En estos tiempos que corren que mejor que ver películas que nos hagan reír y si además nos transportan hacia otros lugares y nos permiten viajar sin movernos del sillón pues mejor todavía.
Pues bien, hoy me gustaría recomendaros una comedia irlandesa. Me encanta el humor irlandés y el carácter de los irlandeses ,optimista, siempre con sus chistes y sus canciones, no hace falta más que darse un paseo por Temple Bar y descubrirlos en sus pubs bailando y cantando, integrándote en sus bailes y trasmitiéndote su buen rollo, siempre te recibirán con una sonrisa.
Bueno podéis encontrar miles de películas dirigidas y rodadas en Irlanda, yo hoy os voy a hablar de "The young offenders" (traducida al español sería algo así como los jóvenes delincuentes) está dirigida por el director irlandés Peter Foott y podría ser un poco como el "Dos tontos muy tontos" irlandés.
Basada en la mayor incautación de cocaina que ocurrió en Irlanda en el año 2007 nos narra las peripecias de dos quinceañeros de Cork para conseguir su sueño: tener mucho dinero para construirse una mansión con mayordomo ingles y llena de bellas mujeres españolas , jejeje.
Los jóvenes Conor y Jock son fruto de una sociedad de clase media baja que se instaló en Irlanda hace mucho tiempo y que se conocen como "gitanos irlandeses" o "knackers".
Esta "tribu" tienen su origen en los irlandeses nómadas que vivían en la isla y basaban su vida en ir de un lado para otro cometiendo pequeños delitos. Actualmente viven en viviendas sociales, y viven de ayudas que les da el Gobierno por ejemplo por tener hijos, así es muy normal los embarazos entre jóvenes adolescentes.
Nuestros protagonistas se han criado en familias complicadas y desestructuradas . También su "look" es característico, normalmente visten con chándal, llevan cadenas y anillos y un corte de pelo característico.
Aunque puede parecer una historia un poco triste e incluso violenta, el director retrata en esta peli todo esto pero de forma graciosa y a modo de comedia rodada al estilo "video clip" muy similar a la famosa "Snatch" de Guy Ritchie protagonizada por Brad Pitt..
Para conseguir su objetivo sin trabajar, se les ocurre la fantástica idea de robar unas bicicletas y recorrer 160 kms hasta la costa sur de Irlanda a robar unos fardos de cocaina que han caído a la costa procedentes de un barco.
Durante su trayecto hacia el sur, recorren lugares y paisajes espectaculares que son solo una muestra de lo que podemos encontrar en este maravilloso país.
Y para seguir con el entretenimiento Peter Foott ha creado la serie que ya tiene tres temporadas y que se puede ver en la BBC.
Os dejo con MIA y su "Paper planes" que forma parte de la BSO de la película, que por cierto es muy interesante pudiendo encontrar "Where´s Me Jumper" del grupo irlandés de punk Sultans of Ping FC o la mítica "Praise you" de Fatboy Slim.
Después de 15 años sin hacerlo, la he vuelto a ver " Eduardo Manostijeras" de Tim Burton, la que yo pensaba que era mi película favorita...ya no lo es y es que 15 años da para conocer mucho cine...
Me gusta , me emociona, creo que marcó una época y no deja de ser una joya cinematográfica además de ser de las primeras pelis de Tim Burton y su película posiblemente más personal ( quizá él mismo se sentía un poco Eduardo) pero a veces resulta empalagosa .
La historia es genial, Eduardo (interpretada por Johnny Depp), el monstruo, el diferente, el freak, es creado por un hombre que se siente sólo ( la historia se asemeja a Frankenstein o Pinocho) con la mala suerte de morir antes de acabar a su "hijo" dejándole tijeras en vez de manos. El pobre Eduardo se queda sólo y abandonado en un mundo totalmente desconocido para él y al que tendrá que adaptarse como pueda.
Es encontrado en su castillo por una buena mujer, madre de familia y vendedora de cosméticos que decide adoptarlo en su casa de un barrio idílico de clase media y por supuesto sacarle provecho. A quien no le gustaría tener un jardinero 24 horas solo para ti y encima gratis y que además obedezca sin rechistar, o un modelo para probar pintalabios y sombras de ojos que además no se queja.... ( Eduardo pronuncia tan sólo 159 palabras en toda la película, ahí es nada!)
Bueno , pues el joven manos de tijera resulta ser agradable para las mujeres del vecindario además de ser un experto e innovador peluquero. Están encantadas con su nuevo vecino. Pero Eduardo parece no entender nada, él se deja llevar ,aún así es feliz. Al final es rechazado, que mejor que echar la culpa al pobre Eduardo que no se va a rebelar y es tan bueno que no nos va a delatar.
Y de repente aparece la primera emoción (humana) en el joven Eduardo, el amor. La bella Kim (interpretada por Winona Rider que está fantástica ) despierta en él amor verdadero. Un amor imposible porque él sabe que jamás podrá abrazarla pero es capaz de quererla y además de trasmitirle su cariño, de hecho Kim le va a recordar toda la vida y no volverá a ver la nieve de igual manera.
En cuanto a Johnny Depp , pues mejor imposible, era de sus primeras películas y sabe trasmitir perfectamente las emociones del personaje y encima sin hablar, la caracterización es perfecta ( fue nominada al Oscar al mejor maquillaje en 1990, una lástima que no lo ganara). Y que decir tiene que el tándem Johnny Depp y Tim Burton funciona a la perfección , a la vista está , aquí os dejo un enlace con las películas que han hecho juntos Pelis Tim Y Johnny
Como curiosidad Tim Burton se basó en el aspecto de Robert Smith ,líder de The Cure, quien a su vez
rechazó hacer la BSO de la película porque estaba enfrascado en otras historias, una pena! xxx
Parece que el confinamiento nos ha dado "tiempo...y mucho " para retomar de nuevo el blog, y como no podía ser de otra manera vamos a hablar de LA PELÍCULA que está en boca de todos, ideal para ver durante nuestra estancia en casa aunque no es apta para hipocondríacos ni ansiosos.
Resulta que esta peli se estrenó en el año 2011, aunque parezca que se rodó antes de ayer utilizando el guión de nuestra realidad actual, y fue rodada en EEUU por el director Steven Soderbergh, director de "Efectos Secundarios", "Ocean´s Eleven" o "Traffic", (de la que, por cierto, repite la estructura) entre otras, y protagonizada por Matt Damon, Kate Winslet, Laurence Fishburne, Marion Cotillard, Jude Law, Gwyneth Paltrow y Jennifer Ehle.
Esta basada en el virus de la gripe A y la pandemia que produjo en el año 2009, aunque se asemeja terrorificamente mucho más a la pandemia de COVID 19 que actualmente estamos viviendo.
Cuenta la historia de un virus llamado MEV-1 que aparece en Hong Kong, posiblemente procedente de un murciélago que infecta a un cerdo, generando un nuevo microorganismo capaz de infectar al ser humano y capaz de ser contagiado de humano a humano simplemente a través de aerosoles (estornudos, por ejemplo) o por contacto (ejem...os suena ¿no?, por desgracia esta historia la tenemos más presente de lo que jamás hubiéramos imaginado). Este virus es letal para quien lo padece y se extiende por todo el mundo en cuestión de días matando a millones de personas.
Lo bueno de la peli, es que el método científico está muy bien reflejado: su sencilla estructura y su capacidad para infectar la célula humana, su modo de transmisión, la búsqueda de la R0 del virus y todo contado muy bien para entender lo que es un virus y de lo que es capaz de hacer...
Al parecer, el guionista se entrevisto con los mejores epidemiólogos de USA para hacer un guión lo más ajustado posible a la realidad, y el tiempo ha demostrado que todos lo hicieron muy bien, porque, efectivamente, se hizo realidad 9 años después de que la película viera la luz.
Si la película fue encuadrada en 2011 dentro de la ciencia ficción o cine apocalíptico, ha sido de nuevo catalogada como thriller, o más ajustadamente, como drama, ya sabemos todos por que.
Siguiendo con el argumento, el protagonista principal de la película es el Virus, y como éste va influyendo en cada uno de los personajes ya que, como ya he comentado, se trata al igual que la citada "Traffic" de una cinta coral. Es una carrrera científica contrarreloj para encontrar una vacuna que protega a la población y conseguir las personas vuelvan a ser eso, personas, salgan de su cuarentena, vuelvan a abrazarse, divertirse, sociabilizar, recuperar sus vidas anteriores. Y lo único que puede conseguir esto es la VACUNA, claro está.
La película más que vocación de thriller, persigue el entretenimiento como principal objetivo, como la que podía tener, por ejemplo, otra cinta de virus como la, por lo demás entretenidísima, "Estallido", "Contagio" tiene cierto afán documental mostrando como afecta la situación a la población a nivel económica, social, afectivo, de seguridad...
También muestra otra cara, la política, muestra el silencio de los gobiernos para no alarmar a la población, el contar la verdad " a medias", la presión que reciben los científicos por parte de los gobiernos para encontrar una cura.
Igualmente se adelantó la película a los bulos en Internet generando el caos y como sus creadores sacan beneficio de todo ello.
Pues eso que la historia estaba escrita y nadie nos habíamos percatado de ello (bueno, los científicos claro esta que sabían que esto podía ocurrir en algún momento, ya que virus nuevos aparecen a menudo...). Lo bueno es que, como todo en la vida, esta situación tiene un final y eso nos da esperanza y confianza en que todo saldrá bien.
A continuación, os muestro los consejos de Matt Damon para combatir el COVID-19 y el resumen del resto de actores/actrices.
Brad y Janet son dos jovenes un tanto mojigatos que tras
declararse su amor y comprometerse (todo ese en la misma canción) deciden ir a
darle la buena nueva al Dr. Scott, el investigador trabajando para el cual se
conocieron. Sin embargo por el camino, su coche les deja tirados en una noche
de tormenta, y se ven obligados a pedir ayuda en la casa más cercana, que
resulta ser el castillo de Dr. Frank-N-Furter, un dulce travesti de Transexual,
el planeta Transilvania. Esta noche cambiará sus destinos para siempre.
Hoy, 14 de Agosto, se cumplen 40 años del estreno de "The Rocky Horror
Picture Show" y es algo que merece la pena celebrar y recordar, no por ser
una gran película (aunque para mí lo es sin duda) sino porque es la cinta que
podemos considerar como la precursora de lo que se ha venido a llamar
"Cine de culto".
Surgida de la desesperación de Richard O´Brien, actor que
tras ver que su mayor logro había sido interpretar un papel secundario en
"Jesucristo Superstar" en el West End londinense, decidió volcar su
pasión por las película de terror de los 50, los musicales, el travestismo y el
glam de David Bowie en una obra musical. Al principio se iba a llamar
"They came from Denton High" pero que en último momento pasó a
llamarse "The Rocky Horror Show". Tras ser representado con moderado
éxito en Reino Unido y USA, la Fox decidió convertirlo en película, manteniendo
a O´Brien como actor secundario y como guionista, y poniendo al frente del
proyecto a Jim Sharman, que venía de dirigir varios montajes en los que había
actuado O´Brien. A este reparto se sumaron entre otros Barry Bostwick y Susan
Sarandon para incorporar a la pareja protagonista, la actriz de
cabaret Little
Nell para dar vida a Columbia, el cantante Meat Loaf como Eddie, el veterano
Charles Gray como el narrador, y en la que sería su primera interpretación de
un personaje icónico (la otra sería Pennywise en "It") Tim Curry
dando vida al inolvidable Dr. Frank-N-Furter. La película se rodó en el Reino
Unido con un presupuesto moderado sin mayores incidencias, y en Agosto se
estrenó allí para unas semanas más tarde hacerlo en USA. El estreno, quitando
buen funcionamiento en ciudades puntuales, fue un fracaso de los gordos. Sin
embargo, un avispado ejecutivo de la FOX, a la vista del éxito de sesiones
golfas de películas iconoclastas como "Pink Flamingos" animó a que se
hiciera lo mismo en un cine de Nueva York. A partir de aquí el resto es
historia. Estas sesiones funcionaron de maravilla, y este fenómeno se empezó a
expandir como la peste, primero por USA y luego por todo el mundo. Pero no solo
eso, el público se entragaba en los pases y empezó a interactuar con la
película, dando lugar a unos rituales que con el tiempo han crecido y se han
hecho canónicos. Así hasta hoy en día, en el que se ha convertido en la
película con la presencia ininterrumpida más larga en salas de la historia del cine, es
una de las películas que están conservadas en la Biblioteca del Congreso de
USA, y es un clásico indudable del cine musical, de la ciencia-ficción y del
cine homosexual.
Y ahora lo que de verdad importa ¿merece realmente la película
el status del que goza? Vaya por delante que no es ninguna obra maestra: la
realización es bastante tosca y poco trabajada (en algún momento se puede ver
hasta microfonos colgando en la parte superior del plano...),hay algunos
altibajos de ritmo, y el diseño de producción es un tanto chapucero. Y a pesar de todo es una película enormemente disfrutable,
que engancha y apetece repetir de vez en cuando.
En primer lugar, el guión. El argumento es una vuelta de
tuerca irónica y perversa de las tramas de películas de ciencia-ficción de los
50, demostrando que las jóvenes parejas protagonistas de aquellas películas no
eran tan castas como podía parecer, y que aquellos científicos que solventaban
la papeleta en último lugar, era en su mayoría parte del botín de mente de la
derrota de la Alemania nazi. Peor no solo eso, sino que tienen mucho desparpajo
y no se corta en mostrar travestis desatados y relaciones (sexuales) gays.
Además tiene los arrestos de huir del final feliz: la ardiente pasión que posee
a los personajes les deja secuelas importantes, si es que sobreviven a ellas.
Luego están los actores, que están todos ellos estupendos,
conscientes del registro en el que se mueven y la película en la que está
participando. Son inolvidables una Susan Sarandon jovencísima y deliciosa, que
se pasa la mayora parte de la película en bragas y sujetador, demostrando que
ya de joven estaba de muy buen ver, y por supuesto, Tim Curry como el mejor
Frank-N-Furter imaginable. No solo por lo divertido y exagerado que está, sino porque
además hace gala de una voz alucinante, la mejor del evento si quitamos a
cantantes profesionales como Meat Loaf.
Y por último, pero quizás lo más importante, para que esta
película sea tan mítica como es: las canciones. Son simplemente alucinantes.
Desde la primera a la última. Muy influenciada en general por David Bowie, a lo
largo de la cinta, dado su caracter de pastiche, hat guiños/homenajes/paródias al Beboop, al Rock cincuentero, a las baladas
románticas, al cabaret, y a la canción melódica. Si me tengo que quedar con
uno, sería con "Dammit Janet", pero es por motivos personales (para
que os hagáis una idea de como me gusta, la Gata con gafas y yo abrimos el baile nupcial con
ella), aunque "Double feature
picture show", "Time warp", "Sweet Transviste",
"Touch-a, touch-a, touch-me" o
"I can make you a man", "Hot patootie" o "Rose
tinte my world" son geniales. Basicamente, ejem, todas (por si no ha
quedado claro soy un fan irredento...).
En fín, que no se trata de una película para todo el mundo.
Pero todo el mundo debería verla al menos un vez en la vida. Y si es posible en
mucha compañía y en un cine en sesión golfa mejor. Y si es posible con actores
amateurs que interpreten la película y con el publico interactuando con ello
mucho mejor. Y si encima es en San Francisco en un cine con bastantes gays
locazas desatados, miel sobre hojuelas.
Imagino que la mayoría de los que leáis esto ahora estaréis
en la playa o de viaje por ahí y os dará pereza. Que no os de, es una película
muy fresquita y divertida para estas fechas. Así que a animarse todo el mundo.
Whio Whitaker es un capitan de vuelo alcohólico y consumidor habitual de otras sustancias, que no tiene reparos en correrse una noche de juerga previa a pilotar un vuelo. En uno de estas ocasiones, el avión sufre un fallo mecánico y Whitaker, que había bebido la noche previa y durante el vuelo, consigue mediante una maniobra temeraria, salvar la vida de 98 de los 104 pasajeros del avión. En la estancia en el hospital para reponerse de sus heridas conoce a Nicole, una mujer que intenta recuperarse de una sobredosis de heroina. Pero aunque todo parece que pinta bien para Whitarker, lo que en principio le convierte en un heroe, poco a poco se convertirá en una pesadilla, ya que en la investigación abierta sobre el suceso empezarán a quedar a la luz los serios problemas del piloto, poniendo en duda si estaba en condiciones o no de pilotar el vuelo.
Grandes directores como Hitchcock, eran conscientes del riesgo de introducir la secuencia más potente de la película al inicio y que luego el resto de la película palideciera en comparación. Bien, pues "El vuelo" es uno de esos casos de película lastrada, entre otras cosas, por un inicio demasiado potente: las primeras secuencias y el accidente aereo (suceso que ya ensayó en la magistral "Naufrago") que desata toda la trama están excelentemente rodados, con brío y mucha tensión. Sin embargo, a partir de hay, el resto de la película no vuelve a retomar el vuelo y perdón por el chiste. El principal fallo es que tira hacia el drama de redención en lugar de indagar en el dilema ético que plantea la película, francamente interesante: ¿Es aceptable o no que un piloto, probablemente a consecuencia de las drogas y alcohol que consumía, realice una acción temeraria que salve muchísimas vidas? Porque obviamente todos preferimos que el piloto que guía el avión en el que viajamos no vaya colocado, pero ¿y si el estar alterado le hace asumir riesgos, a priori intolerables, que nos salvan la vida en caso de emergencia? Pues este interesante dilema es dejado de lado para ofrecer la tantas veces vista película de caida-y-redención-de-un-adicto. Esto no tiene que ser necesariamente malo si está resuelto con un poco de brio, pero no es así, y vemos escenas mil y una veces rodadas: el arrojar todo el alcohol a la basura; el tirar la droga por el inodoro; la visita a alcohólicos anónimos; las peleas con la familia; el juicio... Todo esto podría pasar perfectamente por un telefilm. Además tampoco aprovecha las posibilidades que los medios de comunicación ofrecen a la historia, e intentar mostrar como la sociedad actual está igual de ansiosa por ensalzar héroes que por linchar villanos.
Y eso si no tenemos en cuenta momentos que entran en lo absolutamente delirante, como la secuencia de le resucitación del personaje de Washington de una borrachera monumental horas antes de un momento crítico en el que es vital que este sobrio. Ya no se trata de Dean Martin metiendo la cabeza en un abrevadero en "Rio Bravo"; ni
de Paul Newman hundiendo la cabeza en un lavabo lleno de hielo recién picado en "El golpe"; en el siglo XXI la mejor manera de despejarse es pegarse unas buenos pericazos y fumarse un nevadito de cocaína. Y alguno pensará: "Pues es lógico que así sea si lo que vemos es la historia de un adicto". Y no le falta razón. Lo que no es de recibo por parte del realizador es la ligereza y el tono cómico con el que muestra la secuencia (que no tiene porque ser necesariamente malo, ya que en "El lobo de Wall Street" dió la secuencia más divertida de esa gran película...), sino que lo hace para luego hacer más dramática e intensa la siguiente escena. Uno no espera esto de un realizador del que estamos hablando.
Porque da pena, porque Zemeckis, aunque ha rodado bodrios como "Forrest Gump", "Contact" o "Lo que la verdad esconde", pero tambien ha parido joyas como la trilogía "Regreso al futuro" o la magistral "Naufrago". Además de sus interesantes incursiones en la animación por captura de movimiento. Vamos, que cuando quiere puede hacer grandes películas.
Si algo redime la película parcialmente es el reparto, que es de campanillas. Además de la más que correcta labor de Washington, tenemos a Kelly Reilly, que hace poco estuvo por aquí con "Calvary", Don Cheadle o Greenwood. Todos ellos actores de gran solvencia. Mención aparte merece John Goodman, que parece haberse escapado de una película de los Coen, y cuando aparece en escena rompe por completo el tono de la narración, con un tono por completo delirante.
Pues eso es "El vuelo", una película correcta, que se deja ver sin aburrir, pero que deja un sabor amargo por haber desaprovechado la ocasión para hacer algo realmente rompedor y que diera que pensar.
Como me gustó la primera parte, a dos días de que acabe el Mundial de
futbol, aprovecho la ocasión para dar por cerrado deste díptico brasileño que me
ha dejado bastante buen sabor de boca.
Han pasado unos 10 años de lo que se narraba en la primera
película, pero la situación no ha mejorado mucho. A pesar de los intentos por
abandonarlo y llevar una vida más tranquila, el policía Nascimento sigue
estando al frente del BOPE, el comando de operaciones especiales de la policía
de Rio de Janeiro. A consecuencia de una misión exitosa pero polémica para
reprimir un motin carcelario, Nascimento se verá apartado del BOPE, y reubicado
en un puesto de la inteligencia de la policía. Y será en este puesto cuando
descubra que el sistema está aun más podrido cuanto más se sube en el
escalafón.
Lo primero que hay que dejar claro es que, esta película,
aun manteniendo bastantes conexiones con la primera "Tropa de Élite"
(de hecho yo diría que es necesario haberla visto para entender esta
continuación), es bastante distinta a ella. Si en aquella nos encontrabamos con
una historia más coral que buscaba ofrecer un retrato del crimen en la favela,
en este caso lo que se busca narrar es la lucha de un hombre contra la
corrupción del sistema. Para establecer un simil: si la primera seguía la senda
de "Traffic" o "Syriana", aquí estaríamos más cerca del
cine de Michael Mann con "El dilema" y "Heat" como
referencia. Y es que la sombra del director de Chicago se proyecta muy alargada
sobre esta "Tropa de Elite 2".
Al igual que las mejores películas de Mann, esta
protagonizado por un hombre de extrema profesionalidad que lucha contra el
sistema por lo que el cree que es justo. Divorciado de su mujer y con una
relación no tan buena como el querría con su hijo ya adolescente, su trabajo es
el centro de su vida. Secuencias como aquella en la que llega a su casa, que en
la anterior entrega veíamos ocupada por su hijo y su mujer, y en la que ahora
todo se ve vacio y aséptico, son una buena muestra de ello. Pero la historia no
queda solo en eso ni tampoco en una mera fotocopia de la primera. En lugar de
ceñirse a la corrupción de la favela, aquí la fotografía de la corrupción se
amplia para mostrar sus ramificaciones hasta los más altos estamentos, tanto
políticos como policiales. Si que tengo que decir que aquí en algún momento
bordea la parodia a la hora de presentar a algunos políticos, pero luego si uno
piensa en las actuaciones de algunos presidentes de Latinoamerica como Chavez o
Kischner, o en los bochornosos circos políticos que se montan aquí en España,
pues casi que termina resultando creible...
Y en lo relativo a la puesta en escena también se siente la
influencia del realizador de "Alí". Hay varios momentos que podían
estar sacados de "Corrupción en Miami" o "Heat". El aspecto
visual se aleja del tono de reportaje de la primera entrega y se torna más
estilizada. No sé si se debera a haber contado con más medios o a un cambio de
intención del realizador, o a las dos cosas, pero aunque hay algo de la
inmediatez que había en la primera entrega, se trabaja más el suspense y el
montaje es más reposado. Hay buenas secuencias de tensión, como la operación
para sofocar el motín en la prisión que abre la cinta, que aprovecha muy bien los
monitores de vigilancia para aumentar la tensión, o la misión en la que se
acaba con la última favela que no estaba bajo el control de los policías
corruptos. Pero si algo llama la atención es el tratamiento de la violencia. Si
en "Tropa de Elite" los asesinatos eran todos bastante descarnados y
captados con una cámara más nerviosa, aquí las muertes se muestran de manera
más frontal y desapasionada. La violencia deja de ser un acto impulsivo para
volverse casi un trámite burocrático, lo que la hace más terrorífica, como esa
secuencia en la que dos sicarios de la milicia policial corrupta arrancan los
dientes del cadaver calcinado de una periodista para evitar que sea reconocido:
la actitud de los pistoleros es la misma que tendrían unos funcionarios municipales
mientras riegan parque públicos o reparan el asfalto... Impresionante.
En fin, una buena película, que quizás carece de la frescura de la primera, pero que lo suple con un guión y una puesta en escena más elaboradas. No se me ocurre mejor elogio para estas dos pelícuals que decír que me han gustado tanto como para atreverme a ver el remake de "Robocop" que estrenó este año Jose Padilha. Y eso son palabras mayores viniendo de un defensor a ultranza de Verhoeven, que para más inri, padeció recientemente el infame remake de "Desafío total". Con eso lo digo todo.
La película parte de dos historias que se terminan cruzando. Por una parte nos cuenta la historia de Nacimiento, capitán de BOPE, que son las brigadas especiales de la policía de Rio de Janeiro, que preparadas con tácticas militares de élite, son las únicas capaces de entrar en la favela para apaciguar el crimen. Se pone un marcha una peligrosa operación para limpiar la favela de criminales para la visíta que el Papa Juan Pablo II realizó a Rio en 1997. Por otra parte también asistimos a la historia de dos novatos de la policía, Neto y Matias, llenos de buenas intenciones y destinados a formar parte de dicho cuerpo.
Al acercarse a esta película, imagino que todo el mundo
tenemos en mente "Ciudad de Dios", que es la cinta más celebre hasta
ahora que trataba el tema de la delicuencia en la favela. Y cuando uno se pone
a verla se da cuenta de que a pesar de compartir la misma base, son películas
muy distintas tanto estética como temáticamente.
A nivel temático, es donde está para mí el mayor punto
fuerte de la película. Lo que más me ha gustado la película es lo ecuanime que
es, ya que reparte estopa a todos por igual: no hay estamento que se quede sin
su ración de crítica. Para empezar la policía se lleva buenos palos,
mostrandola como un cuerpo corrupto desde el estacamento más bajo hasta el más
alto, con momentos que basculan entre lo hilarante (son capaces de cambiarle el
motor a un coche de patrulla recien adquirido por el de uno viejo...) y lo más
tétrico (esas mudanzas de cuerpos de un distrito a otro para no empeorar las
estadísticas pone los pelos de punta). Los siguientes que también se llevan lo
suyo son los delicuentes de la favela, violentos
y ambiciosos, sin ningún
respeto por la vida humana: vemos morir a
indistintamente a hombres, mujeres y niños. Y de formas muy crueles,
además. Pero los que peor quedan son los que siempre salen indemenes en este
tipo de películas, los jovenes burgueses con lo que podríamos llamar
"inquietudes sociales". Porque tanto en la policía como en la favela
encontramos personas que tiene cierta dignidad y valores, por retorcidos que
sean. Pero los jovenes pijos como son super-enrrollados-y-con-mogollon-de-conciencia, montan ONGs en la favela porque quieren ayudar a la gente oprimida
por el sistema, pero a la par le pegan sin ningún reparo a la yerba y
la
cocaina que le compran a los narcos de la favela, perpetrando así el sistema que tanto dicen odiar, pero que les convierte en privilegiados. La secuencia en la que el policía que nació en la favela les grita "¡¡¡Sois unos burgueses de mierda!!!" es un "Bazinga!!" pero de los buenos. Eso sí, no todo es tan brillante. Momentos como en el entrenamiento en el campamento militar o las secuencias domésticas de Nacimiento, a pesar de estar resueltas con corrección, están ya bastante vistas en unos cuantos cientos de películas.
En el apartado visual la cosa resulta menos audaz. Casi toda la película está rodada con cámara al hombro algo lógico si tenemos en cuenta el tono periodístico que se le quiere dar al tema. El problema es que hay veces en las que la cámara al hombro, si no está bien manejada, hace que la acción resulte confusa, y esto pasa aquí sobre todo en la primera mitad de la película. Luego no sé si es que el director se calma, o es el espectador el que se acostumbra, pero por lo menos se deja ver con más comodidad. La fotografía también persigue esa sensación de realidad con un textura ocre parecida al reportaje televisivo.
En fín, que la película resulta interesante para hacerse una idea de como funciona la ciudad de Rio de Janeiro y se ve con ganas. Si puedo y tengo tiempo, hablaré de la segunda parte que hicieron para el día en que acabe el mundial.
Muchos os preguntaréis si hoy es
el día mundial de la hormiga o algo así, pero no. En esta ocasión se trata de
algo más personal y es que en nuestra casa todos los años en primavera/verano tenemos
una invasión de hormigas. Y a mí me llevan los demonios. La única que las
disfruta es nuestra gata, que esta encantada acabando con ellas. Pero a pesar
de la amenaza felina, las cabronas de las hormigas son multitud y proliferan
hasta que les echamos veneno.
Todo este desbarre viene a cuento
por que esta situación me trae a la cabeza la mejor película sobre como acabar con hormigas que
he visto en mi vida: “La humanidad en peligro”. Aunque llevaba tiempo queriendo
verla, no fue hasta hace unos meses que la vi. Siempre había oído que era una
pequeña joya, y que había sido una de las principales influencias (no
reconocida) de James Cameron a la hora de escribir y realizar una de las
mejores secuelas de la Historia del Cine “Aliens. El regreso”. Solo por eso,
merecía echarle un vistazo para comprobarlo. Y la verdad es que, una vez vista,
puede asegurar que los dos comentarios están justificados.
Dos policías de Nuevo Mexico
encuentran a una niña vagando por las carreteras del desierto. La niña parece
estar en shock, y lo único a lo que responde es a un extraño ruido de origen
desconocido. Al investigar, los policías encuentran que la caravana donde la
niña estaba con su familia ha sido arrasada por algo bastante grande y que deja
huellas inexplicables. Otras ruinas de ataques como estos comienzan a aparecer
sin una explicación clara, por lo que las autoridades envían a una pareja de
científicos, padre e hija, para investigar las posibles conexiones entre estos
ataques y los experimentos nucleares llevados a cabo en la zona.
Como se puede ver, el argumento
es indudablemente hijo del pánico nuclear reinante en aquellos años de la
Guerra Fria: el afán del hombre por realizar acciones cuasidivinas, siempre
acaba generando monstruos. En esta época encontramos, como bien refleja el
genial Peter Biskind en uno de sus artículos en el libro “Gods and Monsters”,
dos tipos de películas de ciencia-ficción: las izquierdosas y las derechonas.
En las primeras el ejercito es retratado como una horda de descerabrados con
ansias de destrucción (como sería el caso de, por ejemplo “La cosa”) y en las segundas
los que quedan retratados como culpables de los desaguisados son los
científicos, que juegan a ser dioses, generando situaciones que solo pueden ser
resueltas por el noble ejercito de Estados Unidos. Bueno pues esta entraría
dentro de las derechonas, pero sin caer en maniqueísmo tan brutales, como los
que presentaba, por ejemplo “Tarantula”, en la que los científicos eran
auténticos mad doctors sin moral ni remordimientos y los militares la última
línea de defensa antes ellos... Aquí los científicos son retratados de una
manera bastante amable, gracias sobre todo a la simpática interpretación de
Edmund Gwenn, que crea un personaje que queda a medio camino entre el profesor
Tornasol y Abraham Van Helsing. Las fuerzas armadas, eso sí, son vistos como
héroes sin dobleces.
Pero si por algo esta película
funciona, es por lo bien contada que esta. La puesta en escena saca buen
partido de los elementos que tenían a mano, con secuencias tan atmosféricas
como la que da inicio a la cinta, el primer ataque (en el que no vemos a los
bichos, solo los intuimos por el sonido), o la incursión final en las
alcantarillas de Los Angeles, para acabar con el nido de insectos (¿Cuánta
veces vería Cameron esta secuencia? Muchísimas…). Los efectos especiales,
aunque tengan 60 años, la verdad es que quedan bastante resultones y aun a día
de hoy, siguen sin ser risibles, lo que no es poco decir.
Esta es nuestra primera linea de defensa. Los lanzallamas y los helicopteros son la segunda...
Así que si alguien más está
invadido por las hormigas en estas fechas, o si no lo está, pero quiere
disfrutar de una agradable película de ciencia ficción añeja, que le eche un
vistazo, que dudo que se arrepienta. Mientras, voy a ver si consigo acabar con
estas malditas bestias…
Pues hoy es el día de San Valentín, que como todo el mundo sabe es el patrón de los centros comerciales y las floristerías. No es que sea muy devoto yo de este santo, pero aún así me da la oportunidad de hablar de una película de la que hace tiempo que tenía ganas de hablar "El hombre tranquilo". Mi película de amor favorita, y probablemente una de las mejores de todos los tiempos.
Sean Thornton (John Wayne) nacido en Irlanda aunque criado en EE.UU. regresa a su pueblo natal Innisfree con la intención de comprar y establecerse en la granja donde nació y olvidarse de una oscuro episodio de que aun le atormenta. Al llegar allí se enamora profundamente de Mary Kate Danagher (Maureen O´Hara), pero para casarse con ella tendrá que hacer frente a su caracter bravo y peleón, y lo que es peor, su hermano Red, un auténtico botarate.
John Ford anduvo durante muchos años intentando poner en pie esta producción, con la que volvía a la Irlanda de la provenía su familia, y para lograrlo tuvo que acudir a un estudio que sobre todo distribuía películas de serie B, Republic Pictures, y además prometerles que rodaría antes un western, que fue "Rio Grande", con las estrellas de la película. El estudio tuvo que quedar encantado, ya que las dos funcionaron muy bien en taquilla, y además con "El hombre tranquilo", John Ford logró su cuarto y último Oscar. Por cierto, Innisfree no existe, y la película se rodó en Cong, un pueblo delicioso, que merece mucho la pena visitar.
Esta obra, aunque trata temas universales que afectan a cualquier relación amorosa, es un cuento. Ya desde el primer momento se nos introduce en la historia a través de un narrador y un montaje de imagenes idílicas de Eire, todo ello en un Technicolor que resalta la intensidad de los colores (y que ganó el Oscar). La película está ambientada en una Irlanda totalmente idealizada (no hay que olvidar que el director aunque tenga ascendencia irlandesa, ve la historia con los ojos de un visitante de los pintoresco de un nuevo país), en la que no hay pena que se arregle con una buena pinta de cerveza negra, o mejor aun con una buena pelea en la que participe todo el pueblo, y en la que los católicos son capaces de aplaudir al pastor protestante del pueblo. De hecho, al final de las películas, todos los personajes salen despidiendose mirando a la cámara, lo que aumenta la sensación de fábula de todo el relato.
A pesar de que tenga esa ambientación de cuento y que hayan pasado 60 años desde que se estrenó, los temas que trata no han envejecido ni un ápice, ya que son problemas que siempre han aparecido (y aparecerán) en cualquier relación de pareja como son el exceso de orgullo y la tozudez y la incapacidad para ponerse en la piel del otro para intentar arreglar los problemas. Temas tan viejos como el mundo.
Pero que no se asusten los que no la hayan visto, ya que todo esto esta narrado de una manera visualmente fascinante, y lo que es mejor, muy divertida. John Ford era un fenómeno a la hora de crear planos, como demuestra la secuencia en la que Thornton ve por primera vez a Mary Kate, la secuencia de amor que culmina en el cementerio (una de las escenas más apasionadas que nunca he visto), la divertidísima pelea final, o por supuesto la que es la secuencía más famosa de la película: el beso en la cabaña. Rodado casi con un sentido del suspense alucinante es simplemente fascinante (no es una coincidencia que Spielberg la homenajeara en "E.T."..).
Los actores están todos muy bien. John Wayne era una estrella muy carismática, pero no era muy buen actor, pero Ford sabía sacar siempre lo mejor de él, y en este caso quizás haga la interpretación que más me gusta, dando vida a un hombre moderno libre de las tradiciones, ¡¡y que prefiere plantar rosas antes que patatas!! Mauren O´Hara está deliciosa como esa mujer tozuda y de mecha corta, es impagable el momento, en el que decide confesarle sus problemas maritales al sacerdote, pero como le parecen muy escandalosos, decide contarselos en ¡¡Gaélico!!. Pero el que roba la función es Barry Fitzgerald, que da vida al cochero del pueblo, que haces las veces de celestina, y que tiene a su cargo los mejores diálogos de la cinta.
En fin, todo el mundo debería ver esta película (sobre todo cuando editen el Blu-Ray que acaba de salir en EE.UU. por estos lares...), por lo menos, una vez en la vida, y si son más, y en compañia de la persona en la que se ama, mucho mejor. Así que los que aun la tengan pendiente, que se apliquen el cuento.
Mañana se acaba el mundo, y por si acaso a alguien le apetece perder el tiempo mis divagaciones, voy a hablar de una de mis películas de catástrofes favoritas de los últimos años "El día de mañana", dirigida por el tío que con mayor numero de gente ha acabado (en la ficción, por supuesto), Roland Emmerich. Sé que "2012" pega más para este día, pero la que hoy nos ocupa me gusta más.
¿Es Emmerich el destructor del cine?
Este alemán no va a pasar a la historia por ser un gran director, pero a día de hoy nadie la hace sombra en cuanto a destrucción a gran escala a se refiere (si acaso Michael Bay, que también tiene mucho salero en esto de destrozar cosas...): "Soldado Universal", "Stargate", "Indepence Day", "Godzilla", "El dia de mañana" y "2012". Este hombre es la pesadilla de cualquier aseguradora.
Por si alguien no la ha visto, la película parte de la teoría que dice que el calentamiento global podría llegar a precipitar una nueva glaciación. A pesar de que pueda parecer descabellada, este teoría tiene bastantes científicos que la defienden. A partir de que se produce el desastre, con unas secuencias de destrucción bastante logradas, quedan aislados los diferentes personajes que se nos han ido presentando y que intentarán sobrevivir a la situación en que se encuentran. Las situaciones y personajes son los típicos en el cine de catástrofes:
los jóvenes que se van enamorando en medio de la tragedia; el anciano
que se inmola; el heroe descarriado que se redime; el insolidario que
pagará con su vida por el egoísmo.... Vamos, nada nuevo bajo el sol, pero por lo menos aquí se evitó caer en lo lacrimógeno, algo que hundió en la miseria "2012", con supuestas secuencias emotivas que acabaron siendo sonrojantes... Lo que que hay que reconocerle a esta cinta, es que parte de una situación bastante pesimista e inevitable: no hay manera de evitar que ocurra el desastre, no va a haber ningún héroe que salve al mundo. La única opción posible es la de intentar hacer frente a la tragedia y luchar para mantenerse con vida.
Lo mejor de la cinta es que está contada con bastante "clasicismo", con un estilo cercano a las películas fundacionales del genero: "El coloso en llamas" y "La aventura del Poseidon". Las secuencias de destrucción no se retrasan mucho, y ocurren más o menos a la media hora de metraje, lo que hace que la cosa gane en agilidad. Hay alguna secuencia (aunque irrisoria si se piensa detenidamente) bastante original, como aquella en la que el frio va avanzando a través del edificio en el que se encuentran refugiados como si fuese un espíritu implacable que acaba con todo a su paso, pero no os preocupeis, que nuestros héroes logran detenerlo ¡¡¡cerrando una puerta!!! Parece una chorrada, y lo es, pero tal y como está contada la secuencia funciona. También esta bien la visita al barco encallado en la Quinta Avenida de Nueva York, en la que se las tienen que ver con una manada de lobos hambrientos. Y por supuesto, como todas las películas de catastrofes, tenemos imagenes que generan a la par belleza e inquietud, como la ola de huracanes que asola Los Angeles, o la de la Estatua de la Libertad cubierta completamente por hielo, y de la que solo se ve la antorcha plagada de carámbanos.
Los actores están dignos: Dennis Quaid es padre divorciado madura que se redime atravesando los glaciares para salvar a su hijo; Ian Holm es el científico vejete resignado y entrañable; Jake Gyllenhal es un post adolescente nerd de la ciencia, que aún así es atlético y capaz de seducir a la chica de la película (Emily Rossum ¿os acordais de cuando parecía que se iba a comer el mundo?
Y siguiendo un poco con el tema del cine catastrófico, es curioso observar como este genero, con sus intermitencias lleva levantando pasiones (por lo menos en la taquilla) desde prácticamente los inicios del cine. ¿Que tendrá la destrucción a gran escala que nos resulta tan atractivo?
Resumiendo, una película de catástrofes de lo más entretenida, que viene bien tanto para prepararnos para el Apocalípsis (que de suceder espero que sea tan espectacular como el que presenta esta peli, por que si no vaya bajón...), como para desfogarnos si finalmente no sucede. Para despedirnos, la mejor canción que se ha hecho sobre inundaciones y derrumbes de civilizaciones: