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jueves, 16 de marzo de 2017

El crepúsculo del superheroe.


 En el año 2029 con los mutantes extintos, Lobezno y Charles Xavier malviven ocultos en el sur de USA escondiendo su condición de mutantes. Sin embargo, la aparición de una niña llamada Laura Kinney, una nueva mutante, hará que su vida de un vuelco, obligandoles enfrentarse a facetas que creían abandonadas.

¡¡¡¡8 años!!!! han hecho falta para que finalmente los espectadores podamos disfrutar con una película de Lobezno en solitario como está mandado.

En la entrada en la que comenté "Lobezno: Inmortal" me quejaba de la falta de ritmo, del guión enrevesado, de la escasa contundencia de la secuencias de acción y de la ausencia de emoción (y a pesar de todo esto, superaba con mucho a la execrable "X-Men Origenes: Lobezno"...). Parece ser que el director y el estudio han tomado nota de estas quejas (que fueron generalizadas: tampoco soy ningún visionario...) y todos esos problemas se han solventado (por lo menos en parte). Mangold y sus colaboradores han puesto manos a la obra para ofrecer una película que mezcla el western crepuscular y la película de carretera plagado de influencias del cine de Clint Eastwood (con "Sin perdón" y "Un mundo perfecto" a la cabeza), los relatos de niños a la huida ("La noche del cazador", "El señor de las moscas"...) y "Los niños del Brasil" con ese villano manipulador genético interpretado por Richard E. Grant, que gasta gabardina con resonancias nazis.

El guión de la película es sencillo y efectivo. Bastante predecible, pero efectivo. Plagado, como ya he comentado de referencias implícitas y explicitas, tanto visuales como argumentales, al western, la historia deja claro desde el primer momento los derroteros por los que se va a desarrollar. Sin embargo la película sabe jugar con ello, evitando en todo momento jugar al giro sorprendente-pero-vacio y aprovechando esta predecibilidad para reforzar el tono trágico-fatalista del relato. También han entendido a la perfección que uno de los puntales necesario para que esta película funcionara era la implicación del público con los personajes, y en
consecuencia, se han esmerado en dotar al relato de emoción, trabajando la dinámica de relación de esa familia disfuncional que constituyen Logan, Xavier y Laura (el realizador dice haberse inspirado en la deliciosa "Pequeña Miss Sunshine": tampoco hay que pasarse...). Además la película aporta, de manera inesperada y bastante sutil, ciertas reflexiones sobre el paso del tiempo y sus consecuencias. Ahí están esas peleas que mantiene Logan con su reverso oscuro, lo que el habría sido si no hubiera dado con Xavier y la Patrulla-X. También es interesante la reflexión que planea sobre el peso de la leyenda, con esos tebeos que reflejan las aventuras de los mutantes, y que los mutantes toman como el mapa hacia su objetivo. Sin embargo el guión tampoco es perfecto, ya que se dedica a ir diseminando pistas que quedan en nada: la inexplicada enfermedad degenerativa de Xavier; la desaparición de los mutantes y el incidente de Westchester (que los que leímos la historia "El viejo Logan" conocemos en toda su sangrienta realidad...). Esto unido a cosas como los abundantes tacos que se sueltan en la película hace que uno dude si la tan anunciada contundencia y dureza de la película no será tendrá más de pose-de-mira-que-malote-soy que de auténtica actitud. Eso explicaría que hechos tan oscuros como el incidente Westchester queden en una mera mención: el cine de superheroes si que esta preparado para tacos y desmembramientos, pero más allá de eso, no se puede indagar en la esencia violenta del personaje.


En lo que a la realización de la película se refiere, la tónica que se sigue es la misma: la de una corrección, en general notable, pero en ocasiones anodina. No se le puede echar nada en cara y hay algunos buenos momentos, como el incidente en la carretera con los caballos y la velada posterior, o la secuencia final, muy bien rodada. De la tan comentada violencia del largometraje, desde luego que ha aumentado considerablemente, y es la primera vez que se ven explicitamente los resultados de las refriegas cada vez que Lobezno saca sus garras: desmembramientos, cortes, empalamientos, decapitaciones... Pero pesar de todo esto, la película se siente por momentos demasiado estudiada y medida,  tanto que resulta casi encorsetada. Las peleas están bien ejecutadas, pero están tan milimetradas, que pierden toda sensación de urgencia o sorpresa que hubieran necesitado. Me quedo con la masacre que lleva a cabo Lobezno en la Escuela en "X-Men 2" (aun hoy la mejor entrega de todo el universo mutante), mucho más contudente y emocionante pese a ser menos explícita.

En cuanto al papel que juega la película como despedida de Hugh Jackman, la película es inmaculada demostrando un compromiso a muerte (y perdón por el chiste) al personaje al que le debe su carrera..El actor está tan bien como siempre e incluso amplia los registros que había presentado anteriormente tanto a nivel cómico como dramático. Aunque es una pena que el actor abandone el mutante canadiense (lastima me da el pobre actor que tenga que defenderlo en las películas venideras...), el librarse de  sombra quizás haga que se tengan más en cuenta las  tremendas capacidades actorales de este hombre. Y no sería justo olvidar la, como siempre, excelente labor de Patrick Stewart como Xavier en su adiós al personaje.

En cuanto al uso de la música de Johnny Cash, aunque sea algo anecdótico, me voy a extender un poco sobre ello. El trailer de "Logan" quedó tan poderoso por que usó  la maravillosa versión del "Hurt" de Nine Inch Nails que Cash hizo para la cuarta entrega (mi favorita) de las American Recordings: basta con verlo sin sonido para darse cuenta que el trailer tampoco es para tanto. En la película suena Cash en los títulos finales, con otra canción de ese mismo disco, en este caso la que lo abre, "The man comes around", la mejor canción imaginable para acompañar el apocalipsis ya usada en "Amanecer de los muertos" o "Matalos suavemente".  Usar música de Johnny Cash, sobre todo de "American Recordings", tiene algo de facilón, porque como dejo claro el citado trailer, es capaz de añadir aliento épico-crepuscular a cualquier imagen que acompañe. Sin embargo, si alguien tiene derecho a usarlas, ese es James Mangold. Nadie puede negar que él es el responsable, con su biopic de Cash "En la cuerda floja", que a día de hoy es aun su mejor trabajo, de la revalorización y difusión de la obra del Hombre de Negro (siendo yo uno de los afortunados que lo profundizó en su obra por gracias a él).




Como decía al inicio, por fín hemos recibido la película que James Hewitt se merecía, pero de ahí a decir que es una obra maestra y una de las mejores películas de superheroes jamas realizadas hay un trecho, ya que ni siquiera se trata de la mejor película de los mutantes. En mi Olimpo superheroíco-filmico constituido por "El Protegido", "Spiderman 2", "X-Men 2", "El Caballero Oscuro", "Watchmen" y "Guardianes de la Galaxia" no hay hueco para ella. Si la hubiera dirigido, por ejemplo, un Walter Hill o un John McTiernan entonados, quizás sí. Pero a Mangold le falta bastante para ser ellos...


martes, 6 de agosto de 2013

Sacando (a ratos) las garras


Aunque la anterior había sido un despropósito del que solo se salvaban una buena secuencia inicial y unos títulos de crédito muy chulos, el marvelita que hay en mi tenía que ver este "Lobezno: Inmortal". Y aunque la cosa mejora bastante, no es la gran película que el personaje (y el actor) se merecen.

Lobezno esta viviendo como un ermitaño en los bosques de Alaska porque no puede perdonarse el haber matado a Jean Grey (en la execrable "X-men 3: La decisión final"), hasta que recibe la visita de una joven japonesa que le pide que la acompañe al país del Sol Naciente, para reunirse con un personaje de su pasado que le ofrece acabar con su inmortalidad, algo que Logan vive como una condena. Aceptando la propuesta, nuestro mutante se dirige a Tokio donde se verá desprovisto de sus poderes y envuelto en toda una trama de intereses políticos, económicos y científicos, descubriendo cosas sobre si mismo y sobre la mortalidad.

Correcta pero irregular. Es la definición que mejor se ajusta a esta película. Esta rodada con oficio, y tiene algún momento puntualmente brillante, pero en algunos momento resulta de una mediocridad pasmosa, tanto a nivel de historia, como en su puesta en escena.


Así hay momentos de drama que resultan aburridos y no emocionan. La trama se complica en ocasiones con la intención de darle más profundidad a la película, pero no logra la intensidad que tanto buscan. Y lo que es más imperdonable, y a mi entender, el fallo más gordo de la película: la perdida del factor curativo. Ya que han desprovisto a Lobezno de su inmortalidad, deberían haber sabido exponer mejor lo que supone para él enfrentarse a las heridas, la enfermedad y la muerte. Y de eso nada de nada. Han abordado el tema bastante mal. De primeras le ofrecen la posibilidad de hacerle mortal, y él parece que va aceptar, pero de repente, sin casi darle énfasis, le roban los poderes antes de que se decida: ¿para que se los roban si era lo que más ansiaba? Luego está el tema de las escasas consecuencias que tiene esto en él. Aunque sufre heridas a tutiplén (balazos, cuchilladas, despeñamientos imposibles...) estas no causan auténtica mella en él: cojea durante un rato, mancha unas cuantas gasas de sangre, pero luego le remiendan y le dejan como nuevo. Menuda mortalidad más resistente que tiene el colega. Y por último, pero no menos importante, está el tema de lo tibias que son las consecuencias de la violencia (estamos ante una película que busca el mayor número de público posible): se echa de menos más sangre. O por lo menos más contundencia del realizador a la hora de mostrarla.




Luego está el tema que ya he comentado de como se va desarrollando la historia. Hay caídas de ritmo importantes, con momentos que hacen bostezar. Y no hablo solo de momentos de conversación, que en todo momento transitan por sitios comunes mil veces vistos en cintas como "Yakuza", Black Rain" o hasta "Wasabi", sino de secuencias de acción que tenían que petarlo: el ataque de los Yakuza al funeral, parte de la pelea en el tren, o el secuestro de Mariko. Resultan mareantes y monótonas.

Y da pena porque hay otros momentos que el director resuelve bien, demostrando de lo que es capaz, como es el caso del prologo en Nagasaki (intenso y muy bien contado), la presentación de Yukio (que hubiera hecho las delicias del Tarantino de "Kill Bill"), o la escena en la que asaetean al héroe (puro Frank Miller). En estos momentos la película remonta el vuelo y da muestras de lo que podría (y debería haber sido).


Los actores están en general bastante bien, menos Svetlana Khodchenkova que estará buena pero compone una villana muy olvidable. Jackman se consagra como el mejor Lobezno posible, y hace ilusión ver a Famke Jansen retomando el papel de Jean Grey. En cuanto a la factura de la película, lo más destacable es el look de la película no esta nada mal, con una fotografía más que apreciable.




En fin, que mejora la previa, pero que no estruja del todo las posibilidades del canadiense. La mejor prueba de esto es que la mejor escena de la película es la secuencia post créditos (que para mi que no la ha dirigido Mangold, sino Synger): tiene tensión y humor y deja los dientes muy largos para lo que esta por venir. Os la dejo aquí gracias un fan que se jugó el físico para grabarla en el cine, y porque se puede ver sin destripar nada de lo que está por venir en "X-Men: Days of a past future", sin duda una de las mejores sagas de los mutantes, y desde ya una de las películas más esperadas de la próxima temporada: