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lunes, 31 de marzo de 2014

Recuperando clásicos (XI.III): "El padrino III"


Y tras pasar por las dos entregas (aquí la primera y aquí la segunda) que son consideradas en consenso como maravillas, toca hoy la tercera entrega, considerada una unánimemente la peor de la saga. Y desde luego que lo es, pero eso no implica que sea una mala película ni carezca de puntos de interés. Así que vamos a intentar ponerla un poco en su sitio.

"El padrino III" (1990): Los 80 fueron una época difícil para Coppola a todos los niveles. En lo personal perdió a un hijo, que me imagino que tiene que destrozarte animicamente. Pero es que en lo profesional la cosa no le fue nada mejor, ya que fue una sucesión de fracasos económicos (y en su momento críticos, aunque luego el tiempo ha ido colocando esas cintas en el lugar que merecen...): se arruino con "Corazonada", que hundió su productora American Zoetrope; volvió a colaborar con Robert Evans buscando crear otra cinta que gansters que revolucionara el género, "Cotton club" y le llovieron palos por todos los lados; y sus dos siguientes propuestas, "Jardines de piedra" y "Tucker, un hombre y su sueño" perdieron dinero a espuertas. Y ahí encontramos a Coppola a finales de los 80, a punto de ser marginado por la industria y sin ningún apoyo para llevar a cabo los costosos proyectos que quería levantar en aquel momento. Así que decidió ir a seguro y realizar una nueva entrega de la saga que le convirtió en una estrella. Y así surgió la película que hoy nos ocupa.
El principal problema de esta película es que carece del novedoso enfoque de las dos entregas previas, la primera por dar una pátina épica al cine de gansters, y la segunda por su audaz manera de mezclar presente y pasado. En esta cinta lo que hizo basicamente fue contar una película con la misma estructura de la primera entrega: la imposibilidad del Don de vivir con el remordimiento de lo que ha hecho en su vida y de alejar a su familia de las consecuencias de sus chanchullos. Eso sí, todo ello magnificado: los remordimientos son mayores que los de su padre (también los pecados que ha cometido...) y de chanchullos a nivel de EE.UU. pasamos a tramas que involucran al mismísimo Vaticano. Pero, a pesar de ello, sigue siendo basicamente lo mismo que la primera. Y claro, eso ya de inicio le resta enteros.

Luego esta otro tema que a mí me saca por momentos de la película, que es la, siendo generosos, deficiente actuación de Al Pacino. Este hombre, que había hecho historia (y con toda justicia) con su composición de un Michael hierático, en esta entrega esta sobreactuado, pero mucho además (la escena en la que sufre el coma hiperglucémico da risa...) y el conjunto se resiente por ello. Mi teoría es que Pacino por aquella época estaba rabioso porque le dieran un Oscar, y todos sabemos que a los académicos le gusta mucho que los actores se pasen de rosca y hagan de enfermos, adictos y esas cosas, así que Pacino se inmolaba a base de poner más muecas que Jim Carrey. Lo más gracioso se que por esta película tampoco pilló la estatuilla, y tuvo
que esperar a la horrenda "Esencia de mujer", con la que interpretando a un ciego alcohólico (doble tara, una apuesta segura en lo que a premios se refiere...), logró que por fin le dieran el Oscar. Afortunadamente después de eso se relajó, bajó el tono y volvió a entregar otro puñado de grandísimas interpretaciones ("Heat", "Atrapado por su pasado", "El dilema", "Pactar con el diablo"...). Menos mal. Y luego esta Sofia Coppola, que esta para matarla. Gracias al cielo, tras la cera (totalmente justificada) que recibió por su actuación en esta película, se replanteó su carrera y se convirtió en una directora bastante interesante.

Y luego una minucia, pero que a mí me chirrió un poco. El diseño de producción, pero sobre todo el vestuario. A algunos les parecera una chorrada, pero a mí por momentos me saca de la película. Me explico. La película se supone que trascurre en el 79, y todos sabemos como era la moda entonces: excesiva, colorida, laca a tutiplen... Pues el look que llevan todos los personajes es basicamente contemporaneo al momento en que se rodó la película, ya que la ropa que llevan encaja perfectamente con lo que se llevaba entonces (yo recuerdo haber visto gente vestida así y no había nacido en el 79...). No estoy pidiendo que los mafiosos lleven chandal (Scorsese estaba a punto de ponerselo en unos meses en "Uno de los nuestros"...), que esta familia tiene mucho glamour, pero con el esmero puesto en las anteriores entregas, me resulta muy decepcionante. Se conoce que Coppola estaba ensayando para el Dracula grunge llorón que realizaría unos años más tarde...

Hasta aquí los problemas. Ahora toca ser justos y reconocerle los méritos, que también los tiene.

La trama relativa al Vaticano es muy interesante. Por lo menos a mí me encanta desde la primera vez que la vi, y es todo un acto de valentía por parte de Coppola dar una imagen tan dura de la curia romana, avariciosa y vengativa. Además tiene los arrestos de dar una explicación para la sospechosa muerte de Juan Pablo I. 15 años antes de que Dan Brown escandalizara a medio mundo con sus inofensivos y vacuos libros sobre conspiraciones pseudoreligiosas, Coppola lo hizo en una superproducción. Bien por él.



También hay que reconocer que la labor del director brilla, y mucho, en algunos momentos. El tiroteo en la sala del hotel es brillante, desarrollando de manera excelente la idea de que no se vea el helicoptero desde el que se dispara en ningún momento. El asesinato durante la procesión no alcanza el nivel del visto en la segunda entrega, pero está bastante bien. Y toda la parte final de la trama durante la ópera y la ya preceptiva matanza final,bas narradas de manera simultanea, están muy bien resueltas, manteniendo muy bien el suspense.
Y luego hay que ser justos y reconocer que a pesar de lo que he dicho unos parrafos antes, tenemos un puñado de actuaciones estupendas. El que se lleva la palma es el siempre excelente Elli Wallach, el inolvidable Tuco del clásico de Leone. Pero también están muy bien Diane Keaton, Talia Share y Andy Garcia, que sale bastante airoso de dar vida al hijo de Sonny.


En fin, que me apetecía romper una lanza a favor de esta cinta, que a pesar de sus fallos tiene sus momentos.

Y ya que hoy se acaba mi comentario sobre esta saga, unos comentarios sobre la edición, que me ha parecido estupenda. La imagen y el sonido están muy bien, como ya dije en su día han respetado los míticos doblajes originales, y han cuidado mucho los extras, que además de incluir los extras que estaban en la edición previa en DVD (que tienen joyas como las pruebas que hizo DeNiro para interpretar a Sonny en la primera entrega...), lleva hasta dos horas de documentales bastante interesantes. Y como se puede encontrar en oferta en varios sitios por ahí, creo que es una compra bastante recomendable.


Y con esto acabo con esta saga. Espero que os haya entretenido tanto como a mí escribirlo, y que a aquel que no la haya visto, le hayan entrado ganas de verla.

viernes, 21 de marzo de 2014

Recuperando clásicos (XI.II): "El padrino II"


Como las amenazas hay que cumplirlas, retomamos hoy la saga de los "Corleone".

"El padrino II" (1974) Pues como en Hollywood nunca dejan escapar un éxito, tan solo dos años más tarde continuaron la saga con una película que era a la vez secuela y precuela (aunque ese término no se manejaba entonces: los departamentos de marketing no eran los que cortaban el bacalao...). Y solo por eso, que era algo que no se había hecho nunca, ya hay que reconocerle el mérito a esta película, a mí parecer superior a la primera entrega. Es más compleja y la trama tiene más enjundia, aunque también es cierto que esta complejidad se apoya en lo construido en la primera entrega. En principio Coppola no quería dirigirla, y estuvo a punto de convencer al estudio que eligieran a su amigo Martin Scorsese para hacerlo (venía de petarlo con "Malas calles"...) pero a cambio de lograr el compromiso del equipo para otros proyectos que quería acometer, terminó por aceptar dirigirla. Y tan mal no le salió, que se llevó el Oscar a la dirección. Aquí quiero recordar que lo tenía todo de cara para llevarselo, ya que también estaba nominado por "La conversación", que para mí es su obra maestra. Hay que reconocerle los arrestos a este hombre que estrenó en el mismo año dos peliculones de semejante calibre.

A PARTIR DE AQUÍ SPOILERS A MANSALVA...
Volviendo a la película, con la brillante idea de narrar la película en dos tiempos, lograba aumentar lo que le había dado el éxito a la primera película: por un lado toda la carga romántica por esa manera de ver la mafia queda presente en las partes de la película que narran la vida de Vito Corleone, fotografiadas de nuevo por Gordon Willis en unos maravillosos tonos ocres, como de fotografía envejecida; y por otra parte carga las tintas en el coste moral que tiene pertenecer al crimen organizado y en la representación de las ramificaciones de la mafia dentro de la sociedad americana, con toda la trama que relativa a la caída del regimen de Batista en Cuba, que es simplemente fascinante. En este caso, en lugar de con una boda, lo que vemos al inicio es una comunión, que sirve de telón de fondo para que la gente le pida favores al Don, ahora ya Michael Corleone, más frío y ambicioso que su padre, y que a base de elevar la altura de los chanchullos, busca lograr que los negocios de la familia lleguen a ser limpios. Así de esta manera, Coppola nos ofrece la subida de Vito y la caida moral de Michael. La cara y la cruz de la mafia.

En lo relativo a los flashbacks, ver la labor de DeNiro en esta película es una delicia.No solo por eso tan comentado de que ganó el Oscar sin decir una sola palabra en inglés, sino por la composición gestual que hace, dado el carácter introvertido y callado de Vito Corleone. También está estupendo Bruno Kirby como el joven Clemenza. Y por supuesto hay remarcar la secuencia del asesinato durante la procesión y su avance por los tejados. El detalle de la toalla que empieza arder es de los que hacen época...


Y en la otra parte de la trama, el personaje de Fredo, el hermano de Michael Corleone se convierte en el más interesante de la trama, con sus complejos y sus vicios. Y su destino fatal. Además de todo el brillante tramo de Cuba, hay otros momentos de los que uno nunca se puede olvidar, como la tremenda conversación entre Michael y Kay tras que esta aborte (probablemente, aunque no tenga una gota de sangre, la secuencia más sobrecogedora de la película...) o la matanza final, que aquí adquiere tintes aun más trágicos con la muerte de Fredo. Y para cerrar esta maravilla, el flashback que sirve el epilogo final, que hubiera supuesto un gran cierra a la saga y que refuerza el tono fatalista del destino de Michael Corleone, ya que le da un tono circular a lo que hemos visto en las dos películas...




Una de las escasas películas que mejoran el original, y que hubiera dado un díptico sublime. Pero 17 años más tarde, un Coppola acuciado por las deudas accedió a realizar la tercera entrega, una de las películas más polémicas entre los amantes del cine y sin duda la más endeble de las tres, pero que aun así tiene bastantes puntos de interés. Pero tendréis que esperar unos días para que la tratemos por aquí...

sábado, 8 de marzo de 2014

Recuperando clásicos (XI.I): "El Padrino"


Esta entrada va dedicada a mí padre, que me inculcó el amor por esta saga y hoy cumple 59 años. ¡Felicidades papa!
Una faena que tenía pendiente hace más de dos años (que fue cuando compré esta edición en BD, que tengo en italiano porque estaba más barata en Amazon que la española, pero también porque me parecía gracioso tenerla así...) era ver de nuevo esta trilogía, y hace poco, los astros por fin se alinearon, y conseguí algo maravilloso, que fue ver la trilogía en tres días seguidos, a película por día. Siempre había tenido ganas de hacer esto, pero nunca había tenido la oportunidad, y ha sido una gozada. Ahora voy a meterme con las películas una a una. No os asustéis que tampoco voy a divagar mucho, que ya hay bastantes libros sobre el tema, solo unas cuantas ideas que me han surgido viendo las películas. Hoy empezamos, como es lógico con la primera.

"El padrino" (1972) La que dio origen a la saga. Basada en el libro del mismo nombre Mario Puzzo (que no he leido, pero del que no casi todo el mundo habla mal, hasta el propio Puzzo...) coautor del guión junto a Coppola, que llegó al proyecto un poco de rebote tras el rechazo de unos cuantos directores (Leone, Bogadnovich, Yates, Brooks, Hiller...), pero que acogió el proyecto con los brazos abiertos. Y no cuesta mucho entender porque: una cinta de época, con una gran presupuesto y todo el apoyo de un productor por entonces imbatible, Robert Evans (si alguien no ha visto el documental sobre su vida, "El chico de oro de Hollywood", que corra a hacerlo....) y lo que es más importante, le permitía crear una imagen épica sobre su estirpe. Y logró triunfar en todo: consiguió un éxito económico como no se había visto hasta el momento; recibió premios de todo tipo; y lo que él buscaba, logró trascender las películas de gansters hechas hasta la fecha para lograr una película imperecedera que ha generado una mítica sobre los italoamericanos, que a día de hoy, 40 años más tarde se mantiene praticamente intacta (vale que Scorsese y "Los soprano", con importantes matices, eso sí, también han apuntalado ese icono...). Porque no estamos solo ante una película de gansters, sino también un relato de una familia, un fresco sobre la historia norteamericana del siglo XX, y sobre todo, ante la épica caída a los infiernos de Michael Corleone, auténtico protagonista de la saga.
A PARTIR DE AQUÍ SPOILERS A PUÑADOS...
Porque si algo es, es épica. Convierte los rituales como la boda que da inicio o el bautizo que cierra la cinta en ceremonias casi mitológicas, teñidas de mentiras, traiciones, conspiraciones y muerte. Ya el plano que abre la cinta deja claro por donde van a ir los tiros, con esa iluminación del excelente Gordon Willis, que muestra el despacho de Vito Corleone, al que todos van a pedir favores o presentar respetos, como si fuera una gruta mística, a la que la gente peregrina con sus preocupaciones, súplicas y agradecimientos. Y como toda la mitología, está teñida también de fatalidad, representada aquí por el personaje de Michael Corleone , que siempre ha querido mantenerse alejado de los negocios turbios de su padre, pero que por amor a su progenitor,  se ve poco a poco introducido en el negocio de la familia, ensuciandose las manos de sangre y acabando convertido en el Don. Este proceso, que se inicia con la fascinante secuencia en la que va a protegerle al hospital, para mí la mejor de toda la cinta, con un gran uso del suspense. Luego sigue con el metafórico y literal bautismo de sangre en el restaurante de Louis ("sus sesos te salpicarán tu traje de la Ivy League" le dice su hermano Sonny). A continuación llega su huida, con la intención de convertir el asesinato en un hecho aislado en su vida, con su bucólico y trágico periplo en Sicilia. Y tras esto, el regreso a Nueva York, convertido en un ser más curtido y frio y que culmina con el genial movimiento de cámara que se acerca a Michael sentado en la silla del Don. Y como guinda, acaba ordenando una matanza, que de manera brillante, se nos muestra de manera simultanea al bautizo de su sobrino, al que apadrina mientras dice renunciar al demonio... La ultima secuencia, sella su destino, con ese plano en el que pierde de vista a su mujer cerrando la puerta para atender sus negocios criminales ¿Hay un destino más fatídico que este?


Además de todo esto la película ha pasado a la historia por interpretaciones icónicas como la que hace Brando (hay que agradecer que en este edición hayan incluido, además del nuevo audio en 5.1, el audio en 2.0 que respeta el alucinante doblaje original del estreno...), aunque todo el reparto está aquí bien, la música, y reconozcamoslo, las secuencias violentas. Porque el tratamiento que se hace en esta cinta es bastante rompedor. Ha sido superado, por supuesto, pero en lo que se refiere a aquel momento, de entre las películas norteamericanas previas que yo conozco, quizás "Bonnie & Clyde" era la única que había seguido ese camino, a medio camino entre la sequedad más realista y cierto surrealismo poético, como el episodio de la cabeza de caballo (inolvidable), el intento de asesinato mientras se compran naranjas, el tiroteo en los peajes, o como no, la matanza final que a partir de ese momento se iba a convertir en marca de la saga. Me gustaría comentar la escena que precede al asesinato de Sonny (asesinato por cierto tan excesivo y sanguineo como el propio personaje...). Y es que en la secuencia previa vemos como Connie es provocada por su marido para que se enfade y este la agreda, para así despertar la ira del volatil Sonny y tenderle la emboscada. Esta secuencia también me parece que tiene mucha miga, ya que no solo utiliza de manera magistral el hecho de que Connie esté embarazada para aumentar la tensión y la violencia de la secuencia, sino que además la forma de la que está rodada, tiene algo de trampa, con todas esas puertas y espejos, que de alguna manera ya adelantan que lo que estamos viendo es una representación para lograr la ira de Sonny. Impresionante. Sin embargo, aquí tengo que poner una pega y es que en ningún momento vemos en acción a Luca Brasi. Mucho ponernos los dientes largos con: "es el mejor soldado de mi padre", "le hizó una oferta que no pudo rechazar", "nadie podrá pararle cuando se enteren de que han disparado a mi padre"... ¡¡¡Y luego le matan a las primeras de cambio!!! Fatal de mal...


Una gran película, y aunque a lo mejor está un poco sobrevalorada (no creo que sea la mejor película de Coppola ni de la saga siquiera...), no he conocido a nadie que la haya visto (que eso sería otro tema a estudiar, toda la gente que dice haberla vista y es mentira...) y no la haya disfrutado. Así que si hay algún perezoso por ahí, que busque un rato y la vea para que no le saquen los colores en la próxima conversación cinéfila...



En breve llegará por aquí la continuación, la aun superior "El padrino II".