Mostrando entradas con la etiqueta John Kennedy Toole. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta John Kennedy Toole. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de abril de 2013

Fluoresecencia divina



Hacía tiempo que tenía ganas de leerme "La biblia de neón" de John Kennedy Toole (que aúna la triste casualidad de ser a la vez opera prima y obra póstuma) y por un motivo u otro (pereza, olvido, falta de tiempo) no lo había hecho, hasta que el otro día se me encendió la bombilla en la biblioteca y lo cogí. Y la verdad es que ha sido una lectura bastante afortunada.

David es un niño que vive en un pueblo del sur profundo en los años 30 del pasado siglo junto a su difícil padre, su sumisa madre y su estrambótica tía, antigua artista de variedades. Iremos viendo su vida entre maestras neuróticas, predicadores que ejercen su influencia en el pueblo de manera caciquil, y la vivencia de la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias en la distancia.

Como se puede ver, esta obra entraría en lo que llamaríamos novela iniciática, ya que vamos siguiendo la historia de David desde su infancia hasta el inicio de la madurez, y como va conociendo la mezquindad y cobardía de algunos adultos, el lado positivo y negativo de la familia y, como no, el despertar sexual.

La lectura se hace muy amena, ya que además de tratarse de una novela corta, esta escrita de manera ágil. Aunque era su primera novela, el autor demostraba aquí un manejo más que aceptable de todo tipo de registros, desde el cómico-satírico al violento, pasando por el romántico. Teniendo en cuenta que el autor se crió en el Mississippi y que era hijo único, no cuesta encontrar referencias autobiográficas en la novela (algo muy frecuente en primeras obras). Además también resuenan ecos de "Otras voces, otros ámbitos" de Truman Capote y la obra teatral de Tenesse Williams: enfermedad mental, lucha de clases, ambientes familiares claustrofóbicos y enfermizos. Quizás lo menos de redondo de la novela es el final, que queda algo forzado y excesivo, y cierra la novela de algo abrupta, pero no quita para que se guarde buen recuerdo de la obra.

A modo de curiosidad comentar que hay una adaptación cinematográfica a carga de Terence Davies, director de la aclamada (aunque a mí me dejo algo frio) "The Deep Blue Sea", realizada en 1995. La adaptación pasó con más pena que gloria, pero al parecer cuenta con Gena Rowlands dando vida a la tía-vedette, y lo mismo algún día le de una oportunidad.

Y para acabar, otra conexión intercultural. Los canadienses Arcade Fire, tomaron el nombre de esta novela para darle nombre a su disco más épico. La verdad es que no lo entiendo mucho, ya que aunque si que es fácil encontrar puntos de conexión entre los de Win Butler y el universo de John Kennedy Toole (esa mirada melancólica sobre la infancia, la manera en la que la familia marca nuestra vida...), estas ideas están más presentes en sus otros dos discos. Quizás sea por el hecho de que la grabaron en iglesias y por la grandilocuencia y el uso del órgano en varias canciones... En fin, sea como sea, no se puede desaprovechar la ocasión para escuchar la canción del mismo nombre y que la espera hasta ese anunciado disco de este año se nos haga más corta: