Mostrando entradas con la etiqueta Steven Knight. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Steven Knight. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de enero de 2015

Haz lo que debas


Ivan Locke es un capataz de obra en Inglaterra que se encuentra ante los momentos más difíciles de su vida personal y profesional. En el lado profesional, dirigir la mayor descarga de hormigón realizada nunca en Europa. Y en lo personal, hacerle saber a su mujer y sus hijos que va a tener un hijo, fruto de una infidelidad esporádica. Todo esto lo intentará resolver desde su coche mediante conversaciones telefónicas, mientras conduce para asistir al nacimiento de su nuevo hijo.

Esta película me intrigó al verla nombrada en algunas listas de lo mejor del año, ya que creo que a mi ciudad no llegó, ni oí sobre ella en su día. Y como Tom Hardy me parece un gran actor, pues ha acabado cayendo. Y aunque no creo que la incluya en mi lista de lo mejor de 2014 (que se está cocinando a falta de ver algunas películas que se me escaparon...) tengo que reconocer que me ha parecido una propuesta interesante.

¿Puede una película en la que solo hay un escenario y un actor no ser aburrida? Puede dar lugar a cosas muy interesantes, ya que la soledad que sufre el protagonista puede ser un excelente punto de partida sobre el que reflexionar sobre los aspectos más trascendentes de la vida, esas que casi siempre nos planteamos cuando estamos solos, y películas como "Gravity", "Naufrago" o "La vida de Pi" lo han demostrado. Pero también es muy complicado, como ya demostró aquella propuesta fallida, que fue "Buried" de Rodrigo Cortés, que empezaba bien, pero terminaba pinchando por no saber llevar la historia a buen puerto, y alargar la premisa argumental más de lo que permitía. Sin embargo, "Locke" lo consigue, por lo menos en lo que a mí respecta.

Y lo hace sobre todo gracias a Tom Hardy (sin duda, uno de los mejores actores de su generación), que da un recital interpretativo en toda regla. La dignidad y el compromiso que le insufla al personaje es el motivo por el que la película se mantiene en pie, haciendo que el espectador se implique con lo que está ocurriendo. Es capaz de lograr que no se hunda la película en las secuencias más endebles, aquellas en las que habla con su padre muerto. Es una lástima que como la película no ha tenido más ruido medíatico, este hombre no vaya a optar a ningún premio, porque lo merece.

Sin embargo, una gran interpretación no es solo lo que salva la película, y es que la labor del director y guionista, Stephen Knight, del que solo conocía su libreto para la estupenda "Promesas del Este", no desmerece. Los diálogos son creíbles y están ajustados, y la realización logra sortear la monotonía componiendo planos bastante originales, y dejando que en ocasiones sean exclusivamente la iluminación y la música las que hacen avanzar la historia. Lo de luz es lo que más me ha llamado la atención, logrando que esas luces amarillas de las farolas de la autopista definan a la perfección la soledad y melancolía que está sintiendo el protagonista.

Una película pequeña en concepcion e intenciones, pero no por ello hay que dejarla pasar. No es justo quejarse de la escasa originalidad del cine actual, y abandonar a su suerte cosas interesantes como esta.