Como ya he reflejado siempre que he tenido ocasión, "Guardianes de la galaxia" me parece lo mejor que ha salido del universo cinematográfico Marvel: irreverencia, humor, aventura y emoción como nunca se ha visto en las películas del estudio, todo ello además mezclado por un hombre proveniente del cine trash. El resultado no solo me fascinó a mí, sino a (casi) todos los espectadores del mundo, por eso el regreso del quinteto era esperado como agua de Mayo. Pero todos sabemos lo malo que es tener muchas expectativas...

Cat Stevens. Otros momentos de relaciones que funcionan particularmente bien son todos los que involucran a Mantis (el descubrimiento de la película, tanto el personaje, mucho más carismático aquí que en los tebeos, como la interprete, Pom Klementieff), especialmente cuando interactua con Drax (otro personaje que se beneficia mucho de su interprete, un Dave Batista en continua mejora). En cambio, se sienten un tanto forzadas todas las secuencias relativas a Gamora, tanto en relación con su hermana como, sobre todo con Starlord: ninguna de ellas logra la emoción pretendida. Funcionan mucho mejor las tramas familiares que las románticas.
En el manejo del humor también la película se mantiene continuista, aunque quizás este sea el aspecto en el que "Guardianes de la Galaxia Vol. 2" palidezca un poco respecto al original. No sé si Gunn se habrá crecido, y habrá confiado en exceso en capacidad de humor, pero en esta película a pesar de que hay algunos gags buenísimos, como la excelente secuencia de créditos, que consigue cachondearse la regla no escrita de set piece espectacular de inicio a la vez que la cumple, todas las secuencias que involucran a Baby Groot, o los ya citados momentos que comparten Mantis y Drax. Hay en cambio otros momentos en los que los gags se alargan demasiado, o son directamente prescindibles. Aun así ese exceso de gags, no impide que la película brinde una
reflexión sobre la familia de todo menos tradicional, idea poco esperada del tantas veces criticado de blando cine de superheroes yanqui, que además que la emparenta con el cine de Clint Eastwood (vease "Un mundo perfecto", "Gran Torino" o "Million Dollar Baby"): la familia la forman aquellos que aunque te enfurezcan, te quieren y te cuidan; a veces te acompañan desde el nacimiento y otras los vas encontrando a lo largo de la vida. Además esa idea un tanto pesimista sobre el tener descendencia como medio para alejar a la muerte, aunque no sea nueva, está bien introducida y planteada y llevada al extremo. El que quiera verlo que lo vea.

La posición privilegiada en la que quedó Gunn tras el éxito a todos los niveles, se hace notar en todo momento, ya que se trata de una película bastante libre y desprejuiciada. Sin embargo, en algún momento aislado, la película se hubiera beneficiado de algo más de contención y concisión: vease la alargadísima y prescindible secuencia del motín, que no aporta nada y se podía haber resuelto en bastante menos tiempos.
De cualquier manera, aunque uno salga no salga de la sala con la misma sensación de éxtasis que te acompañaba tras la primera película (el efecto sorpresa de aquella fue un factor muy importante), es una más que digna continuación. Que vengan más entregas.