Pues aprovechando que hace poco la han puesto en Netflix, aproveché para recuperar esta clásico del cine survival y de paso descubrirselo a la Gata, que en un principio no se mostraba muy dispuesta a verla...
Hacía bastante tiempo que no la veía y me daba un poco de miedo ver como habían tratado los años (tanto los que ha cumplido la película, como los que he vivido yo...) y la verdad es que la película ha envejecido de maravilla. Tiene un ritmo tremendo, que ya te atrapa desde los estupendo títulos de crédito, que van intercalando escenas que te ponen rapidamente en antecedentes de lo que vas a ver, con planos subjetivos del metro en el que van los Warriors, sobre los que superponen los títulos de crédito, en un agresivo rojo y con una tipografía que recuerda a las pintadas callejeras. Todo lo que va a definir la película está ahí: el viaje, el movimiento, la noche, y las bandas callejeras y su iconografía.

tiene un cierto código moral, pero no son caballeros andantes ni dulces princesas, sino supervivientes que buscan salir adelante en un entorno bastante complicado. Porque a la hora de ver esta película hay que tener presente que Estados Unidos, estaba pasando una época muy difícil tanto en lo económico (con las consecuencias de la crisis del petróleo aun sintiendose en la vida diaria de la gente) como en lo social (con una juventud desarraigada y el caballo a sus anchas...). Así, a pesar de tratarse de una película de acción, no desdeña un cierto comentario social, con momentos como la reveladora secuencia en la que se encuentran con las dos parejas pijas (ellos con camisas con
chorreras y ellas con vestidos brillantes, pero aun así bastante feos todos...) que miran con recelo a los Warriors, que con su belleza desnuda, sucia y salvaje, demuestran más categoría moral y elegancia. O el final, que desmitifica el barrio como la tierra prometida, y que finalmente es reconocido como una losa que les impide seguir crecer como personas.

Viendo la película, no pude evitar pensar en que vista a día de hoy puede parecer a ojos de algunos misógina. ¿Lo es? Yo creo que no, sus protagonistas obviamente lo son, pero el tratamiento que se da de la mujer no lo es en absoluto. De hecho el personaje de Mercy me ha parecido uno de los mejor desarrollados en la película. Es retratado sin ninguna condescendencia, sino como una mujer independiente, que toma sus decisiones, aunque eso haga que la mayoría la considere, desde su posición machista, una furcia, y que lo que en definitiva busca es escapar del mismo destino al que están destinadas sus amigas: según sus propias palabras, quedarse
preñada y estar toda la vida sin salir del barrio rodeada de churumbeles, convertida en una ama de casa forzosa. Al final de la película, no sin armarse antes para el enfrentamiento final, como una miembro (o miembra) por derecho propio de la banda que ya es, se define en su conversación con el personaje de Swann: "Me gusta viajar. Nunca he salido del barrio pero se que me gusta". Este personaje femenino no desentonaría en una película de mi adorado Verhoeven...
origen, ya no es a donde pertenecen. Hill, que de tonto no tiene nada, se encarga además de aumentar ese tono de teatro griego; los insertos de la banda de los Riffs, que devienen casi en dioses que manejan a los héroes desde su particular Olimpo (en este caso un almacén...); los insertos de la locutora de radio, que devienen casi en un coro griego; o la aparición de la banda de las Ansiosas, que devienen en las sirenas del relato, que en lugar de
cantos hipnóticos, se sirven de minifaldas, porros y magreos entre ellas para atraerles y anularles, y que en última instancia, son igual de letales. Y que decir del deux ex machina final, con la materialización de los dioses a ras de tierra.
Y para acabar un par de apuntes. Uno es el estupendo doblaje que tiene la película. Siempre que puedo veo cosas nuevas, pero con películas que ya he visto en muchas ocasiones y tengo grabadas en mi memoria con un doblaje, tengo que verlo así. Pero es que en este caso, además grácias al doblaje vemos la labor del añorado Constantino Romero, poniendo su voz al jefe de los Riffs, Masai, lo que aumenta el tono de Odisea que comentaba en el párrafo anterior. Y por último, lamentar que, por estupenda que sea esta película y lo bien que lo está tratando el tiempo, nunca podremos saber como hubiera quedado el remake que planeaba el malogrado Tony Scott poco antes de su muerte...
Por si alguien quería saberlo comentar que a la Gata le gustó mucho la película, pese a sus reticencias iniciales. Así que no valen excusas para no verla. Os dejo con el trailer y con unos cortos en los que la revista Rolling Stone reunió al reparto 35 años después:
Por si alguien quería saberlo comentar que a la Gata le gustó mucho la película, pese a sus reticencias iniciales. Así que no valen excusas para no verla. Os dejo con el trailer y con unos cortos en los que la revista Rolling Stone reunió al reparto 35 años después: