Pues como ya avisé en el post en el comentamos su muerte, en breve iba a hablar de "Furtivos", y las amenazas hay que cumplirlas, así que vamos a rememorar este clásico del cine español.
Esta película, al igual que "Viridiana", la descubrí, recomendada por mi madre, hace unos 13 o 14 años en el programa "Versión Española" (que cuando daba cosas interesantes, podía ser un programa muy enriquecedor, a pesar de las preguntas chorras y la falta de criterio de la Cayetana, siempre más preocupada por los vestidos y por decir lo maravilloso que es el cine español, que por lo que realmente importa, que es la película en cuestión...).
La película nos cuenta la historia de un hombre, Angel el Alimañero, que vive con su madre en una aldea en lo más recóndito de la sierra, y que se gana la vida a base de cazar furtivamente. En una visita a la ciudad se enamora de Milagros, una chica escapada del reformatorio, y decide llevársela a vivir con él y su posesiva madre. Para complicar las cosas, la chica mantiene una relación con uno de los delincuentes más peligrosos de la zona, que en ese momento se encuentra en busca y captura. Por si esto no fuera suficiente la madre y el hijo, reciben frecuentemente las visitas del gobernador civil de la provincia, que es muy amante de la caza, y con el que tienen una relación muy cercana, ya que se criaron juntos, habiendo llegado incluso a haber sido hermanos de leche durante la infancia . Como es lógico, cuando se junten todas estas cosas, acabará como el rosario de la aurora.


Mención especial merece Lola Gaos, una auténtica bestia parda que devoraba a cualquier actor con el que compartiese escena. Suyas son las mejores escenas de la película, como aquella en la que es expulsada de la cama, o esa otra en la que se materializan los secretos más oscuros que encierra la casa. Es un pena que esta mujer no viviese más años, por que Alex de la Iglesia hubiese podido sacarle chispas.
La película, como todas las de su director tiene un aspecto visual bastante trabajado. También llama la atención la banda sonora a cargo de las míticas Vainica Doble .
Para realizárla, Borau tuvo que pelearse contra la censura por varios motivos (la mala imagen que se daba de la burocracia, los desnudos de la película...) pero siguió en sus trece e hizo lo que tenía pensado. Y el tiempo le dio la razón, ya que ganó la Concha de Oro en el Festival de San Sebastian y logró vender ¡cuatro millones de entradas! O sea, que fue un tremendo éxito de público. Y de crítica, por supuesto.
No creo que haya mejor homenaje ahora que hace poco ha fallecido su director, que revisar, o descubrir si no se conoce, esta obra maestra del cine español.
Os dejo con un comentario del director sobre la cinta (que es delicioso...), y también la propia película, para el que todo no la conozca, subsane su error: