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martes, 8 de agosto de 2017

La Justicia de la Amazona.


A consecuencia de la foto que ya se vió en "Batman Vs Superman: Amanecer de la Justicia", la princesa Diana de Themyscira rememora su salida de la isla que le vió nacer y su primer contacto con el mundo durante la 1ª Guerra Mundial.

A veces que se unan dos cosas que te gustan mucho no tiene porque ser bueno. Aunque te guste mucho el chocolate, y el picante, el chocolate picante puede que no te guste nada (por si hay algún gourmet pervertido por ahí: sí, existe). El que pusieran a Zack Snyder al frente del Universo DC, fue una noticia maravillosa (nunca me cansaré de defender las cuatro primeras películas de Snyder: de lo mejor que se vió en la pasada década sin duda...) pero a la vista del churro que salió de "El hombre de acero" (en lo que también tuvo algo que ver la, en este caso, perniciosa, influencia de Christopher Nolan: otro ejemplo de cómo unir dos cosas que te gustan puede ser una mala idea...), pudiera ser que no lo fuera tanto. Cuando vino después "Batman Vs Superman: Amanecer de la Justicia" la cosa mejoró bastante, pero aun así quedaba lejos de las cimas del cine superheroíco que el valioso material que tenían entre manos merecía. Si tenemos en cuenta la decepcionante "Escuadrón Suicida", que no vino bajo el manto directo de Snyder, pero en la que seguro que había metido mano de alguna manera, quedaba claro que aquella buena noticia no lo estaba siendo tanto...
Y hete aquí, cuado estabamos a punto de perder toda esperanza, aparece este "Wonder woman" para obrar el milagro, asombrar a la platea y hacer que público y crítica recuperen la fe en estos personajes.
¿Los ingredientes del éxito? Pues en verdad no son nada nuevo, puesto que ya estaban en otros referentes, tanto dentro del género superheroico (el fundacional "Superman" de Richard Donner o "Capitan América: El primer vengador") como en otros géneros populares (a mí me vinieron a la cabeza en varias ocasiones clásicos de las películas de camaradería como "Los intocables de Elliot Ness" o "Los cañones de Navarone"), pero están tratados con el mimo suficiente como para emocionar y entretener.


Vease por ejemplo los primeros compases de la película en la Isla de Themyscira, muy bien resueltos y fluidos, y con algún momento que roza la excelencia, como la descripción de la historia del origen de las amazonas a través de la animación de pinturas clásicas. Apuntar aquí la excelente labor de Connie Nielssen y Robin Wright, que dan profundidad a unos roles que seguramente sobre el papel carecían de ella. Posteriormente este tono de aventura clasicote se mantiene tras el abandono de la isla por parte de Diana, y especialmente funciona bien en el primer encontronazo de la amazona con la cultura de inicios del siglo pasado, con momentos que tras el humor esconden una (somera, pero ahí está) reflexión sobre el rol de la mujer en aquella sociedad, como la secuencia en la que se prueba vestidos, que para su sorpresa son del todo incompatibles con la lucha para la que ella está adiestrada.
También se ve cariño por el material y el cine aventurero en la formación del equipo, totalmente tópica, pero que funciona más que bien. Y lo mismo vale para los villanos, aunque la Doctora Poison de Elena Anaya funciona más por su concepción visual que por la escasa chicha del personaje. También hay esmero en las secuencias de acción, sobre todo en la primera que acontece en las trincheras, sin duda, la mejor de la película tanto por ejecución como por emoción, y que hace un uso de la cámara lenta que va más alla del mero subrayado espectacular, ya que solo se ven ralentizadas las acciones de
Wonder Woman, mostrando así una diferencia entre la naturaleza mitólogica del personaje y lo mundano y ordinario de los soldados y sus armas de fuego. Sin embargo, hay que reconocer que así como esta primera escena bélica funciona a la perfección, el climax, aunque apunte alguna idea interesante sobre la identidad del villano, en su afán de rizar el rizo, termina por resultar cansino. A ver cuando se dan cuenta que en ocasiones menos es más.




Mucho se ha hablado sobre el tema del feminismo inherente a esta película y la importancia de que haya sido una mujer la encargada de dirigirla. Como ya he comentado hay algún apunte (bastante leve) sobre el feminismo, y no creo que eso sea lo más importante de la cinta. Desde luego es de agradecer que por fín una película protagonizada por una superheroina funcione a todos los niveles y haya tenido un éxito enorme tanto a nivel de público como de crítica. Pero si hay un valor que prima sobre el feminismo en esta película, es el pacifismo, ya que la nobleza que muestra en todo momento la protagonista es lo que llama realmente la atención: al contrario que otros superhéroes su lucha no tiene el origen en ningún trauma, y cuando lo hace, es siempre empujada por su defender la Justicia (así en mayuscula) y a los más débiles. Eso es lo que define al personaje y lo que hace que funcione tan bien y puede trascender el público femenino y convertirse en un icono tanto para hombres como para mujeres, que es lo que se debe celebrar.

Entre los motivos de que esto sea así, está desde luego la labor de la directora, aunque tampoco creo que esa capacidad de reflejar esa faceta del personaje venga dada por ser mujer, sino por su habilidad a la hora de entender el personaje y encontrar lo que le puede hacer universal. Esto que voy a decir quizás le suene fatal a los talibanes de lo politicamente correcto, buscadores de titulares reivindicativos y adalides de la lucha de clases y de géneros, pero no creo que el hecho de que la persona que se encuentra tras las cámaras y el personaje sean del mismo género sea determinante para poder entenderlo. Y sino, que revisen obras como las estupendas "Las Horas" (película dirigida por un hombre y protagonizada por personajes femeninos excelentemente desarrollados que emociona por igual al hombres y mujeres) o "K-19" (película dirigida por una mujer y protagonizada exclusivamente por hombres, que funciona a la perfección e igualmente es disfrutada tanto por hombres como por mujeres) para comprobarlo. Y otro
motivo principal para que el producto funcione es la excelente labor de Gal Gadot. Al igual que hizo Christopher Reeve al encarnar a Superman, logra hacer fácil lo difícil. Sin hacer gala de una interpretación aparatosa y recargada, con su  mera actitud logra transmitir de manera magistral la inocencia y el poder que necesita el personaje. Pese a que en un primer momento podía asustar un poco el hecho de que hubieran optado por una modelo por encima de actrices más experimentadas podía despertar recelo, se confirma como uno de los hallazgos de la película.

Es (muy) buena noticia que haya llegado dos mujeres del talento de Patty Jenkins y Gal Gadot al cine de superhéroes, hayan puesto donde se merece a Wonder Woman, y probablemente hayan logrado enmendar el curso del universo cinematográfico DC. Ahí es nada su logro. Pero no por le hecho de ser mujeres, sino porque lo han hecho (muy) bien. Mejor que todos los hombres que habían metido mano hasta ahora en estas películas.





viernes, 26 de mayo de 2017

Sin bajar (casi) la guardia.



Los Guardianes de la Galaxia disfrutan de fama intergaláctica tras su victoria sobre Ronan, siendo muy demandados para resolver cualquier tipo de entuertos. Mientras intentan proteger al planeta de la raza de los Soberanos, las cosas se tuercen y acabarán cruzandose con Ego, el hasta ahora desconocido padre de Starlord.

Como ya he reflejado siempre que he tenido ocasión, "Guardianes de la galaxia" me parece lo mejor que ha salido del universo cinematográfico Marvel: irreverencia, humor, aventura y emoción como nunca se ha visto en las películas del estudio, todo ello además mezclado por un hombre proveniente del cine trash. El resultado no solo me fascinó a mí, sino a (casi) todos los espectadores del mundo, por eso el regreso del quinteto era esperado como agua de Mayo. Pero todos sabemos lo malo que es tener muchas expectativas...

El volumen 2 del título de esta secuela, podía haber sido un mero chiste referencial, pero una vez vista la cinta, queda totalmente justificado, ya que la película es enormemente continuista. Ya de primeras un cartel pone al tanto de que la acción trascurre solo 3 meses después y la situación de todos los personajes es basicamente la misma: no hay elipsis ni cambio en las personalidades y la dinámica de los personajes, algo bastante extendido en las franquicias cinematográficas desde el inicio de los tiempos. Esto es toda una declaración de intenciones por parte de Gunn, dejando claro que no quiere escatimar ni dejar a la imaginación nada de la evolución de sus personajes. Este amor por sus criaturas se nota en la gran cantidad de tiempo (casi todo el segundo acto) que dedica a justificar sus acciones y hacer que tengan alma, y a intentar (y casi siempre lograr) que el espectador empatice con ellos. Y ciertamente esto proporciona a la película sus momentos más destacados, con ese maravilloso final acompañado por
Cat Stevens. Otros momentos de relaciones que funcionan particularmente bien son todos los que involucran a Mantis (el descubrimiento de la película, tanto el personaje, mucho más carismático aquí que en los tebeos, como la interprete, Pom Klementieff), especialmente cuando interactua con Drax (otro personaje que se beneficia mucho de su interprete, un Dave Batista en continua mejora). En cambio, se sienten un tanto forzadas todas las secuencias relativas a Gamora, tanto en relación con su hermana como, sobre todo con Starlord: ninguna de ellas logra la emoción pretendida. Funcionan mucho mejor las tramas familiares que las románticas.
En el manejo del humor también la película se mantiene continuista, aunque quizás este sea el aspecto en el que "Guardianes de la Galaxia Vol. 2" palidezca un poco respecto al original. No sé si Gunn se habrá crecido, y habrá confiado en exceso en capacidad de humor, pero en esta película a pesar de que hay algunos gags buenísimos, como la excelente secuencia de créditos, que consigue cachondearse la regla no escrita de set piece espectacular de inicio a la vez que la cumple, todas las secuencias que involucran a Baby Groot, o los ya citados momentos que comparten Mantis y Drax. Hay en cambio otros momentos en los que los gags se alargan demasiado, o son directamente prescindibles. Aun así ese exceso de gags, no impide que la película brinde una
reflexión sobre la familia de todo menos tradicional, idea poco esperada del tantas veces criticado de blando cine de superheroes yanqui, que además que la emparenta con el cine de Clint Eastwood (vease "Un mundo perfecto", "Gran Torino" o "Million Dollar Baby"): la familia la forman aquellos  que aunque te enfurezcan, te quieren y te cuidan; a veces te acompañan desde el nacimiento y otras los vas encontrando a lo largo de la vida. Además esa idea un tanto pesimista sobre el tener descendencia como medio para alejar a la muerte, aunque no sea nueva, está bien introducida y planteada y llevada al extremo. El que quiera verlo que lo vea.

Las secuencias de acción están en general muy bien resueltas, con el justo punto entre humor y suspense. Hay momentos que funcionan a las mil maravillas, como la secuencia del motian y la flecha de Yondu, o el enfrentamiento final, Pac-Man incluido, aunque haya otros en el que lo grotesco se apodera en exceso de la pantalla, como el momento de Gamora con el cañón gigante, totalmente prescindible. Unido con este exceso, va también el diseño de producción, ya que pese a todo el dinero invertido, huye en todo momento de la estética de pulcritud extrema y de espacios diáfanos preponderante hoy en día, llenando los fondos de cosas, casi siempre en desorden, lo que le da una pátina de autenticidad a todos los mundos sea interiores (la nave de los contrabandistas) o planeta idílicos (el planeta de Ego). Aquí aflora la faceta más trasht de James Gunn, ya que los mundos ideados para esta saga están más cerca del planeta Asturias de "Acción mutante" que de "2001. Una odisea en el espacio". La película va más allá, relacionando lo aureo y armonioso con lo negativo a través de los repelentes Soberanos. Esto, en los tiempos del minimalismo impuesto por Apple y demás, es más de agradecer que nunca.

La posición privilegiada en la que quedó Gunn tras el éxito a todos los niveles, se hace notar en todo momento, ya que se trata de una película bastante libre y desprejuiciada. Sin embargo, en algún momento aislado, la película se hubiera beneficiado de algo más de contención y concisión: vease la alargadísima y prescindible secuencia del motín, que no aporta nada y se podía haber resuelto en bastante menos tiempos.

De cualquier manera, aunque uno salga no salga de la sala con la misma sensación de éxtasis que te acompañaba tras la primera película (el efecto sorpresa de aquella fue un factor muy importante), es una más que digna continuación. Que vengan más entregas.





jueves, 16 de marzo de 2017

El crepúsculo del superheroe.


 En el año 2029 con los mutantes extintos, Lobezno y Charles Xavier malviven ocultos en el sur de USA escondiendo su condición de mutantes. Sin embargo, la aparición de una niña llamada Laura Kinney, una nueva mutante, hará que su vida de un vuelco, obligandoles enfrentarse a facetas que creían abandonadas.

¡¡¡¡8 años!!!! han hecho falta para que finalmente los espectadores podamos disfrutar con una película de Lobezno en solitario como está mandado.

En la entrada en la que comenté "Lobezno: Inmortal" me quejaba de la falta de ritmo, del guión enrevesado, de la escasa contundencia de la secuencias de acción y de la ausencia de emoción (y a pesar de todo esto, superaba con mucho a la execrable "X-Men Origenes: Lobezno"...). Parece ser que el director y el estudio han tomado nota de estas quejas (que fueron generalizadas: tampoco soy ningún visionario...) y todos esos problemas se han solventado (por lo menos en parte). Mangold y sus colaboradores han puesto manos a la obra para ofrecer una película que mezcla el western crepuscular y la película de carretera plagado de influencias del cine de Clint Eastwood (con "Sin perdón" y "Un mundo perfecto" a la cabeza), los relatos de niños a la huida ("La noche del cazador", "El señor de las moscas"...) y "Los niños del Brasil" con ese villano manipulador genético interpretado por Richard E. Grant, que gasta gabardina con resonancias nazis.

El guión de la película es sencillo y efectivo. Bastante predecible, pero efectivo. Plagado, como ya he comentado de referencias implícitas y explicitas, tanto visuales como argumentales, al western, la historia deja claro desde el primer momento los derroteros por los que se va a desarrollar. Sin embargo la película sabe jugar con ello, evitando en todo momento jugar al giro sorprendente-pero-vacio y aprovechando esta predecibilidad para reforzar el tono trágico-fatalista del relato. También han entendido a la perfección que uno de los puntales necesario para que esta película funcionara era la implicación del público con los personajes, y en
consecuencia, se han esmerado en dotar al relato de emoción, trabajando la dinámica de relación de esa familia disfuncional que constituyen Logan, Xavier y Laura (el realizador dice haberse inspirado en la deliciosa "Pequeña Miss Sunshine": tampoco hay que pasarse...). Además la película aporta, de manera inesperada y bastante sutil, ciertas reflexiones sobre el paso del tiempo y sus consecuencias. Ahí están esas peleas que mantiene Logan con su reverso oscuro, lo que el habría sido si no hubiera dado con Xavier y la Patrulla-X. También es interesante la reflexión que planea sobre el peso de la leyenda, con esos tebeos que reflejan las aventuras de los mutantes, y que los mutantes toman como el mapa hacia su objetivo. Sin embargo el guión tampoco es perfecto, ya que se dedica a ir diseminando pistas que quedan en nada: la inexplicada enfermedad degenerativa de Xavier; la desaparición de los mutantes y el incidente de Westchester (que los que leímos la historia "El viejo Logan" conocemos en toda su sangrienta realidad...). Esto unido a cosas como los abundantes tacos que se sueltan en la película hace que uno dude si la tan anunciada contundencia y dureza de la película no será tendrá más de pose-de-mira-que-malote-soy que de auténtica actitud. Eso explicaría que hechos tan oscuros como el incidente Westchester queden en una mera mención: el cine de superheroes si que esta preparado para tacos y desmembramientos, pero más allá de eso, no se puede indagar en la esencia violenta del personaje.


En lo que a la realización de la película se refiere, la tónica que se sigue es la misma: la de una corrección, en general notable, pero en ocasiones anodina. No se le puede echar nada en cara y hay algunos buenos momentos, como el incidente en la carretera con los caballos y la velada posterior, o la secuencia final, muy bien rodada. De la tan comentada violencia del largometraje, desde luego que ha aumentado considerablemente, y es la primera vez que se ven explicitamente los resultados de las refriegas cada vez que Lobezno saca sus garras: desmembramientos, cortes, empalamientos, decapitaciones... Pero pesar de todo esto, la película se siente por momentos demasiado estudiada y medida,  tanto que resulta casi encorsetada. Las peleas están bien ejecutadas, pero están tan milimetradas, que pierden toda sensación de urgencia o sorpresa que hubieran necesitado. Me quedo con la masacre que lleva a cabo Lobezno en la Escuela en "X-Men 2" (aun hoy la mejor entrega de todo el universo mutante), mucho más contudente y emocionante pese a ser menos explícita.

En cuanto al papel que juega la película como despedida de Hugh Jackman, la película es inmaculada demostrando un compromiso a muerte (y perdón por el chiste) al personaje al que le debe su carrera..El actor está tan bien como siempre e incluso amplia los registros que había presentado anteriormente tanto a nivel cómico como dramático. Aunque es una pena que el actor abandone el mutante canadiense (lastima me da el pobre actor que tenga que defenderlo en las películas venideras...), el librarse de  sombra quizás haga que se tengan más en cuenta las  tremendas capacidades actorales de este hombre. Y no sería justo olvidar la, como siempre, excelente labor de Patrick Stewart como Xavier en su adiós al personaje.

En cuanto al uso de la música de Johnny Cash, aunque sea algo anecdótico, me voy a extender un poco sobre ello. El trailer de "Logan" quedó tan poderoso por que usó  la maravillosa versión del "Hurt" de Nine Inch Nails que Cash hizo para la cuarta entrega (mi favorita) de las American Recordings: basta con verlo sin sonido para darse cuenta que el trailer tampoco es para tanto. En la película suena Cash en los títulos finales, con otra canción de ese mismo disco, en este caso la que lo abre, "The man comes around", la mejor canción imaginable para acompañar el apocalipsis ya usada en "Amanecer de los muertos" o "Matalos suavemente".  Usar música de Johnny Cash, sobre todo de "American Recordings", tiene algo de facilón, porque como dejo claro el citado trailer, es capaz de añadir aliento épico-crepuscular a cualquier imagen que acompañe. Sin embargo, si alguien tiene derecho a usarlas, ese es James Mangold. Nadie puede negar que él es el responsable, con su biopic de Cash "En la cuerda floja", que a día de hoy es aun su mejor trabajo, de la revalorización y difusión de la obra del Hombre de Negro (siendo yo uno de los afortunados que lo profundizó en su obra por gracias a él).




Como decía al inicio, por fín hemos recibido la película que James Hewitt se merecía, pero de ahí a decir que es una obra maestra y una de las mejores películas de superheroes jamas realizadas hay un trecho, ya que ni siquiera se trata de la mejor película de los mutantes. En mi Olimpo superheroíco-filmico constituido por "El Protegido", "Spiderman 2", "X-Men 2", "El Caballero Oscuro", "Watchmen" y "Guardianes de la Galaxia" no hay hueco para ella. Si la hubiera dirigido, por ejemplo, un Walter Hill o un John McTiernan entonados, quizás sí. Pero a Mangold le falta bastante para ser ellos...


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Preciso misticismo.


El Doctor Stephen (aunque en la versión doblada lo traduzcan misteriosamente como Steven...) Extraño es el mejor neurocirujano de Nueva York. Exitoso y pagado de si mismo, tras sufrir un accidente que le dejara sus manos destrozadas, emprenderá un viaje hasta Nepal que le cambiará su vida, mostrandole realidades que no hubiera sospechado.

La Marvel vuelve con su segunda dosis anual tras la muy resultona "Capitán América: Civil War", para abrir una de las facetas de su universo que aun seguía inexplorada, la místico fantástica, a través del "Dr. Extraño". Si hace diez años hubieran dicho que una de las producciones más esperadas del año iba a ser una protagonizada por un personaje tan bizarro y minoritario como Stephen Extraño, lo hubiera tomado por una broma, pero vivimos tiempos de bonanza para la parroquia marvelita, y por eso ahora tenemos una producción basada en él, plagada de estrellas y con un presupuesto de hordago.

La trama no es que sea muy original, ya que a simple vista queda claro que se trata de una repetición del esquema que pusieron en práctica con "Iron Man": personaje arrogante-brillante-egoista, que a través de una desgracia termina adquiriendo poderes sobrehumanos que le hacen plantearse su actitud vital y cambiar su postura ante los problemas del mundo, y de paso salvarlo.
Imagino que los odiadores del cine superheroico que hayan leído hasta aquí estarán ya afilando loscuchillos: "El cine de superheroes es todo igual". "Todas las películas de Marvel son la misma solo que cambiando los muñecos". "Es una vergüenza que los adultos consuman un cine pensado para preadolescentes"... ¿Y tienen razón? A mi parecer no, como iré comentando luego a la vista de los
 más que correctos resultados de la película. Pero tengo que reconocer que podrían tenerla. Y aquí me voy a detener un poco. Si es que hasta ahora no lo era, el cine de superhéroes, de diez años a esta parte se ha convertido en un género en si mismo, quizás menor, pero un género a fin de cuentas como pueden ser el de catástrofes, el de artes marciales, el de gangsters, la comedia romántica o el slasher. Y como tal tiene sus códigos visuales y fórmulas narrativas que se cumplen en (casi) todas sus muestras. Y a todos se nos pueden atragantar géneros (a mí mismo me pasa con la comedia romántica....) Sin embargo,  como en la cocina, aunque los ingredientes sean los mismos, las cantidades y la preparación van a ser lo que condicione el resultado: no es lo mismo "La noche de Halloween" que "Sé lo que hicisteis el último verano", ni es lo mismo "El hombre tranquilo" que "27 vestidos", ni "La aventura del Poseidón" que "Armagedon"... Que los arboles no nos impidan ver el bosque, y que los géneros no nos hagan despreciar potenciales buenas películas.

Porque a pesar de que los que tachen "Doctor Extraño" de repetitiva e impersonal, no dejen de tener algo de razón, resulta igual de difícil reconocer que Marvel Studios ha perfeccionado la fórmula de sus películas hasta lograr que funcionen como un mecanismo de relojería. Algo frías y mecánicas, quizás, pero precisas y efectivas.

El guión sin ser ningún portento presenta un equilibrio bastante ajustado entre aventuras, fantasía, comedia y drama. Pero no es esa su mayor virtud, sino su concisión, ya que consigue lo que otras películas de origen como la citada "Iron Man" o "Thor" no han logrado, y es un ritmo casi perfecto, que elude el cargar las tintas en el drama a costa de lastrar el ritmo de la película. Aquí todo fluye sin que nada entorpezca el desarrollo de la trama. Aunque es justo reconocer que el haber logrado un elenco de actores excepcionales ha debido de ser de mucha ayuda. Ya que si tienes a gente con Tilda Swinton o Beneditch Cumberbatch, tiene que ser bastante fácil que te saque chispas de cualquier guión. La primera deja con un palmo de narices a todos esos talibanes de la continuidad y el respeto a las fuentes que pusieron el grito en el cielo al ver que El Anciano iba a ser un mujer y encima occidental: el público se la cree desde el primer momento, pero es que además tiene a su cargo la mejor escena de la película, el diálogo bajo la tormenta. Y el segundo, sigue perfeccionando su papel de genio tocapelotas ensayado en  que tanto nos ha hecho disfrutar en "Sherlock" (personaje al que hay una referencia bastante directa...) o "The imitation game"  , incorporando al mejor Stephen Extraño imaginable, que sin duda está destinado a asumir el rol que hasta ahora venía asumiendo Tony Stark en cuanto a personaje carismático y vertebrador de este universo cinematográfico. Y si no, al tiempo. Y bueno, siguiendo con los actores, hay que reconocer que el siempre genial Mads Mikkelsen se esfuerza con su villano, pero la poca chicha del personaje solo permite al danés cumplir y poco más.
En cuanto al aspecto visual, a todos nos vino a la memoria con los primeros trailers la magistral "Origen" (aun hoy el mejor trabajo de Nolan...) y si bien es cierto que las referencias están ahí, a mí la película que más me vino a la mente fue la hoy un tanto injustamente olvidada "Matrix". Todo  el proceso de entrenamiento del protagonista y su descubrimiento de la nueva dimensión trae a la mente en múltiples ocasiones la película de las Wachowski. Todo esto acompañado por la música de Michael Giaccino (que pare, de nuevo, una buena banda sonora, aunque vuelva a escamotearnos esa fanfarrría que este universo se merece para desespero de mi amigo Raymond...) y bañado por la luz de Ben Davis, el iluminador que mejor ha sabido llevar al cine el color de los tebeos sin caer en delirios pop aunque es cierto que el climax de la película es puro Ditko desatado. Y ya que estamos con el climax hay que reconocerle la valentía a los autores de haber permitido un climax tan original y, paradojicamente, tan anticlimático (¡¡la batalla que lo desencadena totalmente ausente de la pantalla!!). Y fijándome en las tres ultimas propuestas de Marvel Studios, "Ant-man", "Capitán América. Civil War" y este "Doctor Extraño", resulta llamativo como tras el hiperbólico final de "Vengadores. La era de Ultrón", están tendiendo más a la contención y a cierto minimalismo (cojase con pinzas que estamos en un blockbuster...) más centrado en lo que esa confrontación final supone para el personaje o la historia que a los fuegos artificiales.
Y siguiendo con esto toca hablar de la labor de Scott Derrickson tras las cámaras. Kevin Feige, que es el mandamás en estos estudios, optó por un realizador que provenía del cine de terror y fantástico para orquestar esta superproducción, presuntamente para resaltar la faceta fantástica de la cinta. Y la verdad es que no lo hace nada mal. No desentona en ningún momento, como ya he ido comentando, y logrando que funcionen muy bien elementos, que quizás no había manejado anteriormente, como los cómicos, con todo lo relativo a la capa, divertidísima, y convertida desde ya en un icono. ¿Que cualquier otro realizador solvente hubiera podido realizarla? Probablemente. Y es que es indudable que todas las películas de Marvel Studios pecan de impersonales, con unicamente dos de sus producciones como "Iron Man 3" o "Guardianes de la galaxia" con algo más de alma de sus realizadores en ellas.

Yo compararía estas cintas con las películas de la serie Bond en cuanto a que se tratan de películas más de productor que de director, y que persiguen siempre ofrecer el mejor entretenimiento posible, triunfando o no en el intento. Quizás ninguna de las dos sagas haya cambiado el lenguaje cinematográfico, pero algunas de ellas si que terminan ocupando un lugar importante en el alma cinéfila de los espectadores. O por lo menos en la mía.


jueves, 15 de septiembre de 2016

Escuadron Perdido



Ante el incensante aumento de amenazas sobrehumanas, la senadora Amanda Weller decide poner en marcha un equipo especial de asalto formada por supervillanos que rozan la psicopatía en el mejor de los casos, y a los que tendrá controlados bajo amenaza de muerte.

Desgraciadamente para todos los amantes del cine y de los tebeos superheroicos, el Universo DC cinematográfico continua buscando su voz. Tras una interesante "BvS: Amanecer de la Justicia", que tenía muchas imperfecciones, pero que por lo menos tenía una voz propia, con este "Escuadron Suicida" Warner vuelve a retroceder en su pretendida construcción de un universo superheróico diferenciado. Desde el minuto cero queda claro que lo que se pretendía lograr con esta película era crear "Guardianes de la Galaxia" de DC, tirando de antihéroes a la manera de la magistral "Doce del patíbulo", y buscando un punto canalla y fresco. Pero de tanto querer ser cool y cañero, cae en el cliché: lo que se pretende irreverente y audaz, acaba resultando impostado. La mejor demostración de ellos, es el uso de la música y sobre todo, de las canciones (otro tic heredado de "Guardianes de la Galaxia", de la que llegan a fusilar un corte de manera explicita..). Aunque la selección esta muy bien hecha, en un momento dado se llega a perder la cuenta de cuantas canciones se han usado no ya en la película, sino ¡¡¡en una misma escena!!! y lo que se intentaba que fuera un elemento de ritmo, deviene en un lastre que hace sombra a lo que se ve en pantalla.

Pero lo que más me ha dolido es lo diluida que ha quedado la huella de un realizador tan personal como David Ayer.
Los interesantes y complejos personajes de casi todas sus películas ("Sin tregua", "Corazones de hierro", "Los Reyes de la Calle") brillan aquí por su ausencia. Quitando  a El Diablo, todos los personajes que no están interpretados por una estrella (o sea Will Smith, Jared Leto y Margot Robbie) son meros extras con diálogo, incapaces de generar emoción en la platea. Y con todo tampoco es para tirar cohetes: Will Smith está tan correcto como siempre, pero no ha podido resistirse a hacer de de Deadshot un mercenario con principios; y si bien es de agradecer hacer una versión del Joker que se aleja del punto punk de Nolan y lo acerca más a los excesos y derroches de la cultura gansta hiphopera con sus pistolas, sus oros y sus tatuajes, también hay que reconocer que no consigue borrar la sombra del malogrado Ledger. Bastante mejor parada sale la Harley Quinn de Margot Robbie, que deviene en icónica, pero más por la estupenda labor  de la actriz, a medio camino entre la provocación sexual, la ingenuidad y la demencia, que por el desarrollo de su personaje, que está lleno de bandazos inexplicables: vale que esté loca, pero ni esto vale para justificar los bandazos en su comportamiento.
También me resultó un poco decepcionante el manejo de las secuencias de acción, que es aceptablemente efectivo, pero carece de la contundencia esperada del firmante de "Corazones de hierro".  Es llamativa, por ejemplo, la tibieza de ideas como ese ejercito de humanos reconvertidos para la ocasión en una suerte de cuerpos de barro, carentes de sangre y facciones humanas. Vale que esto apesta a distancia que es una imposición del estudio para evitar la temida calificación "R" que impida que los adolescentes vayan a verla, pero lo que queda como resultado es una aséptica matanza digna de un videojuego del montón.

¿Desaparece del todo la personalidad de Ayer? Pues afortunadamente no, pero casi.
El tono cínico y pesimista que tenían sus trabajos se deja ver aquí en muy pequeñas ráfagas, siendo
una de las más interesantes el personaje de Amanda Waller, al que da vida una terrorífica Viola Davis, que compone una burócrata que resulta mucho más terrorífica que cualquiera de los miembros del "Escuadron Suicida" por su ausencia total de escrúpulos para lograr lo que quiere.
El aliento trágico que impregnaba sus obras previas solo asoma en todo su esplendor en todo lo relativo a El Diablo: tanto su drama personal, narrado a través de las llamas que es capaz de generar en la que para mí es la mejor secuencia de la película, como su papel en el climax, son lo más emocionante e intenso de esta cinta. Y puestos a a salvar cosas, tampoco desmerece el personaje de la Hechicera, con un origen con la chicha suficiente para que el personaje suscite interés, que además se apoya en una visualización de sus transformaciones resuelta con ingenio sin recaer unicamente en los FX.

Y eso es todo. Una película distraida que termina sabiendo a muy poco viniendo de quien y habiendo visto trailers tan alucinantes como el que os dejo a continuación, que fue con el que los espectadores comenzamos a salivar de mala manera. Craso error.


viernes, 10 de junio de 2016

Salto evolutivo.


Tras lograr sofocar el intento de asesinato de Bolivar Trask, los mutantes viven sin hacer mucho ruido, o con una falsa identidad. Sin embargo, la aparicion de Apocalipsis, el mutante más antiguo conocido, que promulga la supervivencia del más fuerte, dará un vuelco, quien sabe si fatal a su situación.
NOTA DEL AUTOR: Dado que esta película refleja unos tebeos muy queridos para un servidor, que se inició con ellos en el mundo de los mutantes, puede ser que mi criterio haya sido (parcialmente) abolido.
Siguiendo con la cada vez más enraizada y despreciable  tendencia de coger manía a una película sin haberla visto, se esta extendiendo la idea de que esta "X-Men: Apocalipsis" se trata de la peor entrega de la saga mutante, a la altura de "X-Men. La decisión final" aquel despropósito que perpetro el siempre temible Brett Ratner hace ya 10 años. Una vez vista la película no puedo evitat empezar a preguntarme si no estaré perdiendo la cabeza y/o el gusto, ya que me ha parecido que se trata de lo mejor que que ha salido del universo cinematográfico mutante junto con las estupendas "X-Men 2" y "X-Men. Primera Clase", quedando a mí parecer por encima de la interesante pero algo rutinaria "X-Men: Días del futuro pasado".
¿Que tiene fallos? Por supuesto.
El primero es ese que afecta con frecuencia a las películas con tantos personajes como esta: la falta de profundidad de muchos de ellos. Y eso que servidor tiene un cierto conocimiento previo de los referentes en la viñeta, lo que hace que, en parte, esos vacios se vean parcialmente cubiertos por horas y horas de lectura. Y a pesar de todo, hay personajes que quedan quedan reducidos a meras siluetas, con Júbilo y los jinetes de Apocalipsis, más allá de Magneto, claro está, como mayores damnificados. Su concepción visual está más que lograda en todos ellos (la Mariposa Mental de Olivia Munn tiene desde ya ganado un lugar en el Olimpo de las fantasías eróticas nerds...), pero a la hora de la verdad se quedan en meros cromos que casi no tienen ni frases y ni peso en la trama.
En relación con esto esta la labor de los actores, sobre todo de los jóvenes, que no es que sea nefasta, pero si que es un tanto pobre y no termina de sacar todo el jugo a sus personajes. El que más me ha decepcionado quizás sea el Cíclope de Tye Sheridan. Y no porque James Mardsen lo hiciera mejor (más bien al contrario...), pero ni de lejos extrae todo el potencial que tiene este personaje. Quizás sea por el hecho de que para interpretarlo no se pueden utilizar los ojos, pero su labor queda a años luz del emotivo trabajo que realizó en la genial "Mud". Los nuevos interpretes de Jean Grey, Tormenta y Rondador Nocturno, aunque tampoco son desastrosos, no llegan al nivel de los interpretes previos. Miedo me da cuando sustituyan a Hugh Jackman...
Y por ultimo está el humor autoconsciente y referencial, que no funcionan en absoluto. Las películas de los mutantes nunca se han caracterizado por su humor, y el trabajo de Bryan Singer tampoco, y no es algo censurable en absoluto. Pero seguramente espoleados por lo bien que ha funcionado el humor que Marvel Studios ha introducido en sus películas y por el éxito de "Deadpool", los autores no resisten la tentación de meter un chiste metacinematográfico relativo a la calidad cinematográfica de las secuelas, que da como resultado el que probablemente sea el momento más sonrojante del año en el cine superheroico... Eso sí, las notas de comedia que introduce el personaje de Mercurio, son de agradecer.

A pesar de lo que pueda parecer, la película me ha parecido una gozada, porque estos fallos están  compensados por multiples aciertos los aciertos que aporta.

La ambientación de época de cada una de las películas de esta nueva trilogía en las décadas de los 60, 70 y 80. Si "X-Men. Primera generación" eran la Patrulla-X de Thomas y Adams, "X-Men. Dias del futuro pasado" eran los de Claremont y Byrne, estos son los de Claremont, Silvestri y el matrimonio Simonson: espectaculares, excesivos y rozando el horterismo en su vestimenta y con un punto sombria. El espíritu de cada época contagia todas las películas con detalles como la música (impagable el uso de "Four horsemen" de Metallica...) dandoles personalidad, y en este caso se hace presente con ideas tan brillantes como el lanzamiento de misiles involuntario por los dos bandos de la Guerra Fría (el mayor miedo de todos los habitantes del planeta en aquellos años...) o la aparición de lugares tan turbulentos en aquellos años como Berlín, Polonia o El Cairo. Todo un acto de valentía por parte de los creadores en una época en la que el cine de entretenimiento carece de de contexto más allá de las ya cansinas reminiscencias del 11-S. Si hubieran incluido a personajes tan netamente ochenteros como Dazzler o Longshot, servidor aun estaría dando palmas con las orejas.
La elección de Apocalipsis como villano era una apuesta arriesgada: el hacer que el villano sea un tio azul de aspecto biomecánico tenía muchos votos para convertirse en algo desastroso, pero no solo logran sortearlo sino que lo convierten en alguien bastante terrorífico. La excelente escena inicial es en gran parte responsable de esto, pero sería injusto negarle a Oscar Isaac el mérito por lograr que su incorporación del personaje no caiga en el ridículo. Además a nivel de guión, hay aspecto que mejoran el original de las viñetas, como el reclutamiento de los cuatro jinetes.
Y no se puede hablar de esta película sin reconecerle las excelentes secuencias de acción. Ya he citado la estupenda secuencia inicial que narra el origen de Apocalipsis con un vibrante aliento aventurero, pero es que momentos como la emboscada y el reclutamiento de Magneto, la secuencia de hipervelocidad de Mercurio, o la estancia en Arma-X (Barry Windsor Smith puede estar orgulloso con la crudeza de esta secuencia) no le quedan a la zaga. Pero es en el climax donde la película alcanza unas cotas de personalidad y abstracción más elevadas, con esa batalla simultanea en el plano físico y psíquico, a medio camino entre la destrucción desaforada de los tebeos Marvel que la inspiran y la carga psicoanalítica del Surrealismo, resuelta de manera magistral y con reminiscencias a "Origen" o a aquella reivindicable película de los 80, "La gran huida".
Por si ha quedado alguna duda, me ha encantado. Si la saga va a seguir, tal y como muestran la escenas post-títulos con Mr. Siniestro en la década de los noventa, y los personajes van a gastar ese look en plan Jim Lee (época por la que, a pesar de lo denostada que está hoy en día también siento una especial querencia), la cosa pinta muy bien.

viernes, 13 de mayo de 2016

Posiciones enfrentadas.


Las repercusiones de una misión en Nigeria, unidas a las voces críticas con los hechos acontecidos en Sokovia, Washington y Nueva York, hacen que la comunidad internacional presione para lograr que los Vengadores se sometan a un control externo de sus acciones. Tony Stark es partidario de ello, pero Steve Rogers lo rechaza por desconfianza a que este control coarte su libertad y les convierta en un batallón de soldados sin voz ni voto. Esta diferencia de posturas supondrá un cisma nunca visto en la comunidad superheroíca.

Marvel va depurando su fórmula cinematográfica hasta límites casi alquímicos. Con más de una decena de películas a sus espaldas, el estudio logra películas que resultaran más o menos atractivas según cada uno, pero que, hasta en los peores casos, como producto de entretenimiento son intachables. Y no hay mejor demostración que esta, a mi parecer, estupenda "Capitán América; Civil war", que consigue cumplir de lleno dos objetivos distintos y no tan sencillos de lograr como pudiera parecer...

El primero de ellos es que se trata de una historia con mucha relevancia dentro del Megarelato en el que se han convertido las que películas del universo cinematográfico Marvel: todos los personajes que aparecen en ella sufren una evolución importante. Porque en esta película, que tiene la virtud de que sirve de continuación tanto para  "Los vengadores: La era de Ultrón" y para "Capitán América. El soldado de Invierno", (y casi también a "Iron Man 3"...), ninguno de los personajes acaba la película como la empezó, y el panorama con el que acaba la historia es harto interesante de cara a las cintas venideras.  A este respecto, hay que reconocer la valentía y la inteligencia de Marvel Studios de intentar no estancarse y evitar así que los espectadores perdamos interés. Puede parecer un poco exagerado, pero no hay que olvidar que estamos hablando de una de las sagas cinematógrafícas más taquilleras de la historia, y que lo más fácil hubiera sido ofrecer más de lo mismo pero sin alterar el status de los personajes, sopena de dejar de añadir millones a las arcas del estudio...

Y por otro lado esta su valor como película en sí, que acaba siendo un ejemplo modélico de cine de entretenimiento, logrando una cinta de dos horas y media entretenidísima y con un ritmo constante. La película empieza en alto, con una estupenda escena de acción, y a a partir de ahí el espectáculo va aumentando, secuencia tras secuencia (cada una de ellas además con un acercamiento visual distinto), hasta eclosionar en la desde ya mismo antológica batalla en el aeropuerto. Y es que esta escena logra aunar espectacularidad y concisión, sin por ello dejar a ningún personaje de lado, permitiendo que todos brillen. Pero claro todo esto serían fuegos de artificio huecos si no hubiera un buen guión detrás, y en este caso lo hay. Un guión que consigue mejorar por momentos el material de partida, la saga de mismo nombre ideada por Mark Millar y Steve McNiven, de brillante concepción pero irregular concepción, lastrada por la tendencia de Millar a la salida de tono y el golpe de efecto gratuito. Aquí todo es bastante más natural, y aunque algunos se quejaran (no sin razón) de que se haya suavizado la crítica a los medios que se agazapaba tras la catastrofe que generaba todo el conflicto en el original
tebeístico, aquí el enfrentamiento se va larvando de manera más sosegada, apoyándose en todo lo que se ha visto de los personajes hasta la fecha. El hecho de recurrir a un villano como detonante del conflicto, también será visto por algunos como una concesión para evitar mostrar a los héroes como seres capaces de equivocarse y dejarse llevar por el rencor. Y si bien algo de eso ahí, si se mira en profundidad, su actuación es bastante escasa y lo que hace basicamente es desvelar los secretos más vergonzantes y dañinos de los héroes, sin mentiras ni trucos de manipulación. Aunque también es cierto que al villano le falta algo de entidad, si bien el siempre esforzado Daniel Bruhl hace lo que puede con él.
Y todo esto regalando además por el camino un puñado de momentos e imágenes que hacen que al Marvel Zombie se el humedezcan los ojos: la Viuda Negra y su lealtad partida; la relación Visión -Bruja Escarlata; la intervención del Hombre-Hormiga; la recuperación del General Ross (¿soy el único que considera "El increible Hulk" una maravilla?); la introducción de Spiderman y tia May (¡¡¡las milfs llegan al universo Marvel!!!); la aparición de La Balsa; la flecha-transporte de Ojo de Halcón... Quizás el que menos me llegó fue T´Challa, pero quizás sea solo cuestión de darle tiempo al personaje.

Si la Fase 2, que mejoró en todo a la Fase I, se inició con la estupenda "Iron Man 3", da vértigo pensar lo que puede dar de si esta Fase 3 que ha comenzado de manera tan potente.