Estoy aprovechando los ratos muertos de este verano para ir cubriendo carencias, tanto cinematográficas como literarias, y el otro día me vi por fin “El tesoro de la Sierra Madre”. Y la verdad es que me gustó bastante.
Dos americanos, Fred (Humprey
Bogart) y Bob (Tim Holt), que malviven al borde de la indigencia en el México
de los años 20 del pasado siglo, deciden asociarse con un viejo buscador de
oro, Howard (Walter Houston Huston, padre del realizador) para irse a buscar oro a una
zona de montañas muy remota, la Sierra Madre. Solo para llegar allí tendrán que
sortear muchas dificultades que pondrán a prueba su capacidad de supervivencia.
Pero lo pero empezará cuando empiecen a enriquecerse, ya que la avaricia será
capaz de sacar lo peor de alguno de ellos.
Voy a empezar pisando algún cayo,
y es que John Houston Huston (que por cierto hace un cameo dándole limosna en tres
ocasiones al personaje de Bogart ¿un chiste secreto?) nunca me ha parecido un
genio: sus películas tienen más o menos gracia según ocasiones, pero aun así,
me parece imposible que nadie lo pueda poner a la altura de contemporáneos
suyos (John Ford, Howard Hawks) auténticos creadores de formas
cinematográficas. Es indudable que tiene algunas grandes películas en su haber,
pero creo que está algo sobrevalorado, lo que seguramente se deba a la fascinante vida que llevó, que daba para
muchas películas... Pero claro, eso no me quita para disfrutar con maravillas
como “La jungla de asfalto”, “La reina de África” o este “El tesoro de la
Sierra Madre”, que quizás me haya parecido su mejor película de entre todas las
que he visto.

La labor de los actores es otra
de los motivos de que esta película funcione. Si todos cumplen, los que roban
la función son Bogart y Houston Huston. El primero gracias a lo bien que refleja
el proceso de corrupción moral que sufre su personaje, que puede ser visto como un antecesor de Gollum (ahí momentos en los que habla de si mismo en tercera persona que acojonan cosa mala…). Y el segundo por la entrañable labor que realiza dando vida a un viejo con una vida muy perra a sus espaldas y mucha sabiduría, pero que a pesar de ello no se muestra rencoroso con la vida y conserva la capacidad de ilusionarse.
el proceso de corrupción moral que sufre su personaje, que puede ser visto como un antecesor de Gollum (ahí momentos en los que habla de si mismo en tercera persona que acojonan cosa mala…). Y el segundo por la entrañable labor que realiza dando vida a un viejo con una vida muy perra a sus espaldas y mucha sabiduría, pero que a pesar de ello no se muestra rencoroso con la vida y conserva la capacidad de ilusionarse.
