martes, 26 de marzo de 2013

Y llegó el día en que volví a picar con un crossover...


Desde “Civil war” no había leído un crossover, porque este me decepciono horrores, pero “Vengadores Vs Patrulla X” era un nombre demasiado atractivo como para dejarlo pasar. Además había estado leyendo “La imposible Patrulla-X” y “Lobezno y los X-Men desde que se renumeraron las colecciones tras “Cisma” y la verdad es que, para mi sorpresa, todo el bombo que habían recibido estas series, estaba justificado. Son dos lecturas entretenidísimas, y en el caso de la segunda, va más alla, ya que es uno de los mejores tebeos de superheroes que he leído en mucho tiempo. Vamos, desde el primer arco de “The Ultimates”... Pero de eso ya hablaré otro día.

Los crossover son una mezcla de maniobra de marketing (70%), con comentarios del tipo “es la mejor historia de Marvel/DC (tachese lo que proceda) de los últimos 40 años”, “nada volverá a ser lo mismo tras esta historia”, y de apelación al niño que todos llevamos dentro (30%), que se alegra al ver cuantos más personajes en una viñeta mejor. Bueno, pues en este la regla se cumple del todo, pero por lo menos han logrado que la saga no acabe siendo decepcionante, aunque si que tiene muchos altibajos, algo esperable, teniendo en cuenta el número de autores y series implicados.

Empecemos por lo malo. Como en todos los crossover, hay detrás un interés económico importante, para lograr que los lectores se compren todas las series implicadas (aquí entono el mea culpa…) y ganar más pasta. Este tipo de maniobras, acaban haciendo que la saga se resienta, ya que algunas ramificaciones se podrían haber suprimida y la saga hubiese ganado en agilidad. Entre estos momentos prescindibles estaría todo la trama de “Vengadores Secretos”, que no va a ninguna parte y resucita a un personaje mítico, para que al final todo quede como si no hubiera pasado nada. O todo el episodio de Mr. Siniestro en “La Imposible Patrulla-X” que queda como una historia un tanto idiota. Tampoco le sienta nada bien el forzado momento dramático de la muerte de uno de los personajes más importantes de la editorial, que tiene una muerte bastante gratuita e innecesaria. Y luego está el timo, porque es un timo, de colocar el logo de la saga en un tebeo en el que solo una página tiene relación con la historia central. Esta ha sido la primera vez que me he comprado (casi) todos los números de una saga, pero a partir de ahora me lo pensaré muy mucho y me informaré antes de hacerlo, para que no me la endiñen, como ocurre con los últimos números dedicados a “Los Vengadores” o a “Los nuevos vengadores”. Lo dicho, un robo.
Ahora sigamos con lo bueno. La trama de la saga es aceptablemente interesante, y tiene un puñado de historias bastante chulas: todo lo relativo a la relación Puño de Hierro-Fenix, con conexiones con lo narrado en la estupenda serie “Shield”;  las tensiones que el enfrentamiento genera en la Escuela Jean Grey y en los mutantes en general; la progresiva locura que se va apoderando de los que reciben los poderes del  Fenix; o la progresión de Hope como personaje, realmente interesante; la pelea en Indonesia, narrada dos veces de manera muy original; o la resolución, con una situación muy interesante para los mutantes en general, y para Cíclope, Coloso y Magik en particular. Los sueños húmedos del freakie que muchos llevamos dentro se ven cumplidos, sobre todo en la estupenda serie “VvX:Vs”, que a pesar de los altibajos condicionados por la rotación de autores, tiene momentos estupendos y largo tiempo esperados, como las peleas “Magneto-Iron Man” , “Viuda Negra-Mariposa Mental”, o “Pantera Negra-Tormenta”.

En cuanto a los autores, pues muy desigual, como era de esperar:
-En la serie madre "VvX" brillan con luz propia los capítulos guionizados por Jason Aaron y Jonathan Hickman con quedando el resto (Brian Michael Bendis, Ed Brubaker, Matt Fraction) en simplemente aceptables. Y en cuanto a los lápices, John Romita Jr realiza el que quizás sea el peor trabajo de su carrera, dibujando los superhéroes más esmirriados que he visto nunca, Adam Kubert cumple con su notable profesionalidad y Olivier Copiel lo borda. Y los enfrentamienos de “VvsX:Vs”, pues más o menos lo mismo, según el autor brillan o siplemente cubren expediente.
-En “Los Vengadores” gran decepción, no tanto por el guión, que es aceptable, sino por el dibujo del antaño enorme Walter Simonson, que realiza un trabajo muy mediocre. Y esto vinendo del hombre que para mí es el que mejor ha dibujado a Thor, Factor-X y Los Cuatro Fantásticos, es una auténtica pena.
-“Vengadores Secretos” decepciona en los dos aspectos; el guion de Rick Remender es bastante insulso, y el dibujo de Renato Guedes, en si mismo, no esta mal, pero no es el más adecuado para este tipo de historia, y además desmerece mucho tras ver esas tremendas portadas a cargo de Alan Davis.
-“Los Nuevos Vengadores” ha sido una sorpresa, entretenida, original y con Mike Deodato  realizando una labor estupenda.
-“X-Men: Legado” no ha estado mal del todo, guion aceptable de Gage y un dibujo chulo de Daniel Acuña.
-“La Imposible Patrulla-X” ha tenido buenos momentos de guion de Kieran Gillen y dibujos de Carlos Pacheco entre otros, pero deja mal sabor de boca por todo el aburrido tramo de Mr. Siniestro.
-Y para acabar, “Lobezno y la Patrulla-X”, una gozada a todos los niveles. Jason Aaron consigue integrar el crossover en lo que venía narrando y hacer que ambos avancen, y logra el final más emotivo de toda los cruces con saga. Y en los dibujantes, encontramos de todo, desde el abigarrado Chris Bachalo hasta el popero Mike Allred (que se encarga del cachondo capítulo dedicado a Doop) pasando por el resolutivo Nick Broadshaw.


En fin, que como saga no ha estado mal, y mis expectativas (que tampoco eran muy altas) se han visto colmadas, pero aun así me sigue dando rabia que el afán recaudatorio no haya podado algunas ramificaciones de la historia, que la hubiera mejorado y mucho. Y en cuanto a las series que seguiré después de esto, seguro seguro “Lobezno y la Patrulla-X”. Picaré con la nueva etapa de “Los Vengadores” a cargo de Hickman, y con “Imposibles Vengadores” (cuyo primer numero, a pesar de Cassaday no brilla tanto como esperaba) y el resto, creo que los dejaré correr…


De postre, el video de Fangoría para "Retorciendo palabras". La canción mola, pero lo que más mola son, además del cameo de esa  gran actriz que es Elsa Pataki, las referencias entre delirantes y entrañables a los mutantes (de los que Canut se ha declarado seguidor en múltiples ocasiones), con Alaska haciendo de Fenix Oscura y Nacho Canut haciendo de Charles Xavier. Un auténtico delirio.


jueves, 21 de marzo de 2013

Vuelo rasante



Todas las imagenes propiedad de El Deseo. S.A.

Muchas ganas le teníamos al regreso de Almodovar a la comedia (de hecho entraba en nuestra lista de lo más deseado…) y por fin llegó. Y bueno, no es que este mal, pero ha sido una experiencia un tanto insatisfactoria.

En un avión desde Madrid con destino a México, el tren de aterrizaje se estropea por un fallo humano. A bordo, con la clase turista drogada por parte de la tripulación, en primera encontramos a una serie de personajes de los nervios, al cuidado de unos azafatos y unos pilotos no menos enloquecidos.






Almodóvar, siempre tan excesivo, se desenvuelve mejor en temáticas desatadas, como el thriller o la comedia, géneros en los que ha brindado sus mejores obras: “¿Qué he hecho yo para merecer esto?”, “Laberinto de pasiones”, “Mujeres al borde de un ataque de nervios”, “Atame”, “Carne Trémula” y “La piel que habito”... Es en ellas donde sus tramas disparatadas encuentran mejor acomodo. En cambio, en el melodrama, su abigarrado mundo funciona en ocasiones (“La mala educación”, “La flor de mi secreto”) y en otras hunde el asunto, ya que lo estrambótico de la propuesta fulmina cualquier tipo de empatía e interés por la historia.

En este caso tenía todo de cara para dar una obra a la altura de sus mejores comedias: un reparto de intérpretes de demostrada vis cómica y todos los medios que pudiera desear. Además, tiene tras de sí un gran bagaje que le ha permitido ir sofisticando mucho su puesta en escena, ya del todo libre de esa entrañable tosquedad de sus primeras obras.
Pues a pesar de todo ello, no ha logrado la película redonda que se esperaba de él. Hay en “Los amantes pasajeros” buenos momentos y buenos chistes, y se deja ver con agrado, sin hacerse aburrida en ningún momento, pero termina quedando en tierra de nadie y deja cierta sensación de oportunidad perdida.

El prólogo, en el que tenemos a Penélope Cruz y Antonio Banderas, es la mejor muestra de ello. Tienes a dos estrellas (capaces de llevar a cabo buenas actuaciones cuando tienen suerte), y en lugar de lograr una secuencia descacharrante, pues te encuentras a los dos haciendo de pareja arrabalera y con acento sureño, que hombre, si que te hacen sonreír, pero vamos, la cosa daba para mucho más.




Pues esto es lo que pasa en el resto de la película. Tienes momentos aceptablemente buenos, que te arrancan en ocasiones carcajadas, pero que quedan un poco deslucidos. Los mejores momentos los tienen el trio de azafatos locazas a los que dan vida estupendamente Carlos Areces, Raúl Arévalo y Javier Cámara. Sus conversaciones entre ellos (impagable ese altar portátil al que le reza Areces…), o con los pilotos, son francamente divertidas y tienen a su cargo el momento estrella de la película: la interpretación de la canción “I´m so excited” de las Pointer Sisters. Es en este momento cuando sale a relucir la capacidad para componer imágenes fascinantes, pero también es cierto que queda un poco deslucido por  un exceso de duración: más concentrado hubiera quedado mejor. Los momentos de humor soez, tan característicos del director, quedan en tierra de nadie. Algunos funcionan muy bien, y otros han quedado un tanto trasnochados, merecían un trato algo más refinado para no terminar siendo una comedia chusca. Además esta audacia en los diálogos, hablando de (cito textualmente): pollas, lefa, bondage, maricones, prostitución, mamadas, follar por delante o por detrás… es mostrada de manera muy recatada. Este director nunca ha escatimado en mostrar carne, además lo hacía de manera original y profundizando en los personajes con las secuencias de sexo (solo hay que revisar los brillantes polvos de “Atame”, “Tacones lejanos”, o “Carne Trémula”).Pues aquí, aunque hay sexo, y bastante además, ¡¡¡no hay un solo desnudo en toda la película!!! Y la historia los pide a gritos.

Los actores, están todos bastante bien, y dan lo que se espera de ellos, con la excepción de Blanca Suarez, que estará muy guapa, pero no logra transmitir el dramatismo que necesitaba su personaje. Y aquí aparece otro de los fallos de la película: los intentos de inyectar dramatismo y crítica social en el guion. Son un desastre y solo hacen que entorpecer el ritmo de la cinta. El mejor ejemplo es el triangulo Paz Vega-Willy Toledo-Blanca Suarez, carente de todo interés, pero hay otros, como la relación del personaje que interpreta Jose Luis Torrijo con su hija huida de casa, sin emoción ninguna. En cuanto a la crítica social, otro fracaso, por mucho que aparezcan corruptos políticos, aeropuertos vacíos y que la clase turista esté anestesiada mientras en primera clase se toman las decisiones respecto a su futuro, estas ideas no calan en absoluto, y la película hubiese quedado mejor sin ellas.

Esta película quedará en la carrera de su director como un divertimento menor (porque se pasa rápido, a lo que ayuda su escasa duración…), y parcialmente fallido en su intento de recuperar el brío y la chispa de sus comedias ochenteras. Para despedirse esta cachonda canción de Almodóvar y McNamara, en "Laberinto de pasiones". Impagable: