Aunque al principio no teníamos intención de verla, como teníamos unas ofertas para coger entradas, el otro día nos animamos a ver “Oblivion”, la última propuesta del últimamente ubicuo Tom Cruise, en su afán por seguir siendo una megaestrella, en este caso enmarcada en la ciencia-ficción.
Estamos en el año 2077. Hace 50
años, la Tierra fue atacada por unos alienígenas, los carroñeros. Después una
dura lucha, durante fue destruida la Luna y se usaron armas nucleares, las
terrícolas vencieron, pero dejaron la Tierra inhabitable. En este momento la
población superviviente vive en una gran nave en la órbita de la Tierra, a la espera de que unos
generadores de energía instalados sobre lo que queda del mar, absorban la energía
necesaria para realizar el Éxodo de los terrícolas que quedan a Titan, la mayor
luna de Saturno. Como los alienígenas que aun quedan en la Tierra intentan
continuamente sabotear los generadores de energía, en cada sector hay una
pareja de humanos (previamente sometidos a un borrado de memoria voluntario) encargada durante cinco años de la protección y mantenimiento
de dichos generadores. Una de estas parejas es la formada por Jack Harper y
Vica. El problema es que a Jack, se le presentan continuamente en sueños
imágenes de un pasado en la Tierra previo a la guerra, pasado que él no vivió.
Todo esto, unido al aterrizaje de una nave espacial que ha estado años en
hibernación, hará que se tambalee su mundo y todo en lo que ha creido.

desencadenó “El planeta de los simios”? ¿Pertenecerían “Wall-E” y Jack Harper al mismo sindicato? ¿O acaso la empresa responsable de la base en “Moon” se ha diversificado y ha buscado otras formas de negocio? ¿No se encontrará casualmente el protagonista un monolito como en “2001 Odisea en el espacio”? Pues si, todo esto está en la película, ideas cogidas de varias cintas míticas (y superiores a esta) de la ciencia-ficción. Y aunque lo del megamix puede ser una base tan buena como cualquier otra para una película (que se lo pregunten a Tarantino…), en este caso lo que malogra el conjunto es la ausencia de profundidad. Las grandes películas de ciencia-ficción, tienen siempre un gran tema de fondo que es lo que hace que la historia funcione (como ocurre en la estupenda película que nombramos aquí hace poco, ”Splice”) más allá del aparato tecnológico: la muerte; la soledad; la perdida de identidad; el paso a la madurez; el abuso de la tecnología; la familia… Bueno pues que nadie busque nada de eso en esta película. La trama tiene un uso meramente funcional para lograr entretener y entregar alguno que otra imagen deslumbrante. Y es que si algo destaca en el conjunto es la labor de Kosinski.

cuidado que el director pone en la composición de planos y en el diseño de los mundos. Y en este caso, vuelve a destacar en eso. Pero curiosamente, donde llama la atención no es en las secuencias de acción (simplemente correctas en el mejor de los casos), sino en las más pausadas, dándoles un gran aire fantástico (a lo que ayuda mucho la estupenda fotografía de Claudio Miranda, de tonos frios y metalizados). Así nos encontramos con escenas estupendas como aquellas que muestran la vida de Jack y Vica en su torre de vigilancia, entre las que destaca una de las mejores imágenes que he visto en lo que va de año: el baño de los dos en esa piscina suspendida en el vacío, absolutamente fascinante. O el primer despegue de la nave de reconocimiento desde la base, que logra hacer novedoso algo mil veces visto (aunque luego las secuencias de vuelo sean bastante más rutinarias). Y por supuesto, esos planos de Nueva York medio enterrado e invadido por vegetación, bellos y perturbadores como ellos solos. Y también la secuencia del enfrentamiento contra los alienígenas final, que resultó un cruce entre el final del arco de Warren Ellis en la serie de tebeos "The Authority" y "2001. Odisea en el espacio".

En resumen, un pastiche de ciencia ficción a ratos simpático, pero que deja cierta sensación agridulce si se piensa en todo lo que podría haber dado de sí si hubiera trabajado más el guión. Aquí tenéis el trailer: