Continuando con la recuperación de que se nos escaparon (en este caso porque a los exhibidores de mi ciudad no quisieron estrenarla...), el otro día vimos la coreana "The man from nowhere" o "아저씨" o "El hombres sin pasado", que es como se llamó por aquí.
La historia es 100% típica del cine coreano. Un hombre misterioso y callado que regenta una tienda de empeños, y cuya única relación es aquella que mantiene con una niña vecina suya, que es la única persona que se siente tan sola como él, ya que su madre es una bailarina de striptease heroinamana que no le hace mucho caso. Pero todo esto se complica un día que la madre toma parte en un golpe para robar a unos narcotraficantes. Como es lógico, tras el robo, los narcos deciden recuperar lo que es suyo y darles un escarmiento. Así que secuestrarán a la madre y a la hija, y el misterioso vecino decidirá rescatarlas cueste lo que cueste, demostrando por el camino una tremenda habilidad para pelear, disparar, acuchillar, torturar, y demás habilidades que, según parece por su cine, todos los coreanos aprenden en la escuela... A partir de aquí la trama se complicará con explotación infantil, tráfico de organos, mafiosos chinos y todo lo que se quiera.
E n primer lugar tenemos que decir que en la gata con gafas, el cine coreano es una de nuestras debilidades. Quede eso claro desde el principio, para que luego no haya reclamaciones.
Esta película tiene clara vocación comercial y popular, y no es de extrañar que haya logrado su cometido, ya que fue uno de los éxitos del pasado año en Corea, y en Asia en general. Con esto no quiero decir que estemos ante la típica producción comercial que suaviza sus contenidos para alcanzar a más público. Nada más lejos de la realidad. Aquí, aunque no llega a los niveles de otras producciones coreanas, no se escatima ni violencia, ni corrupción, ni perversidad, ni, por supuesto (estamos en un thriller coreano), venganza. Pero, en cambio, el espectador si que encuentra personajes con los que es más fácil empatizar y cuyas acciones resultan más aceptables, que, por ejemplo, los de "Old Boy" o "Memories of a murder", dos de las grandes películas que el cine coreano nos brindó la pasada década. Y con un final, que, aunque agridulce, no resulta tan desolador como el de esas dos obras.
En cuanto a la realización, no esta mal, tiene buenas secuencias de suspense, pero se echa en falta un montaje más reposado en las secuencias de pelea, que, aunque espectaculares, resultan un poco confusas con tanto cambio de plano. Por lo demás, no se le pueden poner muchas pegas. Lo que si que hubiese estado bien, como en tantas otras cintas coreanas, hubiese sido que hubiesen acortadado la película. Aunque no resulta larga, si que se hubiese beneficiado de algo menos de metraje. En esto si que tienen una asignatura pendiente los coreanos.
Los actores están bastante bien, con mención especial a la niña y al protagonista, que resultan bastante emotivos en sus secuencias juntos. Se nota mucho la influencia del cine de Jean Pierre Meville a la hora de definirlos.
Resumiendo una película muy entretenida y disfrutable, siempre que se asuma el gusto por la exageración y el melodrama que tienen los coreanos (que a nosotros nos encanta), y con la que se pasa un buen rato. Os dejo con el trailer:
E n primer lugar tenemos que decir que en la gata con gafas, el cine coreano es una de nuestras debilidades. Quede eso claro desde el principio, para que luego no haya reclamaciones.


Los actores están bastante bien, con mención especial a la niña y al protagonista, que resultan bastante emotivos en sus secuencias juntos. Se nota mucho la influencia del cine de Jean Pierre Meville a la hora de definirlos.
Resumiendo una película muy entretenida y disfrutable, siempre que se asuma el gusto por la exageración y el melodrama que tienen los coreanos (que a nosotros nos encanta), y con la que se pasa un buen rato. Os dejo con el trailer: