Aunque la anterior había sido un despropósito del que solo se salvaban una buena secuencia inicial y unos títulos de crédito muy chulos, el marvelita que hay en mi tenía que ver este "Lobezno: Inmortal". Y aunque la cosa mejora bastante, no es la gran película que el personaje (y el actor) se merecen.
Lobezno esta viviendo como un ermitaño en los bosques de Alaska porque no puede perdonarse el haber matado a Jean Grey (en la execrable "X-men 3: La decisión final"), hasta que recibe la visita de una joven japonesa que le pide que la acompañe al país del Sol Naciente, para reunirse con un personaje de su pasado que le ofrece acabar con su inmortalidad, algo que Logan vive como una condena. Aceptando la propuesta, nuestro mutante se dirige a Tokio donde se verá desprovisto de sus poderes y envuelto en toda una trama de intereses políticos, económicos y científicos, descubriendo cosas sobre si mismo y sobre la mortalidad.
Correcta pero irregular. Es la definición que mejor se ajusta a esta película. Esta rodada con oficio, y tiene algún momento puntualmente brillante, pero en algunos momento resulta de una mediocridad pasmosa, tanto a nivel de historia, como en su puesta en escena.
Así hay momentos de drama que resultan aburridos y no emocionan. La trama se complica en ocasiones con la intención de darle más profundidad a la película, pero no logra la intensidad que tanto buscan. Y lo que es más imperdonable, y a mi entender, el fallo más gordo de la película: la perdida del factor curativo. Ya que han desprovisto a Lobezno de su inmortalidad, deberían haber sabido exponer mejor lo que supone para él enfrentarse a las heridas, la enfermedad y la muerte. Y de eso nada de nada. Han abordado el tema bastante mal. De primeras le ofrecen la posibilidad de hacerle mortal, y él parece que va aceptar, pero de repente, sin casi darle énfasis, le roban los poderes antes de que se decida: ¿para que se los roban si era lo que más ansiaba? Luego está el tema de las escasas consecuencias que tiene esto en él. Aunque sufre heridas a tutiplén (balazos, cuchilladas, despeñamientos imposibles...) estas no causan auténtica mella en él: cojea durante un rato, mancha unas cuantas gasas de sangre, pero luego le remiendan y le dejan como nuevo. Menuda mortalidad más resistente que tiene el colega. Y por último, pero no menos importante, está el tema de lo tibias que son las consecuencias de la violencia (estamos ante una película que busca el mayor número de público posible): se echa de menos más sangre. O por lo menos más contundencia del realizador a la hora de mostrarla.
Luego está el tema que ya he comentado de como se va desarrollando la historia. Hay caídas de ritmo importantes, con momentos que hacen bostezar. Y no hablo solo de momentos de conversación, que en todo momento transitan por sitios comunes mil veces vistos en cintas como "Yakuza", Black Rain" o hasta "Wasabi", sino de secuencias de acción que tenían que petarlo: el ataque de los Yakuza al funeral, parte de la pelea en el tren, o el secuestro de Mariko. Resultan mareantes y monótonas.
Y da pena porque hay otros momentos que el director resuelve bien, demostrando de lo que es capaz, como es el caso del prologo en Nagasaki (intenso y muy bien contado), la presentación de Yukio (que hubiera hecho las delicias del Tarantino de "Kill Bill"), o la escena en la que asaetean al héroe (puro Frank Miller). En estos momentos la película remonta el vuelo y da muestras de lo que podría (y debería haber sido).
Los actores están en general bastante bien, menos Svetlana Khodchenkova que estará buena pero compone una villana muy olvidable. Jackman se consagra como el mejor Lobezno posible, y hace ilusión ver a Famke Jansen retomando el papel de Jean Grey. En cuanto a la factura de la película, lo más destacable es el look de la película no esta nada mal, con una fotografía más que apreciable.En fin, que mejora la previa, pero que no estruja del todo las posibilidades del canadiense. La mejor prueba de esto es que la mejor escena de la película es la secuencia post créditos (que para mi que no la ha dirigido Mangold, sino Synger): tiene tensión y humor y deja los dientes muy largos para lo que esta por venir. Os la dejo aquí gracias un fan que se jugó el físico para grabarla en el cine, y porque se puede ver sin destripar nada de lo que está por venir en "X-Men: Days of a past future", sin duda una de las mejores sagas de los mutantes, y desde ya una de las películas más esperadas de la próxima temporada:









