
Por fin nos hemos estrenado en el cine post -covid y lo mejor de todo que nos hemos estrenado con todo un clásico, Cinema Paradiso.
Quien nos iba a decir que íbamos a poder verla en pantalla grande y sin gente, para nosotros solos, pues si, no todo va a ser malo...
Ganadora del Oscar a la mejor película de habla no inglesa en 1989 y dirigida por Giussepe Tornatore, es todo un homenaje al cine.
La historia de amistad entre Salvatore y Alfredo que no solo le enseña a amar el cine y una profesión, sino que también le da las lecciones de vida que no le pudo dar su padre muerto, es sin duda lo más emotivo de este largometraje.
Por aquel entonces el único entretenimiento del pueblo era el cine, todo giraba en torno a esas películas con cortes, censuradas por el párraco, era en el cine donde se fraguaban parejas, amistades, enemistades, y todo bajo la antenta mirada de un Salvatore niño, curioso y travieso.
La llegada a la edad adulta de Salvatore, su primer amor y los buenos consejos de su amigo Alfredo, la marcha del pueblo a la gran ciudad para alcanzar un sueño y la vuelta al pueblo después de 30 años reencotrandose con los fantasmas del pasado y los recuerdos, todo bajo la atmósfera de una BSO muy especial firmada por nuestro querido Ennio Morricone (DEP), hacen que esta película te lleve a dar rienda suelta a tus emociones ( a ver quien no se resiste a llorar).
Una película contada a base de anécdotas como la vida misma. Magnífica.
Os dejo la BSO de Cinema Paradiso con el gran Ennio Morricone, que hoy nos ha dejado pero siempre nos quedará su música.