Pues “Dexter” llegó a su fín. Y a la vista de los resultados, le ha costado demasiado, ya que se trata de uno de esos casos en los que han estrujado la teta hasta no dejar ni gota de leche. Cuanto mejor si hubiera acabado en la 4ª temporada…
A partir de aquí, el que no haya
visto la serie hasta el final, que no siga, ya que voy a hablar de toda la trama.

A partir de aquí, los creadores,
guionistas, showrunners o como queramos llamarlo, no se sabe si por vagancia,
por falta de talento o simplemente por que la cosa no daba para más, dejando a
la serie avanzar por inercia y por el reciclado de ideas que ya habían dado lo
que tenían que dar. En la quinta retomaron la idea de la segunda temporada,
cambiando detalles, pero sin aportar nada nuevo. En la sexta cogieron la faceta
espiritual del personaje, para acabar convirtiéndose en un psico-thriller de la
peor calaña, con desdoblamiento de personalidad incluido, y cambiaron el tono
de la serie y el personaje, que ha acabado convirtiéndose, como me dijo un
amigo mío con muy buen criterio, “en un superhéroe”. En la séptima como no
había un villano de fuste con el que enfrentar al protagonista, pues pusieron
unos cuantos, creando varias tramas sin mucho interés, y con un final un tanto
absurdo. Y con la octava, pues ha pasado más o menos lo mismo que en la
séptima. Han apuntado ideas interesantes que no han llevado a nada y han
acumulado un montón de sucesos en el último capítulo, que si se hubieran
trabajado durante toda la temporada, no hubieran quedado mal del todo, pero que
así amontonados dejan muy mala sensación. Lo más llamativo es lo relativo al
destino de Debra, que tiene apuntes interesantes (como que Dexter se ponga la
ropa de matar para llevar a cabo su eutanasia, o que la eche al mar donde están
el resto de sus víctimas), pero que explicado en tan poco tiempo termina
saturando al espectador y no genera ninguna emoción.
Y en cuanto al epílogo, con un Dexter barbudo
(con una barba que parece que la han comprado en los chinos…) desterrado en un
aserradero de Alaska o similares, me parece el peor que se les podía ocurrir. Uno
de los motores de la serie ha sido que Dexter, a pesar suyo y de su falta de
empatía, siempre terminaba entablando relaciones con la gente que le
complicaban la vida: el no sentía nunca la necesidad de querer a nadie, pero se
veía abocado a ello, terminaba teniendo relaciones y sentimientos (o sea problemas)
aunque el no quisiera. En cualquier momento podría haber huido de todo y no lo
hizo. Era más humano de lo que el pensaba… ¿Y ahora de repente resulta que
puede vivir aislado tan ricamente? Si es un monstruo siempre lo será. Al igual
que siempre será alguien que necesitará amar y ser amado. No podía haber
cerrado la serie una imagen más desacertada.

Toda este desaprovechamiento es
lo que me da rabia: Si yo que no soy guionista ni nada por el estilo, puedo ver
que estas ideas dan para mucho, y nos hubieran podido ofrecer temporadas mucho
más audaces y divertidas, ¿Porqué no lo hicieron los guionistas, que son
profesionales y a los que les pagan por ello?
Siempre tendrá un hueco en mi
corazón seriéfilo, por esas cuatro primeras y estupendas temporadas, y por esos geniales títulos de crédito que os dejo como despedida (quizás se trate de los mejores títulos de crédito que el que firma ha visto: imposible ser más sofisticado, original y revelador en tan pocas imagenes) pero
podría haber sido mejor. Mucho mejor.