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jueves, 1 de mayo de 2014

Progresa adecuadamente


La primera entrega de esta nueva entrega del hombre-araña "El asombroso Spider-Man", fue bastante decepcionante y desde luego inferior a lo que hizo Raimi,  incluso la muy irregular "Spiderman 3" me parece superior, pero dejó bastante pasta y todos sabemos que eso manda en Hollywood. Así que ahora, dos años después tenemos en cartel "El asombroso Spider-Man 2. El poder de Electro". Cualquier persona sensata se hubiera abstenido de ir al cine, pero uno, que se pasó toda la infancia y la adolescencia deseando ver películas de los superheroes de la Marvel en la gran pantalla, no se puede contener y acaba picando.

A pesar de las fatigas pasadas en la primera entrega, la vida de Peter Parker parece haber mejorado bastante: va a acabar el instituto, su relación con Gwen Stacy va viento en popa, y cada vez disfruta más de ser Spiderman (yo siempre lo he escrito junto y así lo voy a hacer en esta entrada... El blog es mío y lo escribo como quiero.). Pero su pasado más recóndito y varias decisiones erróneas van a volver desde varios frentes poniendole al límite.







Digamoslo desde ya: hemos mejorado bastante con respecto a la primera película. El principal punto positivo es que los responsables han acertado más con el tono de la película, que logra capturar mejor el espíritu del personaje.

En primer lugar el sentido del humor esta mucho mejor integrado en el personaje y en la película, no se siente metido con calzador, como un aspecto de la película que hay que cubrir para  para contentar a cierto sector del público y del fandom, sino que se ve que forma parte de la manera del personaje de encarar la vida. Secuencias como el enfrentamiento con Rhino que abre la película son una buena muestra de ello. Aunque claro, si tienes un pedazo actor como el grandísimo Paul Giamatti para defender un personaje, aunque sea tan ridículo como este, tienes muchas posibilidades de que funcione.




Unido con el mejor manejo del humor, está el dramatismo, que también está tratado con soltura. La mayoría de las secuencias de drama funcionan bien, ya sea con Tia May o con Harry Osborn (ambos muy bien defendidos por Sally Field de Dana DeHaan, respetivamente). Y todo el tramo final, marcado por la tragedia, se siente valiente y le da un buen cierre a la película. Y la trama relativa a los padres de Peter, aunque no tiene nada que ver con los tebeos, a mí me ha gustado bastante.





Como habrán notado los más avispados, no he nombrado a aun a Gwen Stacy ni a Electro porque sus secuencias son de lo más flojo de la película. La parte del romance no funcionan, no tanto por los actores, que hacen lo que pueden (a pesar de que, por la edad que aparentan tienen que haber repetido un montón de cursos para seguir aun en el instituto...) si no porque los diálogos, que son bastante tontos. Y los bandazos que va dando su relación no resultan nada creibles... De hecho las secuencias en las que no hablan, como aquella en la que Peter le sigue desde las alturas sin ser visto, funcionan mejor que aquellas en las que se ponen a parlotear como cotorras.

Y lo de Max Dillon/Electro, es complicado. Tiene cosas rídiculas y otras que están entre lo más interesante de la película. Max Dillon penca. Electro Aprueba. El principal problema es que no está bien escrito: su desarrollo de nerd adorador de Spiderman a enemigo numero 1 del Lanzaredes es increible, por mucho que Jamie Foxx le eche ganas. Si el personaje se mantiene en pie es gracias al poder visual que tienen sus secuencias: la presentación del personaje en Times Square es de lo mejor de la película con la idea visuales más brillante de la película, el que Electro se vea reflejado en las pantallas de la famosa plaza, viendo saciada así por momentos su ansia de reconocimiento; y luego el enfrentamiento en la central eléctrica, que funciona bastante bien, aunque los poderes del personaje vengan a ser se convierta en la versión 2.0 del Dr. Manhattan de "Watchmen" (o sea, que tampoco descubren la pólvora...). Y otro aspecto que me gustó mucho es su tema musical, formado por voces susurrantes que martillean la mente del personaje con la supuesta humillación sufrida ante Spiderman. Lo más brillante de la partitura meramente correcta.

En cuanto a la labor del director. Pues viene a ser meramente correcta, como pasa siempre que delegan las superproducciones a directores impersonales: es capaz de coordinar bien la labor de equipo y resolver la papeleta con profesionalidad, pero cuando el guión no da para mucho, no es capaz de suplir esas carencias. Eso sí, sería injusto negarle que sabe imprimier cierto sentido de la maravilla al conjunto (algo que se echaba de menos en la primera entrega) y tiene buenas secuencias además de las citadas, como la de la estación de metro abandonada; la pelea final entre Spiderman y el Duende Verde, con Gwen Stacy de por medio; o la triste pero bella secuencia del paso de las estaciones en el cementerio.

Para acabar el tema de las semillas que se plantan para las películas venideras. Aparece Felicia Hardy, pero la verdad es que tiene muy poca chicha su personaje, y a no ser que se sepa que va a ser La Gata Negra, pasa totalmente inadvertida. Y luego hay menciones visuales a Dr Octopus y a El Buitre aunque tampoco es que quede muy claro. Uno de mis sueños es que adapten la versión que hizo el gran Erik Larsen de estos personajes, uno de mis tebeos Marvel favoritos de todos los tiempos. Pero no veo a Marc Webb adaptando el muy tebeístico estilo de Larsen a los tebeos. Veo mucho más a Raimi o Whedon en esa faena...






En fín que me ha parecido aceptable. No va a cambiar la historia del cine ni del cine de superheroes. Sin embargo es bastante más digna que su predesora. Y por lo menos Spiderman no se va quitando la puñetera máscara cada dos por tres. Un poquito de por favor, por Dios.


martes, 17 de julio de 2012

El asombroso Hombre-Araña



Bueno, pues aunque sea con unos días de retraso, el pasado fin de semana fuimos a ver la nueva película del lanzarredes, "The amazing Spiderman". 
En primer lugar voy a intentar hablar de la película, sin tener en cuenta todo el tema del afán recaudador que hay tras su precoz reinicio y su comparación con las películas de Sam Raimi.
La película es un correcto entretenimiento de verano, y no creo que nadie vaya a salir decepcionado de ella si lo que busca es entretenimiento y punto. No hay nada que destaque particularmente para bien ni para mal, lo que no es poco, teniendo en cuenta que el director de esta película el único largometraje que había hecho antes era ese soso y descafeinado intento de imitar la genial "Olvidate de mi" que fue "500 días juntos"...
Entrando un poco más en profundidad, empezaremos con las cosas que están bien. 
Los actores están bastante bien, sobre todo la pareja protagonista, que tiene bastante química, lo que hace que funcione particularmente bien la historia de primer amor entre ellos. También cumplen con creces los secundarios, como Martin Sheen y Dennis Leary.
El aspecto técnico y las secuencias de acción, que a priori era algo que, por lo menos a mí, me generaba bastante desconfianza al venir de un director que nunca había filmado este tipo de películas, están bastante bien, y consigue sacar buen partido de las 3D con una estupenda fotografía, con algunos momentos realmente buenos, como el sistema de vigilancia que elabora Spiderman en las alcantarillas, y la pelea posterior con el Lagarto.




Otro hecho que me gustó bastante fueron los diálogos (que no el guión), que resultaban creíbles y tienen bastante chispa.
En cuanto a las cosas que chirrían, el mayor problema se lo encuentro a la historia y al tono de la película.
El argumento tiene momentos en los que resultaba muy poco creíble. Vale que no estamos hablando de Cervantes, pero la manera que tienen de hacer avanzar la trama está más que pillada por los pelos: a pesar de lo grande que es Nueva York, todo el mundo parece conocerse y ¡casualidad! trabajar en los mismos sitios; Spiderman se quita en demasiadas ocasiones la máscara, y le revela a un montón de gente su identidad secreta (no se si será por la necesidad que ha creado el maldito Facebook de demostrar todo lo que se hace a sus amiguetes...) y eso elimina uno de los principales rasgos definitorios del personaje, que es la necesidad de llevar el peso de ser un superheroe en soledad sin el apoyo (aunque sea moral) de nadie; y por último, está el hecho de que a pesar de que parecen ocurrir muchas cosas y muy dramáticas, si uno lo mira fríamente, al final no son tantos los cambios, y los que la hayáis visto entenderéis a que me refiero.




Para acabar, hablaré del tono de la película. El director, en lugar de tomar el camino que tomó Sam Raimi o Joss Whedon, que llevaron la ambientación de tebeo hasta sus ultimas consecuencias en la saga "Spiderman" o la reciente "Los Vengadores", pues opta por anclar la película en un ambiente más real y oscuro (todo lo real que puede ser una película de un superheroe, claro...) a la manera que hicieron Matthew Vaughn y Christopher Nolan en sus acercamientos a Batman y la Patrulla-X. Es una decisión lícita, pero si uno conoce un poco al personaje, resulta bastante obvio que Spiderman es un alguien  capaz de hacer un chiste malo mientras hay un viejo con alas de buitre que intenta arrancarle la cabeza, y esto, claro, funciona mejor en un ambiente más irreal, más de tebeo.
Y enlazando con este tema, tocan las comparaciones con la trilogia de Sam Raimi. A pesar de que la tercera entrega fue muy decepcionante, aquellas películas exudaban conocimiento y amor por el personaje. Es decir, creian en él y en su capacidad de protagonizar una historia sin perder la esencia del tebeo, y se tomaban más tiempo para desarrollar las situaciones y hacer evolucionar a los personajes, sin recurrir a envolver al personaje en un velo de tenebrosidad para darle más creibilidad, que es la sensación que retransmite por momentos esta película. Solo hay que ver como concluía la primera película y como concluye esta. Si en aquella el personaje lo único que lograba como premio a sus sacrificios y acciones heroicas era la soledad, hacer sufrir a su mejor amigo y a la chica a la que amaba, en esta, aunque quieran darle un final supuestamente "duro", para mí quedó un final bastante "light", quedando Spiderman en una situación relativamente facil.
Pues eso, un entretenimiento de verano digno (es bastante mejor que "Spiderman 3") que  quizás decepcionara (parcialmente) a los que esperen  que mantenga el espíritu de las dos primeras películas de Raimi. Os dejo con el tema principal de la película, que de nuevo, y como seguro lamentará nuestro amigo Raymond, nos ha escatimado un tema de esos que quedan grabados. Habrá que seguir esperando...