Hace unas semanas se publicó el segundo tomo y cierre de la colección "FF". Esta serie nació como complemento de "Los cuatro fantásticos", algo de lo que siempre hay que desconfiar, por el tufo a maniobra comercial que tiene, pero como estaban detras Matt Fraction, que me tiene maravillado con "Ojo de Halcón", y Mike Allred, que es de todo menos convencional pues piqué.


La serie surge de un grupo que se constituye para cubrir la ausencia de Reed, Sue, Johnny y Ben al frente de la Fundación Futura, una suerte de escuela para jovenes dotados que tiene su sede en el edificio Baxter. Los imaginautas se ven obligados a abandonar la Tierra para realizar un viaje a otra dimensión, que en duración terrestre será solo de unos minutos. Los elegidos son El Hombre Hormiga Scott Lang, la inhumana Medusa, Hulka y Miss Cosa, el último ligue de la Antorcha Humana, que como no tiene poderes se enfundará el traje que lució en tiempos remotos Ms. Marvel cuando estuvo en los 4F. Pero como es lógico, todo se complica.
Si alguien no conoce los referentes que he ido desplegando que no se preocupe, porque esta serie funciona como una historia cerrada y autocontenida. No hay cruces con otras series ni acaba en un continuara ni nada de eso. Yo mismo llevo muchísimos años sin leer los 4F y eso no ha impedido que disfrute como un enano. Porque sí, la he disfrutado mucho.


Hasta ahora solo he hablado del guión, pero si este logra funcionar tan bien, es por la labor del dibujante. Cuesta pensar en un dibujante más adecuado para esta serie que Allred, heredero de la vena más pop de Jack Kirby pasada por el tamiz de Roy Lichtenstein, y sin miedo a experimentar con la narración, con planos alucinantes. Además la labor de su esposa Laura en el color, con esos colores sólidos sin degradaciones aumenta el tono de estar leyendo un tebeo de esos de la infancia, en el que la diversión y la aventura estaban aseguradas. Además, en las escasas sustituciones que le hacen, el que le cubre es un tal Joe Quinones, del que no había oído hablar en mi vida, pero que se pliega al estilo de Allred, dando un tono unitario que beneficia la serie.
Normalmente me entristece que cierren una serie que me gusta, pero en este caso, no me ha dado pena, no porque no me haya gustado, sino porque, en el fondo, todos, incluso los autores sabemos que es mejor que sea así: acabar en alto antes de que se eche a perder y todo quede deslucido.
En resumidas cuentas, un tebeo recomendable y fresquito para el verano. Animarse. Como despedida, una canción de The Gear, la banda de Mike Allred.