lunes, 15 de febrero de 2016

Cuando ganar es una mala noticia.



Unos años antes de la quiebra del Banco Lehman Brothers (que no fue el desencadenante de la crisis en la que aun nos econtramos) a consecuencia del desplome de las hipotecas basura, algunas personas lograron preveerlo, e intentaron ganar dinero con ello apostando en contra de lo que todo el mundo daba por seguro. Esta es su historia.

A poco de haber empezado el año, ya he visto una película, que sin duda va a ser una va a estar en mi lista de los mejor de 2016  (ya sé que aun no he publicado la lista de lo mejor de 2015, pero llegará, que no me da la vida para todo...). Y eso que tengo que reconocer que guiándome, como casi siempre que suelo ir al cine, por el director (un hombre que viene de hacer comedias protagonizadas por Will Ferrell), nunca la hubiera dado una oportunidad. Sin embargo, el reparto (que, por cierto, cumple de maravilla, del primero al último...) y la temática, me animaron a ir al cine. Menos mal.

"La gran apuesta" ahonda en lo que ya planteaban interesantes propuestas como "Margin call" o el documental "The inside job", pero lo hace yendo un paso más allá. Con una estructura que recuerda a las cintas que encumbraron al guionista Stephen Ghagan la pasada época, como la interesante "Traffic" o la genial "Syriana" (en su afán por mostrar diferentes aspectos de un problema de escala global), y un estilo que rememora a los Fincher y Scorsese más procaces (integración de canciones en la trama, alternancia de formatos audiovisuales dentro de la narración, ruptura de cuarta pared...) esta película logra salir victoriosa del tripe salto mortal de:
a) explicar los hechos macroeconómicos que desencadenaron la actual crisis económica de manera didáctica y diáfana;
b) mostrar las consecuencias de las convulsiones macroeconómicas en la gente de a pie;
c) hacerlo de manera enormemente entretenida.

Par lograr esto, la película juega con el espectador, ya que empieza como una película de ladrones, o de mejor dicho de grandes golpes, con sus planificaciones y su presentación de personajes, para acabar como un relato demoledor de la crisis económica que tantas vidas arruinado, que da a los que previeron la crisis una amarguísima victoria.

Al igual que la situación económica que se vivía en la primera mitad de la década pasada, al inicio todo es furor, optimismo y derroche y la película se deja llevar por esto con un montaje lleno de ritmo y con los protagonistas que ven el colapso del sistema inmobiliario como una ocasión para ganar dinero. Pero no son ellos los únicos, ya que los bancos y las aseguradoras, que serán los que les hagan ganar dinero a estos visionarios, se prestan gustosas a entrar en el mercado de los swaps (o futuros, como se les conoce  por aquí), que en aquel momento era considerado como sólido como una roca, y ven el que haya clientes dispuestos a apostar contra ello como una oportunidad de oro para sablar a unos incautos paranoicos.
Sin embargo, a partir del momento en el que aparece el personaje interpretado por Brad Pitt, que da vida a un economista ya de vuelta de todo, que ha renunciado a trabajar en finanzas por motivos de conciencia, y que vendría a ser la voz de la conciencia del relato, el tono de la película empieza a virar en una crónica del desplome del capitalismo. A partir de ese instante es cuando comienzan a mostrarse, las consecuencias que tienen las recesiones económicas en la población.





Pero la película no se queda simplemente en atacar a los bancos y las calificadoras de deuda, sin duda principales responsables de la debacle económica con su actitud avariciosa y rastrera, sino que se extiende parte de la responsabilidad hacia la sociedad, que no nos preguntamos el porque ni el como de la situación que se estaba viviendo. Y para hacerlo recurre a dos ideas que parecen meros gags, pero que esconden veneno y reflexión.
En lo que atañe a las causas de la situación económica, se recurre a la genial idea de utilizar a celebridades, que rompen la cuarta pared y que (exceptuando la intervención de un economista ganador del Nobel), no tienen a priori conocimientos sobre economía, para que expliquen los conceptos económicos que desembocaron en la crisis de 2008. No solo es una manera original de aclarar ideas imprescindibles para entender lo ocurrido y permitir el desarrollo de la trama, sino que  sirve para ilustrar como nos creíamos lo que nos contaban, sin preguntarnos nada sobre los que no contaban. No hay nada más fácil que dejarse engañar cuando nos cuentan lo que nos queremos oir.
Y en lo relativo al modo en el que las inversiones de dudosa seguridad se iban infiltrando en todos los estamentos de la sociedad, la manera de reflejarlo, que es la de intercalar montajes con imágenes de lo que ocurría en el mundo en esos momentos, será menos vistosa, pero es igual de brillante. Y es que este es un recurso ya visto en infinitas ocasiones, pero aquí no se utiliza para mostrar el paso del tiempo, sino que sirve para reflejar que en toda esa vorágine económica, lo que en realidad acaparaba la atención era la última salida del tiesto de Britney Spears, el nuevo cacharro de Apple, o el campeón  del deporte de turno.

Y para acabar, la burla final, con esa ilusión de desenlace feliz hollywoodiense, que la propia película se encarga de sabotear demostrando que (casi) ningún culpable pagó por sus (inmorales) actos, y no solo eso, sino que como sociedad no aprendimos sobre ellos, y todo apunta a que se puede repetir. No hay esperanza para nuestra sociedad. Menos mal que si que la hay para el cine. Con algo nos tendrán que entretener mientras nos la clavan ¿no?


6 comentarios:

  1. Muy buen análisis. A mí me ha gustado, aunque algunos tecnicismos no los he entendido muy bien. Este filme lo veo yo más para Economistas. O esa es la sensación que me da. De todos modos, es en todo caso, entretenida.

    ¡Saludos!

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    1. Pues a mí esa me pareció su mayor virtud: el acercar algo tan complejo, al que como yo, es un auténtico analfabeto en lo que a economía se refiere. Y como bien dices, haciendolo entretetenido además.
      Saludos

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  2. No la he visto y queda anotada.El cine también puede convertirse en un instrumento de reflexión,de suscitar el pensamiento crítico sobre este sistema económico y social,sobre la banca que siempre gana y de su enriquecimiento a veces ilícito.
    Saludos

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    1. Apuntala, que merece mucho la pena. La banca siempre gana, y quizás, solo quizás, si todos supieramos como funciona, tendríamos más oportunidades de evitarlo.
      Saludos.

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  3. la tengo en dvd y pienso verla en estos días, después te cuento...

    el elenco asombra, eso sí... Pitt sabemos que es bueno pero Carrel no desentona acá? saludos...

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    1. Carrell está genial, como el resto.
      No tardes más en verla que es una maravilla
      Saludos

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