sábado, 8 de marzo de 2014

Recuperando clásicos (XI.I): "El Padrino"


Esta entrada va dedicada a mí padre, que me inculcó el amor por esta saga y hoy cumple 59 años. ¡Felicidades papa!
Una faena que tenía pendiente hace más de dos años (que fue cuando compré esta edición en BD, que tengo en italiano porque estaba más barata en Amazon que la española, pero también porque me parecía gracioso tenerla así...) era ver de nuevo esta trilogía, y hace poco, los astros por fin se alinearon, y conseguí algo maravilloso, que fue ver la trilogía en tres días seguidos, a película por día. Siempre había tenido ganas de hacer esto, pero nunca había tenido la oportunidad, y ha sido una gozada. Ahora voy a meterme con las películas una a una. No os asustéis que tampoco voy a divagar mucho, que ya hay bastantes libros sobre el tema, solo unas cuantas ideas que me han surgido viendo las películas. Hoy empezamos, como es lógico con la primera.

"El padrino" (1972) La que dio origen a la saga. Basada en el libro del mismo nombre Mario Puzzo (que no he leido, pero del que no casi todo el mundo habla mal, hasta el propio Puzzo...) coautor del guión junto a Coppola, que llegó al proyecto un poco de rebote tras el rechazo de unos cuantos directores (Leone, Bogadnovich, Yates, Brooks, Hiller...), pero que acogió el proyecto con los brazos abiertos. Y no cuesta mucho entender porque: una cinta de época, con una gran presupuesto y todo el apoyo de un productor por entonces imbatible, Robert Evans (si alguien no ha visto el documental sobre su vida, "El chico de oro de Hollywood", que corra a hacerlo....) y lo que es más importante, le permitía crear una imagen épica sobre su estirpe. Y logró triunfar en todo: consiguió un éxito económico como no se había visto hasta el momento; recibió premios de todo tipo; y lo que él buscaba, logró trascender las películas de gansters hechas hasta la fecha para lograr una película imperecedera que ha generado una mítica sobre los italoamericanos, que a día de hoy, 40 años más tarde se mantiene praticamente intacta (vale que Scorsese y "Los soprano", con importantes matices, eso sí, también han apuntalado ese icono...). Porque no estamos solo ante una película de gansters, sino también un relato de una familia, un fresco sobre la historia norteamericana del siglo XX, y sobre todo, ante la épica caída a los infiernos de Michael Corleone, auténtico protagonista de la saga.
A PARTIR DE AQUÍ SPOILERS A PUÑADOS...
Porque si algo es, es épica. Convierte los rituales como la boda que da inicio o el bautizo que cierra la cinta en ceremonias casi mitológicas, teñidas de mentiras, traiciones, conspiraciones y muerte. Ya el plano que abre la cinta deja claro por donde van a ir los tiros, con esa iluminación del excelente Gordon Willis, que muestra el despacho de Vito Corleone, al que todos van a pedir favores o presentar respetos, como si fuera una gruta mística, a la que la gente peregrina con sus preocupaciones, súplicas y agradecimientos. Y como toda la mitología, está teñida también de fatalidad, representada aquí por el personaje de Michael Corleone , que siempre ha querido mantenerse alejado de los negocios turbios de su padre, pero que por amor a su progenitor,  se ve poco a poco introducido en el negocio de la familia, ensuciandose las manos de sangre y acabando convertido en el Don. Este proceso, que se inicia con la fascinante secuencia en la que va a protegerle al hospital, para mí la mejor de toda la cinta, con un gran uso del suspense. Luego sigue con el metafórico y literal bautismo de sangre en el restaurante de Louis ("sus sesos te salpicarán tu traje de la Ivy League" le dice su hermano Sonny). A continuación llega su huida, con la intención de convertir el asesinato en un hecho aislado en su vida, con su bucólico y trágico periplo en Sicilia. Y tras esto, el regreso a Nueva York, convertido en un ser más curtido y frio y que culmina con el genial movimiento de cámara que se acerca a Michael sentado en la silla del Don. Y como guinda, acaba ordenando una matanza, que de manera brillante, se nos muestra de manera simultanea al bautizo de su sobrino, al que apadrina mientras dice renunciar al demonio... La ultima secuencia, sella su destino, con ese plano en el que pierde de vista a su mujer cerrando la puerta para atender sus negocios criminales ¿Hay un destino más fatídico que este?


Además de todo esto la película ha pasado a la historia por interpretaciones icónicas como la que hace Brando (hay que agradecer que en este edición hayan incluido, además del nuevo audio en 5.1, el audio en 2.0 que respeta el alucinante doblaje original del estreno...), aunque todo el reparto está aquí bien, la música, y reconozcamoslo, las secuencias violentas. Porque el tratamiento que se hace en esta cinta es bastante rompedor. Ha sido superado, por supuesto, pero en lo que se refiere a aquel momento, de entre las películas norteamericanas previas que yo conozco, quizás "Bonnie & Clyde" era la única que había seguido ese camino, a medio camino entre la sequedad más realista y cierto surrealismo poético, como el episodio de la cabeza de caballo (inolvidable), el intento de asesinato mientras se compran naranjas, el tiroteo en los peajes, o como no, la matanza final que a partir de ese momento se iba a convertir en marca de la saga. Me gustaría comentar la escena que precede al asesinato de Sonny (asesinato por cierto tan excesivo y sanguineo como el propio personaje...). Y es que en la secuencia previa vemos como Connie es provocada por su marido para que se enfade y este la agreda, para así despertar la ira del volatil Sonny y tenderle la emboscada. Esta secuencia también me parece que tiene mucha miga, ya que no solo utiliza de manera magistral el hecho de que Connie esté embarazada para aumentar la tensión y la violencia de la secuencia, sino que además la forma de la que está rodada, tiene algo de trampa, con todas esas puertas y espejos, que de alguna manera ya adelantan que lo que estamos viendo es una representación para lograr la ira de Sonny. Impresionante. Sin embargo, aquí tengo que poner una pega y es que en ningún momento vemos en acción a Luca Brasi. Mucho ponernos los dientes largos con: "es el mejor soldado de mi padre", "le hizó una oferta que no pudo rechazar", "nadie podrá pararle cuando se enteren de que han disparado a mi padre"... ¡¡¡Y luego le matan a las primeras de cambio!!! Fatal de mal...


Una gran película, y aunque a lo mejor está un poco sobrevalorada (no creo que sea la mejor película de Coppola ni de la saga siquiera...), no he conocido a nadie que la haya visto (que eso sería otro tema a estudiar, toda la gente que dice haberla vista y es mentira...) y no la haya disfrutado. Así que si hay algún perezoso por ahí, que busque un rato y la vea para que no le saquen los colores en la próxima conversación cinéfila...



En breve llegará por aquí la continuación, la aun superior "El padrino II".


lunes, 3 de marzo de 2014

Mi novia es un sistema operativo




Hace unos meses nos regalaron un aspirador Roomba y nuestra gata se enamoró de él. Se pensaba que

¿Estará la relación en un punto de no retorno?
era otro animal y en cuanto podía iba a la habitación en la que lo tenemos cargando para ponerlo en marcha (nuestra gata es así de lista...). Aullaba de contenta cuando lo poníamos en marcha y lo seguía a todas partes. Ya han pasado cuatro meses de aquello, y aunque sigue jugando con él (nuestra gata es muy juguetona y se aburre bastante), el furor inicial va a bajando un poco y ahora la gata ignora bastante al que antes era la causa de sus suspiros....

Theodore a pesar de que lleva 9 meses separado de su mujer, se resiste a firmar los papeles del divorcio. Lleva una vida bastante solitaria y se encuentra deprimido. Todo esto cambiará cuando instale en su ordenador y en su movil un nuevo sistema operativo dotado de inteligencia artificial y personalidad (el suyo se llamará Samantha) del que acabará enamorandose.







Por fin llegó a nuestras carteleras una de las películas que más esperaba hace tiempo, "Her", del interesante Spike Jonze. Y le tenía muchas ganas porque su trabajo como director de videos musicales y sus dos primeras películas me encanta.  También tengo que reconocer "Donde habitan los monstruos" me decepcionó bastante, pero el argumento prometía, y afortunadamente las expectativas se han visto cumplidas.

En primer lugar hay que aclarar que estamos ante un drama romántico antes que una película de ciencia ficción, creo que es todo un acierto que se esté vendiendo la película como tal. Es indudable que tiene elementos de CF, y se reflexiona sobre el aislamiento que genera esta sociedad con tanta tecnología social en la que vivimos, pero el meollo de la película son las relaciones de pareja y los problemas (eternos) que surgen en ellas. Además el director no carga las tintas en la parafernalia futurista, limitada a ligeros apuntes en el diseño de producción. Vamos, que esta película podría pasar hoy en día perfectamente si aparecieran esos sistemas operativos.

Si nos abstraemos de que el personaje de Samantha es un programa informático, lo que se narra es una evolución totalmente realista de una relación de pareja. Muy pesimista, cierto. Pero realista. Porque la idea final que deja la película es que el protagonista está destinado a repetir los mismos errores en sus relaciones, sean mujeres o sistemas operativos. Todo empieza de manera maravillosa, con el enamoramiento inicial (es estupenda la visita a la feria o la excursión a la playa). Pero poco a poco, cuando se va pasando el subidón inicial, van aflorando las inseguridades y defectos, que son los que terminan por estropear las relaciones de pareja. Este es el meollo de la cuestión.
Esto no quita para que haya también cierta reflexión sobre la deshumanización que genera la tecnología en nuestra sociedad, con situaciones como la la escena de sexo a través del chat, o la más alucinante de la película: la de la persona que esta dispuesta a desposeerse de su cuerpo durante unas horas para permitir un encuentro sexual entre el hombre y la máquina. Hay que estar muy muy solo para verse obligado a hacer esto con el objetivo de sentir cariño y calor humano.

Si la película funciona en estos dos registros es por dos motivos.
El primero de ellos es la actuación de Phoenix. No abandona la pantalla en ningún momento y logra transmitir el abanico de emociones por el que pasa su personaje, algo nada sencillo teniendo en cuenta que pasó la mayor parte de la película hablando solo.... No puedo hablar de la labor de Scarlett Johansson porque en mi ciudad no estrenan en VOS, pero seguro que está estupenda, como deja entrever una de las canciones de la película, cantada por ella su inconfundible voz de cazalla.




Y el otro es la realización de Jonze. Este hombre se ha ido calmando con los años, siendo capaz de dar un paso atrás y ofrecer una realización menos llamativa pero perfectamente ajustada a lo que se nos cuenta. Con esto no quiero decir que sea plana, sino que deja respirar a la trama. Aun así hay unos cuantos momentos que merece la pena recordar, como la citada visita a la feria. Pero el que se lleva la palma es el minuto en el que deja la pantalla en negro durante un encuentro sexual. Mostrarlo hubiera mostrado el aspecto sórdido y ridiculo de la relación, pero con este hace una muestra de respeto hacía los sentimientos de los personajes en ese momento. Bien por él.

Aquí está la pareja cuando se querían. Y sí, si dejais de mirar la mano con la que ella se tapa
la bisectriz, vereís a Tim Burton al fondo con la boca llena
Y luego está otro tema que es un poco extracinematográfico, pero que mi hermana cuando salimos del cine remarcó  y me parece cuando menos curioso. Y es que vendría a ser una respuesta a lo que hizo Sofía Coppola con "Lost in traslation". Si en aquella película la hija de Coppola y por entonces mujer de Jonze, reflejó la frustración de su matrimonio con el director en la relación que mantenían el personaje de Johansson con su marido en la ficción en un ambiente de extrañeza como era Tokio, en esta es Jonze el que se sirve de nuevo de Johansson también en un ambiente bizarro para airear sus demonios internos. Eso que se ahorran en terapia.






Una buena película que hace que tengamos que seguir atentos a los futuros trabajos de Jonze. Aquí os dejo el trailer, con música de Arcade Fire, que también han compuesto la banda sonora.