Reed Richards es un joven genio científico que es fichado por la fundación Baxter para poner en marcha un proyecto que permitira viajes interdimensionales. El viaje se logrará realizar, pero con consecuencias extremas para todos los participantes.
Rodeada de la peor de las reputaciones posibles (problemas durante el rodaje, retirada del director a cargo de ella en la postproducción, rodaje de nuevas escenas) llegó el reinicio de "Los cuatro fantásticos" a cargo de Josh Trank. Y con tan malos precedentes se ha acabado saldando con un resultado infausto, siendo defenestrada por la crítica y absolutamente ignorada por el público de todo el mundo. ¿Merecía tan mala suerte la película? ¿Es la peor de las versiones que se ha realizado de estos personajes? ¿Es la peor película de superheroes jamás realizada? Pues aunque se trata de una película bastante insatisfactoria la respuesta a las tres preguntas es: No, no y no. ¿Tiene fallos la película? Muchos.
El primero de ellos, el casting, con elecciones tan poco
acertadas como, Miles Teller (¿soy yo el único que no podía quitarse de la cabeza a Fran Perea viendo a este hombre interpretar a Mr. Fantástico?), la Chica Invisible a la que da vida un Kate Mara despistadísima,
o la Antorcha Humana interpretado por Michael B. Jordan, que se queda con los
clichés del personaje, sin tener en cuenta relaciones tan importantes como la que mantiene con su hermana o con Ben Grimm, que son lo que le hace tener
chicha al personaje.

fandom más integrista, como el cambio de raza de Johnny Storm, que se queda en algo más anodino que otra cosa, o el hecho de que se haya optado por la versión Ultimate para explicar el origen de los poderes de los personajes, siendo esto último bastante más acertado en el siglo XXI, en el que la carrera especial que servía como espoleta al tebeo original ha quedado totalmente trasnochada. El problema es que no sabe generar un auténtica sensación de familia entre los personajes, y esto es algo imperdonable, ya que esta es la auténtica fuerza del grupo. Y mejor no hablar de las frases que los actores se ven obligados a recitar a lo largo de la cinta, que necesitaban un serio remodelado a gritos.
¿Y tras semejante retahíla de errores en aspectos vitales de
la película puede quedar algo salvable?
Pues si. En la citada primera mitad hay bastantes cosas
interesantes.


Verhoeven (el plano de la Chica Invisible apareciendo y desapareciendo) y Cronenberg (con ese perturbador plano de Reed Richards desnudo estirandose y retorciendose a través de los conductos de ventilación para llegar a la celda en la que está su amigo Ben Grimm, que aulla del dolor que le genera haberse convertido en roca).
Sin embargo a partir de la citada elipsis, lo que queda es
un barullo de ideas mal resueltas, y secuencias de acción mediocres, que además
fusila secuencias de otras producciones Marvel como "Thor. El reino
oscuro" o la reciente "Los Vengadores. La Era de Ultrón". Todo
ello, eso sí, adernado con una acertada partitura, compuesta a cuatro manos por
Marco Beltrani y Philip Glass.
Quizás sea la mejor de las adaptaciones que han tenido estos
personajes, pero la primera familia del Universo Marvel merece más que esto. El
tema es si después de varios tropezones con los Imaginautas, alguién tendrá el
valor y las ganas de volver a adaptarlos y hacerlo como se merecen.