En el año 2029 con los mutantes extintos, Lobezno y Charles Xavier malviven ocultos en el sur de USA escondiendo su condición de mutantes. Sin embargo, la aparición de una niña llamada Laura Kinney, una nueva mutante, hará que su vida de un vuelco, obligandoles enfrentarse a facetas que creían abandonadas.
¡¡¡¡8 años!!!! han hecho falta para que finalmente los espectadores podamos disfrutar con una película de Lobezno en solitario como está mandado.
En la entrada en la que comenté "Lobezno: Inmortal" me quejaba de la falta de ritmo, del guión enrevesado, de la escasa contundencia de la secuencias de acción y de la ausencia de emoción (y a pesar de todo esto, superaba con mucho a la execrable "X-Men Origenes: Lobezno"...). Parece ser que el director y el estudio han tomado nota de estas quejas (que fueron generalizadas: tampoco soy ningún visionario...) y todos esos problemas se han solventado (por lo menos en parte). Mangold y sus colaboradores han puesto manos a la obra para ofrecer una película que mezcla el western crepuscular y la película de carretera plagado de influencias del cine de Clint Eastwood (con "Sin perdón" y "Un mundo perfecto" a la cabeza), los relatos de niños a la huida ("La noche del cazador", "El señor de las moscas"...) y "Los niños del Brasil" con ese villano manipulador genético interpretado por Richard E. Grant, que gasta gabardina con resonancias nazis.

consecuencia, se han esmerado en dotar al relato de emoción, trabajando la dinámica de relación de esa familia disfuncional que constituyen Logan, Xavier y Laura (el realizador dice haberse inspirado en la deliciosa "Pequeña Miss Sunshine": tampoco hay que pasarse...). Además la película aporta, de manera inesperada y bastante sutil, ciertas reflexiones sobre el paso del tiempo y sus consecuencias. Ahí están esas peleas que mantiene Logan con su reverso oscuro, lo que el habría sido si no hubiera dado con Xavier y la Patrulla-X. También es interesante la reflexión que planea sobre el peso de la leyenda, con esos tebeos que reflejan las aventuras de los mutantes, y que los mutantes toman como el mapa hacia su objetivo. Sin embargo el guión tampoco es perfecto, ya que se dedica a ir diseminando pistas que quedan en nada: la inexplicada enfermedad degenerativa de Xavier; la desaparición de los mutantes y el incidente de Westchester (que los que leímos la historia "El viejo Logan" conocemos en toda su sangrienta realidad...). Esto unido a cosas como los abundantes tacos que se sueltan en la película hace que uno dude si la tan anunciada contundencia y dureza de la película no será tendrá más de pose-de-mira-que-malote-soy que de auténtica actitud. Eso explicaría que hechos tan oscuros como el incidente Westchester queden en una mera mención: el cine de superheroes si que esta preparado para tacos y desmembramientos, pero más allá de eso, no se puede indagar en la esencia violenta del personaje.

En cuanto al papel que juega la película como despedida de Hugh Jackman, la película es inmaculada demostrando un compromiso a muerte (y perdón por el chiste) al personaje al que le debe su carrera..El actor está tan bien como siempre e incluso amplia los registros que había presentado anteriormente tanto a nivel cómico como dramático. Aunque es una pena que el actor abandone el mutante canadiense (lastima me da el pobre actor que tenga que defenderlo en las películas venideras...), el librarse de sombra quizás haga que se tengan más en cuenta las tremendas capacidades actorales de este hombre. Y no sería justo olvidar la, como siempre, excelente labor de Patrick Stewart como Xavier en su adiós al personaje.
En cuanto al uso de la música de Johnny Cash, aunque sea algo anecdótico, me voy a extender un poco sobre ello. El trailer de "Logan" quedó tan poderoso por que usó la maravillosa versión del "Hurt" de Nine Inch Nails que Cash hizo para la cuarta entrega (mi favorita) de las American Recordings: basta con verlo sin sonido para darse cuenta que el trailer tampoco es para tanto. En la película suena Cash en los títulos finales, con otra canción de ese mismo disco, en este caso la que lo abre, "The man comes around", la mejor canción imaginable para acompañar el apocalipsis ya usada en "Amanecer de los muertos" o "Matalos suavemente". Usar música de Johnny Cash, sobre todo de "American Recordings", tiene algo de facilón, porque como dejo claro el citado trailer, es capaz de añadir aliento épico-crepuscular a cualquier imagen que acompañe. Sin embargo, si alguien tiene derecho a usarlas, ese es James Mangold. Nadie puede negar que él es el responsable, con su biopic de Cash "En la cuerda floja", que a día de hoy es aun su mejor trabajo, de la revalorización y difusión de la obra del Hombre de Negro (siendo yo uno de los afortunados que lo profundizó en su obra por gracias a él).
Como decía al inicio, por fín hemos recibido la película que James Hewitt se merecía, pero de ahí a decir que es una obra maestra y una de las mejores películas de superheroes jamas realizadas hay un trecho, ya que ni siquiera se trata de la mejor película de los mutantes. En mi Olimpo superheroíco-filmico constituido por "El Protegido", "Spiderman 2", "X-Men 2", "El Caballero Oscuro", "Watchmen" y "Guardianes de la Galaxia" no hay hueco para ella. Si la hubiera dirigido, por ejemplo, un Walter Hill o un John McTiernan entonados, quizás sí. Pero a Mangold le falta bastante para ser ellos...