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viernes, 24 de enero de 2014

¿Inocencia presunta?


Lucas es un maestro de educación infantil en un pequeño pueblo danés, que tras un divorcio bastante complicado parece que va levantando cabeza: parece que su hijo se va a ir a vivir con él, comienza una nueva relación con una compañera de trabajo... Sin embargo unas falsas acusaciones de abuso sexual hechas por Klara, la hija de cinco años de su mejor amigo, provocadas por el despecho, la confusión (tiene un deficit de atención) y el desconocimiento de sus consecuencias, convertirán su vida en auténtico calvario, a consecuencia de un proceso casi inquisitorial.

Me quedé con muchas ganas de ver esta película cuando se estreno en cine, y hace poco por fin saqué un rato para verla. Y aunque pasará bastante tiempo hasta que vuelva a verla, porque es de esas películas que le dejan a uno mal cuerpo, es indudable que se trata de una gran película. Aunque no he seguido mucho la carrera de Vinterberg ("Celebración" estuvo bien, pero hubiera estado mucho mejor si no hubiera estado rodada con el dichoso estilo Dogma 95, y con "It´s all about love", su incursión en el cine norteamericano, me pudo el sopor...), es indudable que le interesa mucho la fragilidad de nuestra civilización, cuya respetabilidad y civismo se vienen a bajo ante el mínimo resquicio.

En esta tema además no se ha cortado un pelo, y ha cogido un tema tan espinoso como los abusos sexuales a menores, probablemente uno de los crímenes más viles y crueles que se pueden cometer. Poca gente suscita más odio que los pederastas. ¿Pero acaso no tiene derecho todo el mundo a la presunción de inocencia? Pues tal y como plantea la película y como vemos en la realidad, esta claro que no. Una acusación de este tipo ya deja a la persona marcada de por vida, y siempre va pender esa sospecha sobre ella.

Llama la atención como todos los habitantes del pueblo, a excepción de un único amigo, dan por hecho que ha cometido el crimen por la mera acusación de la niña (todos sabemos que los niños son totalmente inocentes y nunca mienten...) y con eso se sienten libres para convertir al protagonista en un paria y hacerle la vida imposible.  Por momentos parecen que se alegran de que haya un motivo para realizar un linchamiento, ya que antes de que se haga la acusación, hay secuencias que muestran una gran violencia soterrada, como la caza y las reuniones entre amigos. Una vez que se desata todo, hay varias secuencias demoledoras, como una que implica al hijo del protagonista, o la visita de Lucas al supermercado, que deja al espectador sin aliento. Esa sociedad tan modélica y tan respetuosa, es capaz de hacer auténticas barbaridades sin sentir ningún remortidmiento por ello. Vienen a la cabeza hechos como el apoyo que tuvo el nazismo en su punto álgido.


Pero esta película también es un canto a la dignidad y lo costoso y lo importante que es mantenerla en los momentos más bajos. La carga moral de este película me trajo a ratos a la mente a John Ford y la dignidad que muestran siempre sus protagonistas. Y más aun en momentos como el de cierto entierro que se produce bajo la lluvia, o la secuencia en la iglesia en la misa del gallo, en la que el protagonista hace acto de presencia y lanza a la cara a todo el pueblo su hipocresía (excelente idea que la historia transcurra en los previos de la Navidad, la época del año que saca lo mejor de nosotros mismos...).



La estupenda realización brilla en todas las secuencias que he ido comentando y en otras muchas, como el acercamiento que hace a la niña, la cual entre el aire ausente que le presenta y ese pelo casi albino, me trajo a la memoria los terroríficos niños de "El pueblo de los malditos".








Y es imposible no hablar de esta película sin nombrar la fascinante interpretación de Mads Mikelsen. El excepcional actor que ha sabido igualar el icónico trabajo que hizo Anthony Hopkins dando vida al Dr. Lecter, da todo un recital de interpretación, aguantando sobre sus espaldas el peso de la cinta y sin abandonar la pantalla en un solo momento. Para mí la mejor actuación del 2013.




Dejo para lo último el final, totalmente desolador que pinta un futuro negro, negrísimo para el protagonista, y que te deja helado.

Una película fascinante y perturbadora. Eso sí, no sé que es lo que más asusta, sí el hecho de que todos podemos vivir la terrorífica situación que vive el protagonista, o que todos somos potencialmente esa pueblo violento y salvaje con ansias de linchamiento.