A pesar de que no ha recibido mucho bombo en la temporada de premios, esta "Masters of ex" es lo mejor que nos hemos echado a la cara de los nuevos estrenos de la temporada sin ninguna duda.
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| Los de la serie y los originales... |
Es curioso la actitud que tiene el arte y sobre todo el cine y la televisión respecto al sexo. Tal y como decía el genial Alan Moore cuando defendía su genial "Lost Girls", pesar de ser una faceta inherente a todos los seres humanos, tendemos a marginarla. De hecho solo hace falta ver cuantas thrillers, historias fantásticas o westerns se han hecho y que pocas obras sobre sexo se han hecho. Afortunadamente ha habido a lo largo de la historia gente con la inquietud y la audacia de Masters y Johnson, que fueron capaces de saltarse los cortapisas morales y dedicarse a estudiar la respuesta humana de manera científica. Con estos resultados, lograron que cambiaron el enfoque de la sexualidad, y con ello los roles sexuales en nuestra sociedad (en la occidental, por lo menos...)Sin embargo, por mucho que lo estudiemos, la sexualidad seguirá siendo algo complejísimo...Y es que, como deja claro la serie es muy muy complicado separar el sexo de las cosas que le rodea: amor, compromiso, reproducción, inseguridad…Y ahí es cuando surgen las tensiones que son el motor de la vida. Y también de esta serie claro.
Lo primero que viene a la cabeza
cuando uno ve la serie es “Mad Men”. Y
aunque es indudable que ambas están marcadas por transcurrir en la
década de los 60, y tiene ciertas similitudes en la puesta en escena, el
enfoque de ambas es bastante distinto. En primer lugar está el tono de esta
serie, menos oscuro que el de la serie de los publicistas. Ya los
divertidísimos y audaces título de crédito dan una idea del tono que va a tener
la serie. Existe en esta ficción una celebración del acto sexual como la
maravilla que es en si mismo, y por eso las secuencias sexuales, de las que la
serie no anda escasa, son vistas de manera natural y con un punto festivo: los
inicios del estudio en lupanares con el Dr Masters escondido en el armario con
un cronometro mientras las prostitutas se trabajaban a los clientes; los
primeros experimentos, ya en laboratorio, bien en solitario, bien en pareja;
las primeras grabaciones en video de experimentos… Eso sí, que nadie vaya a ver
la serie esperando “El liguero mágico 2”: todas las secuencias de sexo que
aparecen tienen un motivo más alla de mostrar carne fresca.
Los actores están todos
estupendos, empezando por los protagonistas encarnados por Michael Sheen y Lizzy Caplan, y acabando por secundarios como el matrimonio al que dan un
recuperado Beau Bridges y Allison Janney, la divertida secretaria interpretada
por Helene Yorke, o la trágica doctora incorporada por Julianne Nicholson.
Otra cosa que es de agradecer es
el buen ritmo que tiene la serie: ya en el primer capítulo suceden un montón de
cosas, y la tónica se mantiene así durante el resto de episodios, lo que hace
que el interés se mantenga alto durante toda la temporada.
La reconstrucción de la época
también está bastante lograda, pero no alcanza el nivel de exquisitez de “Mad
Men”, como tampoco lo hacen sus diálogos. Esto no quiere decir que los diálogos
sean simples, pero no son tan sofisticados como los que se oyen en la serie de
los de Madison Avenue, probablemente por que en esta última, las relaciones son
más complicadas.
Una serie a tener en cuenta. Tanto por el tema que trata como por la manera de hacerlo. Aquí estamos deseando que llegue la nueva temporada. Para poneros los dientes largos os dejo con la secuencia de créditos. Una pequeña joya.








