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martes, 31 de marzo de 2015

Luna nueva.


El Caballero Luna inicia una nueva fase en su vida, utilizando dos personalidades; una como Mr. Knight investigador privado colaborador de la policía neoyorkina en asuntos turbios y/o lindantes con lo paranormal; y otra Caballero Luna, justiciero encargado de defender a aquellos que viajan de noche.

Por esas cosas de la vida, este extravagante personaje siempre me ha llamado la atención. No sé si será la capa blanca, la capucha, los boomerangs y demás gadgets de inspiración egipcia, o vaya usted a saber qué. Pero el caso es que me he encontrado en varias ocasiones siguiendo las series de este justiciero, una de las dos exploitation Marvel del Batman de la Distinguida Competencia (la otra sería Halcón Nocturno, recientemente homenajeado/ridiculizado en la sobrevaloradísima "Birdman") , siempre de vida corta y resultados dudosos. Exceptuando la impecable y mítica etapa de Moench y Sienkiewicz, la verdad es que sus etapas han caído justamente en el limbo.

Esta vez en cambio ha habido suerte y el encargado de poner en marcha este ¡¡¡séptimo!!! volumen ha sido ni más ni menos que Warren Ellis, un autor que cuando esta en gracia da obras maestras, y cuando esta en modo automático genera historias que son, por lo menos entretenidas. Aquí lo encontramos en un punto medio: no estamos ante una obra magna como "Planetary", pero tampoco ante un trabajo meramente alimenticio resuelto sin alma.

La opción narrativa que toma Ellis para esta nueva puesta de largo es la de números autoconclusivos, que van desarrollando distintas facetas del personaje. No es en absoluto nada novedoso, ya que obras como la citada "Planetary" o "Global Frequency" se articularon así, pero no creo que se pueda acusar a Ellis de haber tirado de refrito de ideas previas para salir del paso. Y es que teniendo en cuenta que este personaje lleva practicamente desde su origen a la deriva, con distintos autores intentando sin éxito definir al personaje en base a alguna de sus aspectos, ¿que mejor manera de poner todo en orden que hacer un repaso a las distintas caras del personaje en cada uno de los números? Así, en base a los distintos contricantes a los que se enfrenta el Caballero Luna, se van desarrollando sus distintas facetas: la de mercenario tracionado; la de multimillonario filántropo con sentimiento de culpa; la vigilante callejero de experto en artes marciales; la de figura fantástica; y hasta la de heroe desequilibrado y un tanto ridículo. Todo ello, sin dejar de lado las obsesiones de Ellis: lo paranormal; la alteración del cuerpo humano mediante implantes y nanotecnología; y cierta paranoia sobre conspiraciones sociopolíticas a escala global.

Todo esto esta defendido a los lápices por el hasta ahora desconocido para mí, Declan Shalvey, hombre con una narrativa (casi) tan depurada como la que se gastá David Aja en la maravillosa "Ojo de Halcón". Sin embargo, en lugar de dejar todo el desarrollo en la cinética de las viñetas, Shalvey hace también mucho hincapie en las atmósferas, con esas masas de negros y sombras que parece engullir todas las páginas, en la que lo único que brilla es la vestimenta blanca del personaje.





Un tebeo de superheroes más que notable, que se enmarca en la linea de personajes no principales de Marvel (Ojo de Halcón, Fundación Futuro, Estela Plateada, Daredevil...) que están brindando muchos mejores ratos a los lectores que los pesos pesados de la editorial: Vengadores, mutantes, Spiderman... Lástima que Ellis y Shalvay hayan abandonado ya la serie, dejandola en manos de Brian Wood y Greg Smallwood, que, afortunadamente, están generando buenas sensaciones. Habrá que estar atento.

domingo, 12 de agosto de 2012

Periodismo extremo


Pues hoy voy a hablar de un serie de tebeos que acabó hace ya 10 años y que terminé de leer hace ya algunos días, pero que sin duda es una gran obra que merece un comentario por aquí "Transmetropolitan" de Warren Ellis y Darick Robertson.
Esta obra esta ambientada en un mundo futurista a medio camino entre "Desafío total" y "Johnny Mnemonic". Su protagonista es Spider Jerusalem, periodista  tocapelotas y drogata profesional, que tras dedicarse a vivir de las rentas una temporada perdido en la montaña tras liarla parda con sus artículos, se ve obligado a volver a trabajar a su antiguo periódico en La Ciudad (así con mayúsculas) por falta de dinero. En la ciudad se las tendrá que ver entre otras cosas con razas mutantes, políticos cibernéticos, policías sicarios al servicio del poder establecido, y además deberá cumplir los plazos de publicación que le marca su editor. Como ayudantes tendrá a una enorme bailarina de strip-tease reconvertida en su guardaespaldas, y a la sobrina de su editor, con lo que mantendrá una relación repugnancia-odio-atracción.



La serie tiene un envoltorio muy destroyer (solo hay que ver lo que suele comer el protagonista en ocasiones, o que su mascota sea un gato de dos cabezas que fuma...), aunque las cosas de las que habla, como casi siempre en la buena ciencia-ficción, nos son mucho (muchísimo) más cercanas de lo que parece: que la democracia es en muchas ocasiones menos "demo" de lo que pensamos, el poder de las multinacionales, el olvido de los más desprotegidos por parte de las autoridades.




La labor de Ellis, es estupenda como es habitual en él, con ideas tremendamente originales y diálogos muy ingeniosos. Llama la atención como, cuando es necesario, varía el tono de la serie, capaz de pasar de tramas conspiranoicas delirantes, a capítulos intimistas y emotivos que repasan la vida del protagonistas, pasando por números que son auténticos reportajes periodísticos que hacen un reflejo de la vida de La Ciudad (que, por supuesto podría ser cualquier gran urbe de nuestros días).




La labor de Darick Robertson es más discutible. Este hombre venía de dibujar entre otras cosas "Los nuevos guerreros", y sustituiciones de relleno en series varias de Marvel y DC, y aunque alguno de ellos habían caido en mis manos, ninguno llamó la atención, quedando en general para mí dentro de la categoría de dibujantes mediocres. Con esta serie, la verdad es que si que cambia mi opinión sobre él, demostrando que es capaz de hacer cosas bastante interesantes. Hay secuencias que llaman la atención, como el tiroteo llevado a cabo por el sicario invisible y la posterior persecución desde el helicoptero, o todo el capitulo en el que Spider Jerusalem es entrevistado, en el cual mediante encuadres forzados lo hace pequeñito, haciendolo coincidir con momentos en los que narra su niñez, quedando unas secuencias muy sugerentes. También es cierto que en otros momentos (probablemente acuciado por los plazos de entrega, ya que esta serie nunca faltó a su cita mensual en los tiendas, algo de agradecer en estos tiempos...) le quedan dibujos más apresurados y escenas mucho más convencionales. Además le hace un flaco favor que en la mayoría de las entregas encontremos a portadistas como Geoff Darrow, Frank Quitely, John Cassaday, J.G. Jones, o el malogrado Moebius, y al compararlos, claro, el trabajo de Robertson desmerece. Da vertigo pensar lo que podría haber realizado cualquiera de estos de haberse encargado de dibujar la serie. Aunque claro, conociendo la lentitud que se gastan, aun iríamos por el número 30 o así...
Una serie muy recomendable para todos aquellos a los que le guste la ciencia ficción, o las historias con más de una lectura.


De postre, un video de The Libertines, grupo que demuestra, al igual que el personaje de Spider Jerusalem, que una vida personal caotica y escandalosa, no esta reñido con que lo que se diga sean verdades como puños, y al igual que la banda, esconde más poesía de lo que podía parecer:


domingo, 4 de marzo de 2012

Arqueología a escala planetaria





Pues hoy hablamos de un tebeo que ya tocaba, y es que para mi se encuentra entre los tres mejores que he leido en la decada pasada. Se trata de Planetary de Warren Ellis y John Cassaday, que viene apadrinado por alabanzas de gente como Alan Moore o Joss Whedon.
Este tebeo es a la vez una historia de aventuras y acción con principio y fin, ya que se trata de una serie ya concluida, y a la par es un repaso a toda la cultura "pulp" o pop del pasado siglo.


Lo que nos cuenta la historia es la historia de un grupo de investigadores que pertenecen a la fundación Planetary y que se definen como arqueologos del siglo XX. El grupo lo conforman tres personas: The Drummer, el más joven que tiena la habilidad de comunicarse con las máquinas y manipularlas; Jakita Wagner, con velocidad, resistencia y fuerza sobrehumanas; y Elijah Snow, nacido a las 00:00 del dia 1/1/1901, con poderes sobre el frio, y que será el hilo conductor de la serie, ya que esta se inicia son su reclutamiento para el grupo, y durante su desarrollo se nos ira mostrando su vida, que el mismo no es capaz de recordar del todo.



Todos los capitulos de la serie son autoconclusivos, pero a la vez van constituyendo un tapiz en el que todo encaja. Para los que conozcan la serie Fringe, el desarollo de la serie es bastante parecido al tebeo, y estoy convencido que los creadores de la serie conocen esta obra... 
En cuanto a los conceptos que se van citando en la serie nos encontramos con: los monstruos japoneses tipo Godzilla, el cine hong-konges de policias, Hulk, las pelicula de monstruos radioactivos de los años 50 (con Marilyn incluida), El Llanero Solitario, El Dr Savage, el Nick Furia de Steranko, las personajes de tebeos británicos de los 80 (Sandman, La Cosa del Pantano), Superman, Wonder Woman y Green Lantern, los historias de Lovecraft, la carrera espacial de Julio Verne, Sherlock Holmes, Dracula, Los Cuatro Fantasticos, Fu Man-Chu... Vamos que no dejan casi nada en el tintero, pero no se dedican a la cita gratuita-homenaje bobalicon, sino que plantean una reflexión sobre lo que se ha hecho con estos iconos, el potencial de su planteamiento, y a lo que los han-hemos degradado
El escritor es Warren Ellis, autor muy prolífico y provocador con sus trabajos y opiniones, con grandes obras (Transmetropolitan, The Authority, Global Frequency) pero tambien con bastantes trabajos alimenticios a sus espaldas (Astonishing X-men, NextWave, Thor), que suele presentar en sus obras conspiraciones globales, mundos ultratecnologicos y personajes que rozan lo antisocial, aunque también demuestra un gran amor y conocimiento por el medio. Y en el grafismo encontramos a John Cassaday, que con este trabajo fue lanzado al estrellato absoluto del tebeo de superheroes, con su narrativa limpia y espectacular a la vez.
La serie esta cuidada al detalle, no solo escritura y dibujo, sino tambien el color, y unas portadas geniales, que cambian el logo en cada número, adaptandose al genero que esten tratando.



























































Pero claro tiempo tuvieron, porque la serie, a pesar de tratarse de solo 27 numeros y tres especiales, tardó en realizarse la friolera de ¡¡¡11 años!!! Claro que sus autores se dedicaron a otras series entre medias, peo madre mía... Compadezco a los que siguiesen la serie en tebeos de grapas, ya que las esperas tenían que ser descorazonadoras.
Aqui hay dos ediciones, una que recoge la serie en dos tomos, y otro más con los crossovers que protagonizaron, que son bastante prescindibles, pero que a ver que coleccionista se atrave a dejar pasar...
Además el año pasado Norma publicó una edición absolute, de mayor tamaño y que incluye toda la serie en un solo tomo, pero que a mi me parece bastante complicada de manejar... Así que mejor haceos con los tres tomos, ya que por lo que sé, incluyen los mismos extras, que, por cierto, en este caso, al contrario de lo que suele ser, si que son un valor añadido.
Y ya pasando al terreno de las hipotesis, sería maravillosa que, por ejemplo, Zack Snyder (Amanecer de los muertos, Sucker Punch), lo adaptase a una serie de televisión de dos temporadas. Probablemente sea más posible que te impacte un meteorito en la cabeza, pero de ilusión tambien se vive...