Nick Chambers (Elijah Wood) es el mayor fan de la actriz de serie B Jill Godard (Sasha Grey) y el gestor de la pagina web más popular dedicada a ella. Se ha trasldado a Austin, donde la actriz presenta su nueva película, tras haber ganado un concurso en el que el premio es una cena con la actriz. A última hora la cena será anulada, pero la persona que se lo comunica le ofrece a cambio espiar a su estrella favorita a través de distintos dispositivos digitales. Lo que de primeras parece un sueño, pronto se convertira en una auténtica pesadilla para todos.

Sobre el papel la premisa de "Open Windows" no podía ser más interesante: un thriller (a lo De Palma, Vigalondo dixit) sobre un secuestro realizado por un hacker obseso narrado en una pantalla de ordenador. Era difícil resistirse. Y la verdad es que así en términos general colma las expectativas. Hay algún apunte que desmerece un poco el conjunto, pero se puede decir que es su película más redonda hasta la fecha.
A nivel técnico poco se le puede reprochar. La primera escena no puede ser más representativa: esa película dentro de la película en la que se van pegando pantallazos de la actriz. Aunque tematicamente no es nada nuevo (De Palma hizo lo mismo hace ya más de 40 años), es una bonita manera de dejar claro cuales van a ser los pivotes sobre los que se va a sostener la narración: el vouyerismo, la representación e Internet. Además estos momentos, a parte de marcar el tono sirven para que el espectador vaya acostumbrandose al lenguaje de la película. Como ya sabíamos, nos vamos desplazando entre las distintas ventanas que se abren dentro de la pantalla, y las diferentes imágenesy formatos: fotos, videos, streaming, cámaras de vigilancia, videoconferencia, imágenes de satélite, GPS... Y lo cierto es que esta variación de formatos no queda en una mera filigrana para no hacer el relato monótono, ya que las posibilidades que plantean cada formato están bastante bien utilizadas: la subjetividad que dan las cámaras delanteras de los moviles; el uso de las cámaras de vigilancia para enfatizar el suspense en las secuencias en el hotel; o lo que yo no había visto nunca, las cámaras ping-pong y (que no tengo muy claro que existan...), pero que dan la que es la imagen más potente de la película, la de Sasha Grey siendo reconstruida, o hasta renacida si quiere uno ponerse poético, a base de imágenes de 23 de esas cámaras Algunos le han criticado que en ocasiones tire del truquito de rebobinar y replantear escenas que ya se han visto antes, pero a mí no me importo.

En fin que como thriller funciona bastante bien, y hay que quitarse el sombrero ante la audacia y la habilidad de integrar (bien) el lenguaje de internet al cine. Bueno y también por lograr que un puñado de señoras mayores haya pagado por ver una película en la que sale Sasha Grey ¿Volveré a ver la siguiente película de este hombre en el cine? Muy probablemente. Sobre todo si se trata de la adaptación del divertido Supercrocks de Millar y Francis Yu.