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lunes, 11 de abril de 2016

El amanecer de DC.




Unos meses después de la batalla de Superman contra Zod, la opinión pública se divide entre los partidarios y los detractores del ser que les salvó. Pero su mayor detractor no es otro que Bruce Wayne, que retomará su largo tiempo abandonada identidad de Batman para demostrar lo peligroso que es el kriptoniano.

A pesar de que "El hombre de acero" fue la experiencia cinematográfica más decepcionante de aquel año, en ningún momento dudé que iba a ir a ver la secuela si se producía. Cuando se anunció que inspirandose/plagiando al universo Marvel, dicha secuela no solo iba a unir a Batman y Superman por primera vez en pantalla grande, sino que también iba a significar el origen de un universo cinematográfico compartido, quedaba claro que eso no había que perderselo. Aunque fuera para criticarlo. Porque esa sí como hay que hacer para opinar de algo: experimentarlo y luego pronunciarse.

Pero al parecer eso es mucho pedir, porque esta película ha sido el saco de las hostias, y se ha convertido en el foco de tipo de iras desde su misma concepción. Vale que escoger a Affleck como nueva encarnación de Bruce Wayne era exagerado a la vista de su terrible incorporación de Daredevil era un riesgo, y que la idea de volcarse ya a crear un universo cinematográfico tiene cierto oportunismo que no genera ninguna simpatía. Sin embargo, el cine, como la vida, te da gratas sorpresas en ocasiones.

Y es que esta película es un enorme avance respecto a "El hombre de acero". Ya desde las primeras secuencias se muestra ese afán de mejora, con esa reinterpretación que se hace de la batalla de Superman contra Zod, vista por los ciudadanos a ras de tierra, y poniendo de relieve las consecuencias de aquella (absurda) orgía de destrucción. Y lo mejor de todo, es que para hacerlo, no se dedica a reciclar planos de aquella película, sino que recurre a una manera de rodar distinta y mejor. Pues este acercamiento diferenciado (y mejorado) al universo DC va a ser la tónica del resto de la cinta.

Voy a empezar con lo que más recelos despertaba, la reinterpretación de Batman a cargo de Ben Affleck, que para sorpresa de la mayoría, entre la que me incluyo, se salda con un resultado muy positivo. Su Batman es el Batman de Frank Miller en "El regreso del caballero oscuro", que a la vez puede verse como una evolución de Batman tal y como lo dejó la reinterpretación de Nolan: un hombre en la mediana edad, amargado y desconfiado de todo lo que le ha tocado vivir. Sus vivencias, que quedan apuntadas mediante esas potentes secuencias que muestran sus ensoñaciones (aunque más sentido tendría tacharlas de pesadillas), o mediante apuntes como el traje de ese supuesto Robin en la vitrina (otra referencia a la historia de Miller...), dejan claro que esta de vuelta de todo, y que no está dispuesto a confiar la seguridad del mundo a los caprichos de un alienígena. Affleck da la talla fisicamente, mostrando un físico más imponente que el de Superman, lo que aumenta la épica y la emoción de la batalla del hombre que simboliza él, contra la figura mesiánica que simboliza el kriptoniano.

Y siguiendo con Superman, y aunque quizás sea por el contrapunto que supone la figura de Batman,recibe un acercamiento que me parece bastante más adecuado. Los dilemas que plantea tanto a la sociedad como a el mismo la existencia de un ser tan poderoso están tratados con bastante acierto, con secuencias tan poderosas como el rescate durante el Día de los Muertos mexicano. También contrastan sus ensoñaciones con las que sufre Bruce Wayne, ya que aunque también tienen un poso de tristeza, son más luminosas, y están bastante alejadas del tono de pesadilla de aquellas.

Y por último el tercer personaje en importancia, y el que ha acabado resultando el más polémico, el Lex Luthor interpretado por Jesse Eisenberg. Y es que esta sea probablemente la decisión más arriesgada que se ha tomada respecto a la película, ya que convierte al personaje en un desnortado y perverso millenial, locuaz y cargado de traumas. Muy lejos quedan el Luthor caprichoso de Hackman y el avaricioso y calculador Luthor de Spacey: lo que el Luthor del siglo XXI parece perseguir es el caos por el caos, como manera de extender al mundo la locura y desazón que almacena dentro de él. Se podría decir que la opción que se ha tomado es la de acercar su actitud por momentos a la del Joker, y quizás ese sea el error, ya que termina por difuminar su personalidad: ahora es un genio de la tecnología, luego un psicópata disfrazado de filántropo, en la siguiente un profeta del caos, a continuación un niñato que parece complotar para lograr ser espectador de la mayor batalla jamás presenciada...

Otro tema del que se está hablando mucho es del guión, que aunque también supone un gran avance respecto al previo, si que tiene algún punto que hace aguas. Uno de ellos es la investigación que lleva a cabo Lois Lane, que parece un tanto metida con calzador para darle más fuste al personaje e implicarlo más en la trama, a pesar de que al final termine afectando bastante poco. Y otro de ellos es el motivo que hace que los dos personajes se reconcilien y aúnen fuerzas, que sin entrar en más detalles es de los más ramplones que se han visto nunca en una película. El resto les ha quedado bastante redondo, construyendo una historia bastante compacta y con unos cuantos giros interesantes, que además sale, a mi parecer, bien parada de introducir ideas y personajes para películas venideras. Y aquí hacer un inciso sobre Wonder Woman. Por más que su aparición esté un poco metida con calzador, Gal Gadot da muy bien en pantalla, y su uniforme y sus poderes funcionan bien. Lástima que tan poco tiempo en la película no de para saber si más allá de todo esto, la interprete va a tener el carisma necesaria para mantener en pie una película sobre el personaje. El año que viene tendremos la respuesta.

Y por último la realización, que era lo que más me hacía desconfiar. Como dije en su día, Zack Snyder me gusta mucho, pero su realización en "El hombre de acero" fue un auténtico desastre, y es que cada vez que pienso en secuencias como la de la muerte de Pa Kent, o el abuso que hizo de los zooms, me sube la fiebre... Afortunadamente aquí se ha enmendado. Sabe saltar de una trama a otra con bastante soltura sin que se desvíe el interés, cosa bastante complicada en una película como esta con tantos puntos de atención. El retrato que hace de los protagonistas, tanto en su vida personal como en su papel como superheroes es bastante certero, logrando darle un tratamiento distinto a ambos personajes, lo que es de agradecer, ya que otros hubieran dejado que fueran unicamente los uniformes lo que les diferenciaban. Además logra mantener el suspense en momentos como la fiesta en la mansión de Luthor, o la declaración en el
congreso, ambos muy bien resueltos. Y en lo que a las secuencias de acción se refiere, pues supone un regreso al mejor Snyder. Momentos como el enfrentamiento de Batman con los soldados en el sueño apocalíptico, resuelto en un virtuoso plano secuencia, o el combate final, brillan con luz propia. Es una lastima que el realizador no haya podido evitar dejarse llevar por la manía de acentuar el tono oscuro y adulto de la película ambientando las secuencias durante la noche, lo que hace que se pierdan nitidez en las batallas.

Por si no ha quedado claro, me ha gustado bastante la película y ha vuelto a generar mi interés en el universo DC cinematográfico. Ojala no haya sido un espejismo y el resto de las películas saquen partido al potencial que tiene este universo.


viernes, 28 de junio de 2013

Pena, peníta, pena


Bajonazo. Ya puedo decir que me he encontrado con una de las mayores decepciones del año. Esperaba este "El hombre de acero" como agua de mayo, y de primeras pintaba que las expectativas se iban a cumplir por todos los implicados en ella. Pero desgraciadamente, en esta ocasión el resultado  ha sido inferior (bastante inferior) a la suma de todas sus partes.

Clark Kent (Henry Cavill) un joven con misteriosos y enormes poderes de origen desconocido, se dedica a vagar por el mundo para buscar una explicación a estos. Una serie de hallazgos harán que todo de precipite, haciendo que Clark Kent se vea obligado a decidir si salir de su anonimato, encarar su destino y hacer frente a la mayor amenaza que ha sufrido nunca el planeta.

Pues, como ya he dicho, y como ya mostré en su día, esta película era una de las que más esperaba. Nunca he sido un gran conocedor de Superman, ni gran seguidor de sus tebeos, más allá de algunas etapas puntuales imprescindibles en cualquier tebeofilo que se precie, pero si una película asociaba a dos de los directores que más me han interesado en la pasada década, podía contar con mi dinero. Por eso mismos la decepción ha sido mayor. Y es que Zack Snyder, probablemente mi director favorito entre los surgidos la pasada década, ha realizado aquí su peor película. Así de simple. No digo que sea una absoluta perdida de tiempo, pero la balanza se inclina claramente hacía lo negativo.

El guión, por ejemplo, es una suma de despropósitos (los más) e ideas brillantes (alguna que otra hay). Entre las brillantes, la estructura del guion. En lugar de hacer un seguimiento cronológico de la evolución del personaje, está narrada con flashbacks. Me parece una buena manera de romper así el esquema típico de película de superhéroes tantas veces visto: trauma infantil-despertar de poderes adolescente-desorientación vital-decisión de hacer el bien-conversión en superhéroe.  Además los flashbacks, no es que sean maravillosos, pero cumplen con su función (aunque el que peor queda es el que tendría que haber sido más emotivo…), en gran parte gracias a la labor de los actores que interpretan a Clark Kent de niño y adolescente y a la labor de Diane Lane y Kevin Costner como Ma y Pa Kent. También podrían haber estado bien las referencias mesiánicas si hubieran estado mejor resueltas, pero no es el caso. Quitando esto, el resto dela historia deja bastante que desear. Más que problemas puntuales, el fallo esta en el enfoque dado a la historia, que es demasiado serio. No hay prácticamente ningún chiste. Y la historia de amor, por más que los actores hagan lo posible para defenderla, queda forzadísima. Por momentos parece que ha Superman le han puesto novia para que nadie piense que es homosexual. Yo creo que  esto ha sido culpa sobre todo de Goyer y Nolan, ya que Snyder ha demostrado en todas sus películas su sentido del humor irónico respecto a lo contaba en sus películas. Han aplicado el acercamiento serio y realista que utilizaron con Batman, que no hay que olvidar que no deja de ser un humano, y claro, aquí no funciona.Vale que Superman tiene que encontrar su lugar en el mundo y tiene un origen trágico, pero quien tiene esos poderes no puede tomarse la vida con la misma seriedad que Bruce Wayne. Alguien así tiene que estar más relajado y menos circunspecto. Tampoco me gustó nada la resolución de la pelea final: es bastante ridícula y forzada   SPOILER No ha podido vencer a Zod en ningún momento, y de repente le hace una llave Nelson (de esas de Pressing Catch...) y con eso le reduce por completo. Ya podía haber hecho eso desde el principio, y le   ahorraba un montón de trabajo al servicio de limpieza, que va a sudar la gota gorda para recoger tanto escombro… Y luego está el tema de que acabe con la vida de Zod, y se quede tan tranquilo. Pega un grito –¡¡¡YEEEAOU!!!, y con eso se queda tan tranquilo. ¡Vamos, hombre! FIN DEL SPOILER

Y ahora lo que más me duele que falle en la película, y es la puesta en escena de Zack Snyder. Este tío ha firmado acción como nadie, logrando secuencias entre lo epatante y lo ironico pero siempre rebosantes de adrenalina (“Amanecer de los muertos”, “300” y “Sucker Punch”) pero también logrando ser elegante y majestuoso cuando la ocasión lo requería (“Watchmen”). Bueno pues esta ocasión requería todo eso, y se queda en corrección. Las batallas son espectaculares, pero no logran emocionar al espectador como debieran. Y luego está el hecho de que, no se sí se ha visto una sobredosis de películas de los 60 en la preparación de esta cinta o qué, pero se ha empeñado en incluir zooms y rodar todo como si fuera cinema-verité con pulso tembloroso. ¿Con que motivo? Estamos hablando de una película con un personaje más grande que la vida. Estoy no hay que rodarlo con cámara en mano y con picados absurdos, si no capturando la inmensidad de sus acciones. Y esto es algo que sorprende viniendo de un hombre que ha puesto la cámara en los sitios más inimaginables en sus anteriores trabajos.

Otra cosa que no me gusto mucho fue el diseño de Kripton, que tiene un diseño biomecánico (vale que H.R. Giger mola, pero no siempre hay que hacerle referencia...) que no le pega mucho, con unas naves que parecen una mezcla entre una cagarruta de oveja y una mariquita. La música de Hans Zimmer no está del todo mal, pero tampoco triunfa del todo: parece un continuo crescendo que no termina de fructificar en el tema mítico que la película estaba pidiendo a gritos.
Y los actores, bueno, cumplen bastante dignamente con su cometido, menos uno de ellos, el que menos me esperaba que fallase: Michael Shannon. Este hombre ha bordado prácticamente todo lo que ha hecho, y aquí compone un villano que ni aterra ni genera compasión, que es lo que la ocasión pedía a gritos. Y luego esta su destino, uno de los más ridículos que se ha visto nunca para un villano en una película de superheroes.

Hasta ahora he evitado, voluntariamente, compararla con el "Superman" de Richard Donner. Y es que esta película queda deslucida por si misma. Si la comparamos con el gran trabajo que realizó Donner, queda a la altura del barro...

En fin, una oportunidad malgastada. Si, como se ha rumoreado, esto es el origen de la Liga de la Justicia (hay algunos guiños, pero demasiado sutiles como para despertar la simpatía en el espectador geek... Nada que ver con el festival que fueron "El increible Hulk" y "Iron man"), espero que enderecen el asunto, porque mala manera es esta de iniciar varias franquicias... Para dejar mejor sabor de boca, acabo con una canción llamada "Superman", que siempre me ha gustado. Andarse al loro, que los 90 están a punto de volver a ponerse de moda...