domingo, 8 de junio de 2014

Armas de mujer


Como de todo se cansa uno, y ya va a hacer ¡¡¡¡dos!!! año sque se estrenó en casi toda Europa, pues al final me he agenciado por vias alternativas el último trabajo de mi admirado De Palma, "Passion".
La ambiciosa ejecutiva publicitaria Christine (Rachel McAddams) es capaz de todo (sexo, manipulación, mentiras...) para mantener su poder en su empresa. Una de las víctimas de su afán por medrar será Isabelle (Noomi Rapace), la más brillante de sus empleadas, a la que humillará y manipulará hasta hacerla enloquecer.

Siendo justo tengo que reconocer que por mucho tiempo que llevara esperando ver este trabajo, no es este el mejor trabajo de De Palma. Y no lo digo porque no sea redondo, ya que las películas de este hombre pocas veces vez lo son, pero lo que siempre encontramos en ellas es pasión y ganas de jugar con el espectador. Y si algo se echa en falta en esta película es pasión, a pesar del título.




Teniendo en cuenta que es una película financiada con capital europeo, toda hacía pensar que aquí el de Nueva Jersey no iba a tener que contenerse, e iba a poder sacar todas sus obsesiones, como pasó con la excelente "Femme fatale". Pues más bien es al contrario: la mayoría de sus trabajos dentro del sistema de estudios tienen más garra que esta película. En la película hay un montón de oportunidades a las que De Palma hubiera sacado chispas en otros tiempos: amor lésbico, vouyerismo, crimenes, sueños... Vamos, las marcas de la casa que le han convertido en el cineasta admirado (por lo menos por una parte muy grande de la platea) que es hoy.

Siendo justos hay que reconocer que el mejor De Palma asoma a jirones. Como en la imagen que abre la película con las dos protagonistas mirando con deleite lo que se proyecta en un iBook de Apple: igual es publicidad encubierta, pero el introducir la manzana mordida, símbolo del deseo, entre las dos mujeres es una idea ingeniosa. Y la repetición de este mismo plano casi al final de la película con otros dos personajes también lo es. Tampoco queda mal todo lo relativo a las máscaras, aunque no se le saca todo el jugo que merece. Hay algunos planos con chispa como el plano cenital de las escaleras, que quedan como una espiral que simboliza la psique desquiciada de la protagonista, aunque quizás esto sea más mérito del operador español Jose
Luis Alcaine, que hace un trabajo estupendo, que del propio De Palma. Pero poco más. Y es que hasta la que tenía que haber sido la set-piece que se gana al público, la secuencia del crimen, visualizada con pantalla partida sabe a poco. Le queda más o menos ingeniosa, pero si tenemos en cuenta que esto ya lo hizo y mejor (y con mucha menos pasta...) hace ¡¡40!! años en la mítica "Hermanas", pues da un poco de pena. Y da pena porque desaprovecha secuencias como aquella rodada en cámara subjetiva por un teléfono movil metido en el pantalón de una muchacha atractiva. O el encuentro sexual grabado también con telefono movil, anodino a más no poder.

No sé si esta tibieza se deberá a que la cinta es un remake de otra dos años anterior ("Crime D´Amour", que desconozco) y el director se ha pegado mucho a la historia original. Y si es así, no me vale como excusa, ya que se supone que si se ha decidido a realizar una nueva versión, era para insuflarle su personalidad, no para repetirla con otras actrices, que seguro que las originales (Ludvine Sagnier y Kristin Scott Thomas) están mejor. Por que ese es otro problema de esta película, la mediocre labor de la pareja protagonista. No tienen ninguna química y la ambigüedad y la perversión que el guión les supone brillan por su ausencia. Y no enseñan carne. Por favor, que estamos en una película de Brian De Palma.

Aunque tengo que reconocer que no me ha aburrido, esta película ha resultado una experiencia decepcionante. No es una mala película, es anodina. Y eso, viniendo de este hombre, que hasta en sus peores trabajos dejaba pequeñas perlas escondidas, es lo peor que se podía esperar. Aun así, merece distribución: cosas muchos peores se estrenan en los cines cada semana y nadie dice nada. Como extra, además del habitual trailer al final de la entrada, dejo el encuentro que protagonizo el director tras presentar la película en USA, y que casi tiene más interés que la propia película.
No sabemos si De Palma ya estará perdido para siempre, o sera uno (otro) bache en su carrera. Solo el tiempo lo dira. Además siempre podremos recuperar "Carrie" para resarcirnos. O "Fascinación". O "Doble cuerpo". O "Atrapado por su pasado". O "En nombre de Caín". O "La Furia". O "Impacto". O "Vestida para matar". O "Los intocables de Elliot Ness". O "Hermanas". O "Femme Fatale"....





Cine en random (VI): "Monsters"


Después de ver lo que había hecho Gareth Edwards con "Godzilla", irregular pero con algunos puntos muy interesantes, tocaba ver su opera prima, que fue lo que le convenció a los productores del regreso del monstruo de ponerle al frente de semejante superproducción.


La llegada de unas simientes alienigenas a través de unas sondas espaciales de la NASA ha convertido  Centroamérica en lo que llaman "Zona infectada", una zona aislada que sufre las consecuencias tanto los ataques de los alienigenas como las de los  aviones que intentan acabar con estos. En esa zona encontramos un fotoperiodista que se ve obligado a escoltar a casa a la hija del dueño de la revista para la que trabaja. El regreso será de todo menos fácil, ya que tendrán que atravesar la zona infectada por los alienígenas.


La película tiene su puntito y logra un equilibrio bastante ajustado entre las películas de monstruos y los dramas independientes intimistas. No es que invente la polvora, (ni tampoco lo pretende, ya que en todo momento hace gala de una agradable modestia: ya podía aprender el pretencioso de Neill Blomkamp...) pero sabe tratar aceptablemente bien el material que tiene entre manos, siendo capaz sacar jugo a algunas cuantas ideas.

El guión es simple pero efectivo. No se mete en grandes berenjenales y por eso mismo termina cumpliendo de manera aceptable. La estructura de la película viene a ser una road-movie de las de toda la vida, solo que con monstruos a los lados de la carretera. La relación entre los dos protagonistas sigue la tónica general de estás historia: dos desconocidos se ven obligados a compartir viaje y conforme avanzan en el camino van acercando posturas. Si bien es cierto que su relación no es la más emotiva de la historia del cine (de hecho tiene algún momento en los que se hace pelín aburrida, como la trilladísima situación de noche-de-borrachera-y-tonteo-antes-de-despedirse-para-siempre...) pero logra que como espectador no te desentiendas de ellos, a pesar de la pobre labor de los actores. Una reflexión: ¿será la dirección de actores el punto flojo de este director? Porque en "Godzilla" este era también el aspecto más endeble...

Una de las buenas ideas es el ambientar la película en la zona de México fronteriza con EE.UU. por varios motivos. En primer lugar, México gracias a su geografía, que bascula entre la aridez y la jungla, aumenta el tono apocalíptico de la propuesta. Y el hecho de que los personajes sean unos extraños en esa tierra añade un punto de inquietud que aumenta la tensión. Además la película puede funcionar, afortunadamente sin cargar mucho las tintas en ello, como metáfora de la inmigración en USA: la travesía que realizan los protagonistas para regresar a su país no dista mucho de las calamidades que sufren los inmigrantes ilegales que intentan alcanzar la Tierra de las Oportunidades. Y no creo que sea casual que los norteamericanos opten por levantar un muro, "la construcción humana más grande jamas realizada" según uno de los personajes, para defenderse de los alienigenas.


Hasta aquí la cinta más o menos aceptable, pero si algo hay remarcable es la labor de Edwards tras las cámaras. Haciendo de la necesidad virtud, al contar con un presupuesto magro (al parecer fue de medio millon de dolares, bajo hasta para los parámetros de una producción independiente europea), la cinta dosifica mucho las apariciones de los alienigenas y opta por la sugerencia: todas las apariciones de los monstruos suceden por la noche, entre tinieblas o como mucho al atardecer, y  van siempre precedidas por pequeños signos (los efectos de sonido están bastante logrados) que van adelantando su presencia y aumentando la tensión. Y cuando aparecen, hay que reconocer que los efectos especiales, que fueron diseñados por el propio realizador, dan el pego bastante bien. Poco pelo pero bien peinado.  Llega incluso a construir con ellos la secuencia más bella de la película: el climax en lagasolinera, que es la culminación del viaje emocional y geográfico, tanto de los protagonistas como de las criaturas.



Aquí me gustaría hacer un inciso. Si alguien tiene tanto tiempo que es capaz de perderlo leyendo este blog de manera habitual, se habrá encontrado con algo que puede resultar contradictorio: aquí alabo la habilidad del director para sugerir más que mostrar y en la siguiente obra de este hombre, "Godzilla", comento que es decepcionante lo poco que sale el monstruo. Pues bien, son dos películas con espiritu totalmente distinto, o al menos deberían serlo. Como su propia título indica, en "Godzilla" el monstruo, es, o al menos debería ser, el protagonista de la película, y por eso mismo, tiene que ser mostrado en todo su esplendor, por lo menos una vez que ha sido presentado al espectador. En "Monsters", dado que se persigue la vivencia personal y el minimalismo, la sugestión, la presencia en los noticiarios y la aparición parcial de los bichos son del todo coherentes. Si somos un poco malvados, podemos pensar que Gareth Edwards, tras ver lo bien que le funcionó esa manera de rodar en su primer trabajo, ha optado por no jugarsela y seguir aplicando ese enfoque en su segundo trabajo: "Yo sigo haciendo lo que se que me da bien, no vaya a ser que la lie..." Esperemos que en su próximo trabajo, que va a ser el primero de los spin-off que se van a hacer del universo Star Wars, no caiga en este fallo, no vaya a ser que ruede una película sobre Yoda o Jabba El Hutt en la que solo lleguemos a ver enteros a los protagonistas en los últimos 10 minutos de la película...

Después de darle este meneo al director, también es justo reconocer que demuestra tener muy buen ojo a la hora de imaginar y rodar criaturas fantásticas. ¿Será Gareth Edwards el Ray Harryhausen de la generación infográfica?        

Una película curiosa, que confirma al británico Gareth Edwards como un director con aristas a pulir, pero con cierta chispa. Habrá que seguirle con atención.