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jueves, 9 de enero de 2014

Mis discos favoritos de 2013

A la gente nos gustan las listas de los mejores y los peores. Parece que nos hace sentir seguros el tener algo que nos ayude a orientarnos a la hora de elegir que disco escuchar, a que restaurante ir o que país visitar. Algunos dirán que se debe a algún trauma no resuelto en la fase anal del desarrollo. Y otros dirán que es algo de freakies.  Pues entonces tiene que haber mucho fase anal no resuelta y mucho freakie, porque las listas gustan y venden: solo hay que ver, como cualquier publicación, de lo que sea, cuando quiere que algún número venda más, pone en portada “Los XX (normalmente son 10, 25, 50 o 100, se huye de números no redondos a no ser que sea una revista masculina, en cuyo caso es fácil que tiren de números con premio, como el 13 o con chiste como el 69) mejores  (y aquí lo que sea)”. O como se venden como churros los libros de “Los 1001 XXXXX que deberías conocer antes de morir”
Toda esta parrafada es porque por primera vez, voy a hacer un listado de los discos del pasado año que más me han gustado. No es que yo sea una autoridad en música (bueno, ni en ninguna materia…) pero me apetece, ya que creo que ha sido un año con una cosecha musical bastante interesante. Allá vamos


10) The Wave Pictures “City Forgiveness”
Estos chicos nunca van a hacer un disco tan vitalista como "Instant coffe baby". Eso es algo que hay que asumir para seguir disfrutando de ellos. Cuesta hacerlo, pero una vez que lo haces se puede seguir disfrutando de maravillas como este disco lleno de solos, con el que han cumplido su tradición de disco por año.  Hay está "Lisbon" para demostrarlo.




9) Neko Case "The worst things get, the harder I fight, the harder I fight, the more I love you"
Otra sorpresa. Nunca había oído nada de esta mujer en solitario, solo de su interesante trabajo con "The new pornographers", pero cuando empecé a oir todas las alabanzas que le dedicaba la gente, le dia una oportunidad. Y ha sido una buena idea. Con su sonido que mezcla el country con un pop-rock con ramalazos ochenteros, logra un disco emotivo meláncolico, pero a la vez esperanzado.




8) Franz Ferdinand “Right thoughts, right words, right action”
Los sucios escoceses volvieron el pasado año con un disco que quizás haya pasado demasiado desapercibido. Hay que asumir que probablemente no vuelvan a hacer un disco del impacto de su debut, o de su muy recomendable continuación. Es una pena pero es así. De cualquier manera es injusto despachar este disco diciendo que son un palido reflejo de lo que fueron, que su fórmula es repetitiva, que ya no tienen nada que aportar... No nos pongamos tan exquisitos, por Dios. Este disco mejora en mucho su anterior "Tonight...". Tiene un puñado de canciones más que apreciables y se acercan a nuevos sonidos con más fortuna que sus previos escarceos con la electrónica. Es una pena que acabe con una canción estupenda que se llama "Goodbye friends & lovers". ¿Despedida anticipada de una disolución al final de la gira? Esperemos que no. Hacen falta más bandas como Franz Ferdinand.



7) Phoenix “Bankrupt”
Otros a los que les ha pasado un poco lo mismo que a Arcade Fire, se les ha ido la mano con los ornamentos y la manía de meter más sonidos. Un sonido menos recargado hubiera dando un disco más redondo. Pero si dejamos un lado lo que podría haber sido, nos encontramos con otro paso más de los de Versalles en su afán por alcanzar la melodía perfecta. Si por el camino dejan cosas como "Entertainment", "SOS in Bel Air", "Trying to be cool",  o "Drakkar noir". Os dejo aquí con el curioso videoclip que grabaron en una sola toma para los dos últimas canciones.

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6) Queens of the stone age “… like Clockwork”
El zanahorio se ha hecho esperar pero se ha marcado un discazo. Al principio depertaba un poco de desconfianza en mí eso de que solo se hablara de las colaboraciones, y quedara algo así como un Pavarotti & Friends... Pero nada más lejos de la realidad. El disco es Queens of the Stone Age al 100% A mí me convence más la primera mitad del disco, que encadena pepinazos así como de seguido. Pero la obra final desde luego no desmerece en absoluto. Como muestra aquí va el video quinqui que se marcaron con las cinco primeras y mejores canciones.



5) Arcade Fire “Reflektor”
Otro disco al que la gente le ha dado estopa de mala manera. De primeras descoloca,  pero ya teníamos que haber estado preparados para él. Si uno lo piensa un poco, este disco es la consecuencia lógica de poner a los canadienses bajo la producción de James Murphy. Y desde luego que es el peor disco de Arcade Fire, pero aun así ha sido uno de los discos del año sin duda. Sin duda se les ha ido la mano con el minutaje y la promoción, y que hay canciones que sobran, pero aun así contiene unas cuantas joyitas como para que nos hagan seguir teniendo en cuenta a los canadienses. Y gracias a este disco tenemos esta fascinante performance de “Afterlife” dirigida por Spike Jonze en los YouTube Awards.


4) Kanye West “Yeesuz”
Si alguien nos sigue con frecuencia, sabrá de mi admiración por este hombre. Es mi músico estadounidense favorito, y sus trabajos, lejos del usar y tirar que tanto se lleva ahora, solo hacen que crecer con las escuchas. Bueno, pues este tío que es capaz de escribir canciones quejándose de lo mal que le tratan en un hotel de lujo, ha hecho el disco más punk del año. Un disco aspero y sin florituras. Y eso es mucho decir teniendo en cuenta que estamos hablando de hip-hop, género que siempre peca de discos largos larguísimos y producciones sobrecargadas. Si me tengo que quedar con alguna canción del disco, mi favorita es “Hold my liquor”, pero hay otras maravillas como “Black Skinhead” o “Blood on the leaves”. Pero voy a poner el video de “Bound 2”, en el que básicamente se dedica a enseñarnos como folla con su mujer Kim Kardashian en una moto. ¿Acto de chulería supremo? ¿Tomadura de pelo a sus seguidores y a los medios de comunicación? Con este tio nunca se sabe. Después de verlo, es imprescindible echarle un vistazo a esta parodia que le hicieron Seth Rogen y James Franco. Para orinarse encima de la risa.





3) Vampire Weekend “Modern Vampires of the city”
La sorpresa del año. Aunque el primer disco de los de Ezra Koening me gustó (¿Hay alguien a quién no le guste?), el segundo me dejó muy frio y no tenía muchas esperanzas en ellos. Pero cuando me decidí a darle una escucha me encontré con un discazo, que recupera la energía de su primer trabajo añadiéndole más reflexión y profundidad, pero sin caer en lo pedante. La decepción vendría algo más tarde, cuando les vi en directo, que fue de una sosez insoportable (me fui antes de que acabara…). Pero el disco sigue siendo la caña. Como muestra hay esta “Diane Young”.



2) Arctic Monkeys “AM”
Solo el cielo es el limite de Alex Turner y los suyos. Sin estridencias, se han convertido en la banda de rock más fiable, innovadora y fiel a sí misma de la actualidad. De primeras me costó un poco cogerle el golpe al disco (siempre me pasa con sus trabajos: les tengo que dedicar esfuerzo), pero a base de escuchas voy encontrando un montonazo de perlas que quedarán de maravilla en sus ricos directos. Siguen la senda marcada por “Suck it and see”, con esos coros que nos hacen pensar en los años 50, pero meten sonidos más metálicos y pesados. Una pasada, que seguiré escuchando y mucho a lo largo de este año.





1) Daft Punk “Random Access Memories”
La gente se ha quejado diciendo que han sido unos pesados, que el triunfo ha sido consecuencia de la promoción y no de su valor musical. Y desde luego que querían que fuera un éxito y no han dejado palo que tocar para lograr ruido mediático. Pero esta vez había mucho ruido y muchas nueces. Casi tantas como canciones tiene el álbum. Aparte de contener el single pluscuamperfecto “Get Lucky”, tiene mucho más. ¡¡¡Si hasta han logrado que Julian Casablancas vuelva a parecer emocionado por hacer música!!!  Experimentan con nuevos sonidos y miran hacia el futuro con ese corte final sideral llamado “Contact”, pero rindiendo respeto al pasado, con dos cortes que son homenajes, pero que son también canciones geniales y emotivas: “Giorgio by Moroder” un homenaje al músico y a la pasión por crear, y “Touch” la canción que más veces he oído este año y que viene a ser una opera de apenas 5 minutos, recuperando al inolvidable villano de “El fantasma del Paraiso”, Paul Williams, que con su marchita voz pone los pelos como escarpias.







Y esto ha sido todo. Ahora os toca a vosotros enumerar los discarros del años pasado....

jueves, 22 de agosto de 2013

Y este año disco nuevo... (XIX): Franz Ferdinand


Con la llegada de Septiembre se disparará la llegada de discos, con unos cuantos de los imprescindibles. El primero en presentarse será el cuarto disco de mis escoceses favoritos, Franz Ferdinand, que se presentará en sociedad el 27 de agosto bajo el nombre de “Right thoughts, right words, right action”. Ya sé que ahora está de moda el darles cera a esta gente pero ellos fueron los principales responsables de que me volviera a interesar por la música del siglo XXI, y por eso siempre tendrán un hueco en mi panteón musical. Sé que algunos dirán que los Strokes, Coldplay y los White Stripes ya habían sacado un par de discos para entonces, pero, quitando los Strokes (en su época buena, no en la actual), ninguno de ellos me ha llenado nunca mucho…

Nacidos en 2002 en Glasgow al juntarse unos cuantos músicos (que como ellos mismo reconocen no tenían mucha idea de tocas…) provenientes en muchos casos de escuelas de arte, que habían pasado por distintas bandas con la intención de convertise en “una banda de guitarras que hiciera bailar a las chicas”, una declaración de intenciones ya mítica. Arrastrando influencias fácilmente reconocibles que van desde The Beatles a Pulp pasando por The Clash, Joy Division, Duran Duran, The Smiths o Blur, un año después, en 2003 consiguieron un contrato discográfico que fructificó en su primer disco “Franz Ferdinand” a principios de 2004.

¿Que decir de este disco que no se haya dicho ya? Lo primero reconocer que tuvieron la suerte de llegar en primer lugar y encender la mecha del revival New Wave que reinó a durante la primera mitad de la década pasada. Luego vendrían otros muchos que a veces tenían algo que ofrecer y otras muchas no, pero ellos fueron los pioneros, y eso hay que tenerlo en cuenta. Pero no llegaron gracias a maniobras de marketing ni jugarretas manipuladoras (Internet era importante, pero no tanto como ahora) sino haciendo buena música y con un primer disco impecable. Punk, rock, funk, pop, todo ello mezclado y agitado y cantado por la voz de Alex Kapranos, capaz de pasar de expresar rabia, alegría o melancolía de una estrofa a otra con una facilidad pasmosa. Este álbum además incluye el que quizás sea el mejor single de la pasada década “Take me out”. Que me den un céntimo por todo aquél que haya bailado esta canción…
Gracias los premios y las excelentes ventas del álbum, lograron que ningún festival que se preciase prescindiera de ello, lo que logró que un grupo que cuando grabó el primer álbum no había dado más de 30 conciertos (según ellos mismos han reconocido en alguna ocasión…) lograse una solidez pasmosa en vivo, en parte sobre todo a ese estupendo músico que es Nick McCarthy (el único de todos ellos que tenía formación musical), responsable principal del sonido de la banda.

Sin dejar que se aplacase la polvareda que habían levantado, en otoño de 2005 entregan “You could have it so much better”, dignísimo sucesor del primer disco. En su momento algunos críticos de ceja alta, probablemente con la típica actitud de “algo-que-le-gusta-a-todo-el-mundo-no-puedo-seguir-siendo-bueno”, lo recibieron con cierta tibieza, lo que a todas luces es injusto. Es un gran disco, que incluye algunas de las mejores canciones de las banda, como el medio tiempo “Walk away” o la fascinante “Outsiders” que cierra el disco, con esa ármonica que nos lleva directamente a los forajidos del Salvaje Oeste que nombra el título.



Después de esto se tomaron las cosas con más calma, (sin dejar nunca de girar, eso sí, que es donde está la pasta…) y a comienzos de 2009 sacaron su tercer disco “Tonight: Franz Ferdinand”. En esta ocasión a los weegies optaron por acercarse más a la música de baile y la electrónica, maniobra que se quedó en meramente correcta. Si que hay alguna canción con bastante gancho, como “Ulysses”, “No you girls”o “Can´t stop feeling”, pero los arreglos electrónicos, la verdad es que no mejoran mucho el sonido de la banda. Como muestra de ello solo hay que comparar las dos versiones de “Lucid Dreams”.
Aquí esta la primera, que sacaron como single previamente a la edición del disco, mucho más rockera,  y directa, (y que a mí me gusta más)




Y ahora la versión definitiva que publicaron en el disco, mucho más producida y llena de arreglos electrónicos, que a mí parecer le restan potencia, y que, tristemente, es la que interpretan en sus directos.



Por si no habían sido suficientes, pocos meses después sacaron “Blood” un disco compuesto por versiones dubstep de “Tonight: Franz Ferdinand”. Un capricho del grupo que a mí me resultó bastante aburrido.

Ahora después de otros cuatro años mareando la perdiz (adelantando canciones, EP de versiones propias acompañados por otra gente, probando cosas nuevas en conciertos…), por fin llega su cuarto trabajo, del que han adelantado dos canciones que tenéis a continuación:


La primera “Right Action” a mí, la verdad es que cuando la oí, de primeras me dejó algo frío: eché a faltar la garra que siempre les ha caracterizado. Ahora que han pasado unas semanas y la he escuchado más, y que, además la han vestido con un vídeo que, aunque recuerda demasiado al mítico "Take me out", les ha quedado resultón, pues como que le voy encontrando el punto... Pasa un poco como con esas comidas que al principio te parecen un poco sosas, pero que luego a base de comerlas, les vas encontrando el gusto.



Afortunadamente la cosa mejora bastante en “Love Illumination”, que no es su mejor canción, pero si que tiene la pegada que hasta ahora (y esperemos que por mucho tiempo…) les ha caracterizado.  Y para esta también se han currado un clip a medio camino entre David Lynch y los Monty Pithon, que me ha encantado.









A ver si resulta que el álbum mantiene el mismo nivel y no han quemado los mejores cartuchos para los adelantamientos, que no está el panorama como para que se vayan echando a perder grandes grupos como si tal cosa…