lunes, 31 de marzo de 2014

Recuperando clásicos (XI.III): "El padrino III"


Y tras pasar por las dos entregas (aquí la primera y aquí la segunda) que son consideradas en consenso como maravillas, toca hoy la tercera entrega, considerada una unánimemente la peor de la saga. Y desde luego que lo es, pero eso no implica que sea una mala película ni carezca de puntos de interés. Así que vamos a intentar ponerla un poco en su sitio.

"El padrino III" (1990): Los 80 fueron una época difícil para Coppola a todos los niveles. En lo personal perdió a un hijo, que me imagino que tiene que destrozarte animicamente. Pero es que en lo profesional la cosa no le fue nada mejor, ya que fue una sucesión de fracasos económicos (y en su momento críticos, aunque luego el tiempo ha ido colocando esas cintas en el lugar que merecen...): se arruino con "Corazonada", que hundió su productora American Zoetrope; volvió a colaborar con Robert Evans buscando crear otra cinta que gansters que revolucionara el género, "Cotton club" y le llovieron palos por todos los lados; y sus dos siguientes propuestas, "Jardines de piedra" y "Tucker, un hombre y su sueño" perdieron dinero a espuertas. Y ahí encontramos a Coppola a finales de los 80, a punto de ser marginado por la industria y sin ningún apoyo para llevar a cabo los costosos proyectos que quería levantar en aquel momento. Así que decidió ir a seguro y realizar una nueva entrega de la saga que le convirtió en una estrella. Y así surgió la película que hoy nos ocupa.
El principal problema de esta película es que carece del novedoso enfoque de las dos entregas previas, la primera por dar una pátina épica al cine de gansters, y la segunda por su audaz manera de mezclar presente y pasado. En esta cinta lo que hizo basicamente fue contar una película con la misma estructura de la primera entrega: la imposibilidad del Don de vivir con el remordimiento de lo que ha hecho en su vida y de alejar a su familia de las consecuencias de sus chanchullos. Eso sí, todo ello magnificado: los remordimientos son mayores que los de su padre (también los pecados que ha cometido...) y de chanchullos a nivel de EE.UU. pasamos a tramas que involucran al mismísimo Vaticano. Pero, a pesar de ello, sigue siendo basicamente lo mismo que la primera. Y claro, eso ya de inicio le resta enteros.

Luego esta otro tema que a mí me saca por momentos de la película, que es la, siendo generosos, deficiente actuación de Al Pacino. Este hombre, que había hecho historia (y con toda justicia) con su composición de un Michael hierático, en esta entrega esta sobreactuado, pero mucho además (la escena en la que sufre el coma hiperglucémico da risa...) y el conjunto se resiente por ello. Mi teoría es que Pacino por aquella época estaba rabioso porque le dieran un Oscar, y todos sabemos que a los académicos le gusta mucho que los actores se pasen de rosca y hagan de enfermos, adictos y esas cosas, así que Pacino se inmolaba a base de poner más muecas que Jim Carrey. Lo más gracioso se que por esta película tampoco pilló la estatuilla, y tuvo
que esperar a la horrenda "Esencia de mujer", con la que interpretando a un ciego alcohólico (doble tara, una apuesta segura en lo que a premios se refiere...), logró que por fin le dieran el Oscar. Afortunadamente después de eso se relajó, bajó el tono y volvió a entregar otro puñado de grandísimas interpretaciones ("Heat", "Atrapado por su pasado", "El dilema", "Pactar con el diablo"...). Menos mal. Y luego esta Sofia Coppola, que esta para matarla. Gracias al cielo, tras la cera (totalmente justificada) que recibió por su actuación en esta película, se replanteó su carrera y se convirtió en una directora bastante interesante.

Y luego una minucia, pero que a mí me chirrió un poco. El diseño de producción, pero sobre todo el vestuario. A algunos les parecera una chorrada, pero a mí por momentos me saca de la película. Me explico. La película se supone que trascurre en el 79, y todos sabemos como era la moda entonces: excesiva, colorida, laca a tutiplen... Pues el look que llevan todos los personajes es basicamente contemporaneo al momento en que se rodó la película, ya que la ropa que llevan encaja perfectamente con lo que se llevaba entonces (yo recuerdo haber visto gente vestida así y no había nacido en el 79...). No estoy pidiendo que los mafiosos lleven chandal (Scorsese estaba a punto de ponerselo en unos meses en "Uno de los nuestros"...), que esta familia tiene mucho glamour, pero con el esmero puesto en las anteriores entregas, me resulta muy decepcionante. Se conoce que Coppola estaba ensayando para el Dracula grunge llorón que realizaría unos años más tarde...

Hasta aquí los problemas. Ahora toca ser justos y reconocerle los méritos, que también los tiene.

La trama relativa al Vaticano es muy interesante. Por lo menos a mí me encanta desde la primera vez que la vi, y es todo un acto de valentía por parte de Coppola dar una imagen tan dura de la curia romana, avariciosa y vengativa. Además tiene los arrestos de dar una explicación para la sospechosa muerte de Juan Pablo I. 15 años antes de que Dan Brown escandalizara a medio mundo con sus inofensivos y vacuos libros sobre conspiraciones pseudoreligiosas, Coppola lo hizo en una superproducción. Bien por él.



También hay que reconocer que la labor del director brilla, y mucho, en algunos momentos. El tiroteo en la sala del hotel es brillante, desarrollando de manera excelente la idea de que no se vea el helicoptero desde el que se dispara en ningún momento. El asesinato durante la procesión no alcanza el nivel del visto en la segunda entrega, pero está bastante bien. Y toda la parte final de la trama durante la ópera y la ya preceptiva matanza final,bas narradas de manera simultanea, están muy bien resueltas, manteniendo muy bien el suspense.
Y luego hay que ser justos y reconocer que a pesar de lo que he dicho unos parrafos antes, tenemos un puñado de actuaciones estupendas. El que se lleva la palma es el siempre excelente Elli Wallach, el inolvidable Tuco del clásico de Leone. Pero también están muy bien Diane Keaton, Talia Share y Andy Garcia, que sale bastante airoso de dar vida al hijo de Sonny.


En fin, que me apetecía romper una lanza a favor de esta cinta, que a pesar de sus fallos tiene sus momentos.

Y ya que hoy se acaba mi comentario sobre esta saga, unos comentarios sobre la edición, que me ha parecido estupenda. La imagen y el sonido están muy bien, como ya dije en su día han respetado los míticos doblajes originales, y han cuidado mucho los extras, que además de incluir los extras que estaban en la edición previa en DVD (que tienen joyas como las pruebas que hizo DeNiro para interpretar a Sonny en la primera entrega...), lleva hasta dos horas de documentales bastante interesantes. Y como se puede encontrar en oferta en varios sitios por ahí, creo que es una compra bastante recomendable.


Y con esto acabo con esta saga. Espero que os haya entretenido tanto como a mí escribirlo, y que a aquel que no la haya visto, le hayan entrado ganas de verla.

martes, 25 de marzo de 2014

Una estancia de lujo


Una muchacha deja un regalo en el mausoleo de un escritor e inicia la lectura de su obra "El gran hotel Budapest". Unos años antes ese escritor rememora para un documental el origen de dicho libro. 20 años antes un hombre le cuenta al escritor sus vivencias de adolescente en el citado hotel. 30 años antes ese mismo hombre es instruido en la actualmente desaparecida republica de Zubrowka.  por el mejor conserje de uno de los mejores hoteles de la época, el gran hotel Budapest .

A través de este entramado de muñecas rusas, se nos presenta la última propuesta de Wes Anderson, "El gran Hotel Budapest" una de las películas más esperadas poreste blog desde que supimos de su existencia.
Si en la anterior y excelente "Moonrise kingdoom" se servía de la emotiva historia de amor de los dos preadolescentes (el efímero mejor momento de sus vidas) para presentarnos una galería de personajes disfuncionales necesitados de amor, en esta caso eleva la apuesta, a todos niveles como iremos viendo luego: alrededor de las vivencias (que también es probablemente el mejor momento de su vida) del mozo de vestibulo del citado Gran Hotel Budapest, va articulando una crónica, ambientada en el periodo de entreguerras, de la caída de la burguesía europea tal y como había existido hasta entonces. Para mostrarnos eso, y para dar rienda suelta a su particular mundo personal.


Como ya he comentado hace unas lineas, Anderson ha tomado una anécdota parecida a la de su anterior trabajo para articularla, pero ha llevado todo un paso más allá a todos los niveles.
A nivel narrativo, si en aquel caso la película estaba narrada por un personaje que a la vez estaba dentro y fuera de la historia, aquí, la pirueta narrativa va más allá, con cuatro niveles de narración, lo que le permite reflexionar sobre el poder y las consecuencias de la ficción en nuestra vida, y desarrollar un montón de géneros: screwball comedy, drama de época, cine carcelario, reconstrucción histórica, película de paso a la madurez, e incluso intriga tipo cluedo. En esta aspecto me trajo a la memoria "El atlas de las nubes", que hacía de este motivo su razón de ser. Si en otras cintas tomaba como referencia la entrañable "Harold & Maude", el cine de Truffaut o la mítica "Fuga de Alcatraz", aquí parece fijar más la mirada en el cine de Lubitsch.

A nivel de guión, la escala de este trabajo se ve también aumentada respecto a propuestas previas, presentando más personajes que ninguna de sus ya muy corales películas. En lo que si que no hay perdido un ápice es en su capacidad para crear diálogos antológicos y personajes entrañables dentro de sus disfuncionalidad. Aunque esta empatía de los personajes no es solo mérito del guión, sino de la estupenda labor de los actores, que están todos estupendos, con especial mención a Ralph Fiennes, que sorprende mucho desplegando una vis cómica que pocas veces ha mostrado en su carrera. Parece que el bizarrismo extremo de "The life aquatic", ha quedado, afortunadamente, atrás.
Pero si en todo esto se aprecia la personalidad del director, es con el aspecto visual de esta película cuando no nos queda ninguna duda sobre quien la ha parido: su inconfundible sello visual está presente en cada uno de los planos, y en esta ocasión, probablemente, con más cuidado que nunca. Esa querencia por planos calculados al milímetro de precisión casi geométrica da imagenes dignas de enmarcar y unos barridos de cámara laterales de sabor anacrónico, que uno no sabe si están traídos de "El resplandor" de Kubrick o de los tebeos. El diseño de producción es de campanillas. Es en las secuencias ambientadas en los años 30 en el hotel cuando más llama la atención con ese estilo modernista centroeuropeo, pero también hacen un gran trabajo en las secuencias ambientadas en los 60 en el mismo hotel, ya inmerso en lo que vendría a ser el estilo austero-funcional soviético. Este diferenciación de las distintas épocas, además de por la decoración está marcada por
el uso que hace de los formatos de cámara (estandar cinematográfico, televisivo, panorámico), que cambia según el momento que se nos narra, llegando a a adoptar durante la mayor parte de la película el formato casi cuadrado, 1:33, con el que se trabajaba en los años 30. Y como no, en esta película encontramos también los dioramas tan característicos del cine de este hombre, en secuencias como la del teleférico o la persecución en la nieve. Aquí quiero hacer un inciso para decir que todos estos detalles visuales que comento como maravillosos quedarían como vacuos apuntes preciosistas, si no fuera por el tono de fábula subjetiva que presenta la película. Es decir, las situaciones nos son mostradas tal como las vivieron (o por lo menos, como las recuerdan) sus protagonistas, quedando justificado así el particular tono de la película.

Y para acabar, señalar la excelente labor del compositor Alexandre Desplat, llamado ya a convertirse en un habitual del director, que compone una partitura llena de instrumentos de cuerda, melancólica y aventurera que funciona estupendamente..
Dado el dulce momento en el que se encuentra el director imagino que habrá muchos que esperen esta película con los cuchillos en alto: que si se repite dando siempre lo mismo, que si solo es porque está de moda entre hipster y modernetes. En cuanto a lo de que repite, yo creo que no. Su personalidad trasciende todas sus películas, pero también ha demostrado que cuando no procede repetir algunos de sus tics, estos quedan fuera, como es el caso de las canciones pop que siempre han acompañado su obra y que aquí estan ausentes. Si se repite, también se repiten Nolan, Thomas Anderson, Haneke o Scorsese. Y en lo relativo a que se trata de una moda pasajera para hipsters, no voy gastar palabras, ya que la película se defiende perfectamente ella sola.

Desde ya mismo, una de las mejores películas que se van a poder ver este año con toda seguridad. Que nadie la deje escapar.

viernes, 21 de marzo de 2014

Recuperando clásicos (XI.II): "El padrino II"


Como las amenazas hay que cumplirlas, retomamos hoy la saga de los "Corleone".

"El padrino II" (1974) Pues como en Hollywood nunca dejan escapar un éxito, tan solo dos años más tarde continuaron la saga con una película que era a la vez secuela y precuela (aunque ese término no se manejaba entonces: los departamentos de marketing no eran los que cortaban el bacalao...). Y solo por eso, que era algo que no se había hecho nunca, ya hay que reconocerle el mérito a esta película, a mí parecer superior a la primera entrega. Es más compleja y la trama tiene más enjundia, aunque también es cierto que esta complejidad se apoya en lo construido en la primera entrega. En principio Coppola no quería dirigirla, y estuvo a punto de convencer al estudio que eligieran a su amigo Martin Scorsese para hacerlo (venía de petarlo con "Malas calles"...) pero a cambio de lograr el compromiso del equipo para otros proyectos que quería acometer, terminó por aceptar dirigirla. Y tan mal no le salió, que se llevó el Oscar a la dirección. Aquí quiero recordar que lo tenía todo de cara para llevarselo, ya que también estaba nominado por "La conversación", que para mí es su obra maestra. Hay que reconocerle los arrestos a este hombre que estrenó en el mismo año dos peliculones de semejante calibre.

A PARTIR DE AQUÍ SPOILERS A MANSALVA...
Volviendo a la película, con la brillante idea de narrar la película en dos tiempos, lograba aumentar lo que le había dado el éxito a la primera película: por un lado toda la carga romántica por esa manera de ver la mafia queda presente en las partes de la película que narran la vida de Vito Corleone, fotografiadas de nuevo por Gordon Willis en unos maravillosos tonos ocres, como de fotografía envejecida; y por otra parte carga las tintas en el coste moral que tiene pertenecer al crimen organizado y en la representación de las ramificaciones de la mafia dentro de la sociedad americana, con toda la trama que relativa a la caída del regimen de Batista en Cuba, que es simplemente fascinante. En este caso, en lugar de con una boda, lo que vemos al inicio es una comunión, que sirve de telón de fondo para que la gente le pida favores al Don, ahora ya Michael Corleone, más frío y ambicioso que su padre, y que a base de elevar la altura de los chanchullos, busca lograr que los negocios de la familia lleguen a ser limpios. Así de esta manera, Coppola nos ofrece la subida de Vito y la caida moral de Michael. La cara y la cruz de la mafia.

En lo relativo a los flashbacks, ver la labor de DeNiro en esta película es una delicia.No solo por eso tan comentado de que ganó el Oscar sin decir una sola palabra en inglés, sino por la composición gestual que hace, dado el carácter introvertido y callado de Vito Corleone. También está estupendo Bruno Kirby como el joven Clemenza. Y por supuesto hay remarcar la secuencia del asesinato durante la procesión y su avance por los tejados. El detalle de la toalla que empieza arder es de los que hacen época...


Y en la otra parte de la trama, el personaje de Fredo, el hermano de Michael Corleone se convierte en el más interesante de la trama, con sus complejos y sus vicios. Y su destino fatal. Además de todo el brillante tramo de Cuba, hay otros momentos de los que uno nunca se puede olvidar, como la tremenda conversación entre Michael y Kay tras que esta aborte (probablemente, aunque no tenga una gota de sangre, la secuencia más sobrecogedora de la película...) o la matanza final, que aquí adquiere tintes aun más trágicos con la muerte de Fredo. Y para cerrar esta maravilla, el flashback que sirve el epilogo final, que hubiera supuesto un gran cierra a la saga y que refuerza el tono fatalista del destino de Michael Corleone, ya que le da un tono circular a lo que hemos visto en las dos películas...




Una de las escasas películas que mejoran el original, y que hubiera dado un díptico sublime. Pero 17 años más tarde, un Coppola acuciado por las deudas accedió a realizar la tercera entrega, una de las películas más polémicas entre los amantes del cine y sin duda la más endeble de las tres, pero que aun así tiene bastantes puntos de interés. Pero tendréis que esperar unos días para que la tratemos por aquí...

domingo, 16 de marzo de 2014

¿Otros 300?

Esta entrada me la voy a pulir rapido, que no hay para mucho.

Esta película nos cuenta algunas cosas que ocurrieron antes, otras que durante, y otras que después de la batalla de las Termópilas. Sabremos el origen de Xerxes y aprenderemos alguna cosa sobre su mejor capitana Artemisa, y también sobre los griegos, aquellos que en la primera película ni aparecían...

Esta película es totalmente prescindible, ya desde su concepción. No teníamos necesidad de ver cosas que pasaron antes y durante la batalla. Ninguna. Durante la primera hora se nos cuenta la resistencia de los griegos mientras los espartanos decidían si iban a la guerra con ellos o no. Si no hubieramos visto la primera película, esto podría haber tenido algo de tensión, pero como ya sabemos que los espartanos van a luchar en las Termopilas porque todos vimos aquella gran película hace unos años, pues no hay nada de tensión. Aquí podrían haber abreviado mucho, y haber metido más trama en la ultima batalla de la película, que es un coitus interruptus en toda regla.
Pero es que además de eso, los protagonistas de esta cinta son los griegos. Los espartanos, esos soldados amorales y sanguinarios que nos fascinaron en la primera entrega, practicamente ni aparecen. En su lugar tenemos a los griegos, que son comandados por un héroe, Temistocles, que es un calco de Leonidas pero menos salvaje, pero de los que no sabemos casi nada, con lo cual la implicación del espectador es escasa. Otro fallo gordo.


¿Estamos ante una película despreciable? No. Hay algún momento interesante. 
Cuando se nos narra la conversión en de Xerxes en un semidios, bien contada y con el punto justo de misterio. Lastima que lo arruinen minutos más tarde mostrandonos al personaje mientras come muslos de pollo con la mano...¿Esta es la manera de comer de un semidios? También podrían haberle sacado usando uno de sus piercings para sacarse lo que se queda entre los dientes...



Las batallas navales están bastante bien contadas. Resultan bastante originales y ofrecen algo que no se había visto muchas veces. Además si se ve en 3D, hay algunos planos submarinos que lucen bastante bien.

Y lo mejor de la película que es Eva Green, que por momentos parece la única persona realmente consciente del tipo de película en que está. Su interpretación a medio camino entre la ironía, la agresividad y una sexualidad salvaje es muy divertida. Es en esos momentos cuando sale a relucir lo que hizo que la primera película funcionara tan bien: su estilización, su violencia y sensualidad, y lo más importante, su sentido del humor. Secuencias como el polvo con Temistocles son la mejor demostración de ello. Por cierto, esta encuentro sexual trae a la mente otro divertidísimo que protagonizó también Eva Green en la reivindicable "Sombras tenebrosas"... ¿Se habrá especializado esta chica en coitos delirantes? Miedo da pensar que hará con el personaje de Ava que le ha tocado en gracia en "Sin City. Mataría por ella", que también es un bicho bueno...


En fin que no hacía ninguna falta hacer esta película. Uno la ve y no sale del cine indignado, pero queda bastante lejos de la cinta original.

martes, 11 de marzo de 2014

El mash-up o la guarrindongada musical.



A algunos le extrañará el título y la foto de esta entrada, así que primero alguna explicación.
El cocinero que veis arriba, David de Jorge, AKA Robin Food, quizás sea conocido para alguno por sus apariciones, pero además de eso, tiene un programa de cocina en la televisión autonómica de Euskadi. Este programa es una gozada por lo práctico que es y por el amor por la cocina que desprende este hombre. Además es un programa totalmente desacomplejado, y lo mismo te hace un cocido que un curry tailandes. Dentro de ese programa tan divertido y desprejuiciado encontramos una sección semanal llamada guarrindongadas, en la que la gente cuenta sus perversiones gastronómicas (que, seamos francos casi siempre se dan cuando una regresa a casa hambriento tras una noche de fiesta y asalta la nevera empujado por un hambre irracional...). Así, en el tiempo que lleve el programa en antena, hemos visto aceitunas rebozadas y fritas, tortillas de lacasitos, bocata de chorizo untado con mermalada, sandwich de nubes a la plancha o un donuts glaseado relleno salchichón y mahonesa... El caso es que, aunque suene de primeras grimoso, en ocasiones, da lugar a auténticas gozadas como el mismo reconoce a veces cuando ejecuta y prueba las citadas perversiones...

Pues así veo yo el género mash-up. Esta corriente o estilo musical se dedica a mezclar dos o más canciones que a priori son antitéticas. Esto de lugar a veces a maravillas (en tiempos ya hablé aquí de mi adorado Girl Talk, que al parecer este año saca nuevo trabajo...), en otros a cosas curiosas, y en otro a auténticos espantos. Voy a intentar poner unos cuantos ejemplos de cada caso:

DELIRIOS

Muse Vs Camela. Rock ultraépico Vs techno cañailla. Con eso esa todo dicho.


Jay-Z Vs El Fary. ¿Que separa a El Fary haciendo una oda a la marihuana que, desde su taxi (o su nave, como a él le gustaba llamarlo) veía fumar a la juventud  de los suburbios del Madrid de los 70 de Jay-Z rememorando sus tiempos de camello en el Bronx en los 90? 10.000 km y 30 años, pero estaban condenados a entenderse...



CURIOSIDADES


Heroes del Silencio Vs R.E.M. Una mezcla bastante inesperada, pero que tiene bastante encanto.


Europe Vs MGMT. Otra de esas que te dejan con el culo torcido pero que queda bastante bien ensamblada.


Gorillaz Vs The Killers. Otro que puede hacernos arquear las cejas de primeras pero que queda la mar de simpático.



DELICATESSENS

The Smiths Vs Lana del Rey. Este era bastante de cajón, ya que la voz de Lana del Rey encaja bastante con la manera de cantar de Moz. O al reves, no me queda muy claro. Pero el caso es que me encanta como suena.


Queen Vs The Beatles. Aquí no se libra nadie. Ni las vacas sagradas del rock. Y a mí me ha encantado.



Nirvana Vs The White Stripes. Y para acabar la que a mí más me ha gustado. Esta parte con la ventaja de que las dos canciones son rock, y son buenas, pero es que la combinación es una gozada .




Sé que a algunos le habrán puesto los pelos de punta, pero era algo de lo que me apetecía hablar. Si os ha horrorizado y a pesar de todo sois masocas y queréis seguir torturandoos, o si por contrario os ha molado, en youtube hay miles de ejemplos, así que dadle un rato al teclado y alucinad, que hay cosas que le dejan a uno sin palabras...



domingo, 9 de marzo de 2014

Recuperando clásicos (XI.I): "El Padrino"


Esta entrada va dedicada a mí padre, que me inculcó el amor por esta saga y hoy cumple 59 años. ¡Felicidades papa!
Una faena que tenía pendiente hace más de dos años (que fue cuando compré esta edición en BD, que tengo en italiano porque estaba más barata en Amazon que la española, pero también porque me parecía gracioso tenerla así...) era ver de nuevo esta trilogía, y hace poco, los astros por fin se alinearon, y conseguí algo maravilloso, que fue ver la trilogía en tres días seguidos, a película por día. Siempre había tenido ganas de hacer esto, pero nunca había tenido la oportunidad, y ha sido una gozada. Ahora voy a meterme con las películas una a una. No os asustéis que tampoco voy a divagar mucho, que ya hay bastantes libros sobre el tema, solo unas cuantas ideas que me han surgido viendo las películas. Hoy empezamos, como es lógico con la primera.

"El padrino" (1972) La que dio origen a la saga. Basada en el libro del mismo nombre Mario Puzzo (que no he leido, pero del que no casi todo el mundo habla mal, hasta el propio Puzzo...) coautor del guión junto a Coppola, que llegó al proyecto un poco de rebote tras el rechazo de unos cuantos directores (Leone, Bogadnovich, Yates, Brooks, Hiller...), pero que acogió el proyecto con los brazos abiertos. Y no cuesta mucho entender porque: una cinta de época, con una gran presupuesto y todo el apoyo de un productor por entonces imbatible, Robert Evans (si alguien no ha visto el documental sobre su vida, "El chico de oro de Hollywood", que corra a hacerlo....) y lo que es más importante, le permitía crear una imagen épica sobre su estirpe. Y logró triunfar en todo: consiguió un éxito económico como no se había visto hasta el momento; recibió premios de todo tipo; y lo que él buscaba, logró trascender las películas de gansters hechas hasta la fecha para lograr una película imperecedera que ha generado una mítica sobre los italoamericanos, que a día de hoy, 40 años más tarde se mantiene praticamente intacta (vale que Scorsese y "Los soprano", con importantes matices, eso sí, también han apuntalado ese icono...). Porque no estamos solo ante una película de gansters, sino también un relato de una familia, un fresco sobre la historia norteamericana del siglo XX, y sobre todo, ante la épica caída a los infiernos de Michael Corleone, auténtico protagonista de la saga.
A PARTIR DE AQUÍ SPOILERS A PUÑADOS...
Porque si algo es, es épica. Convierte los rituales como la boda que da inicio o el bautizo que cierra la cinta en ceremonias casi mitológicas, teñidas de mentiras, traiciones, conspiraciones y muerte. Ya el plano que abre la cinta deja claro por donde van a ir los tiros, con esa iluminación del excelente Gordon Willis, que muestra el despacho de Vito Corleone, al que todos van a pedir favores o presentar respetos, como si fuera una gruta mística, a la que la gente peregrina con sus preocupaciones, súplicas y agradecimientos. Y como toda la mitología, está teñida también de fatalidad, representada aquí por el personaje de Michael Corleone , que siempre ha querido mantenerse alejado de los negocios turbios de su padre, pero que por amor a su progenitor,  se ve poco a poco introducido en el negocio de la familia, ensuciandose las manos de sangre y acabando convertido en el Don. Este proceso, que se inicia con la fascinante secuencia en la que va a protegerle al hospital, para mí la mejor de toda la cinta, con un gran uso del suspense. Luego sigue con el metafórico y literal bautismo de sangre en el restaurante de Louis ("sus sesos te salpicarán tu traje de la Ivy League" le dice su hermano Sonny). A continuación llega su huida, con la intención de convertir el asesinato en un hecho aislado en su vida, con su bucólico y trágico periplo en Sicilia. Y tras esto, el regreso a Nueva York, convertido en un ser más curtido y frio y que culmina con el genial movimiento de cámara que se acerca a Michael sentado en la silla del Don. Y como guinda, acaba ordenando una matanza, que de manera brillante, se nos muestra de manera simultanea al bautizo de su sobrino, al que apadrina mientras dice renunciar al demonio... La ultima secuencia, sella su destino, con ese plano en el que pierde de vista a su mujer cerrando la puerta para atender sus negocios criminales ¿Hay un destino más fatídico que este?


Además de todo esto la película ha pasado a la historia por interpretaciones icónicas como la que hace Brando (hay que agradecer que en este edición hayan incluido, además del nuevo audio en 5.1, el audio en 2.0 que respeta el alucinante doblaje original del estreno...), aunque todo el reparto está aquí bien, la música, y reconozcamoslo, las secuencias violentas. Porque el tratamiento que se hace en esta cinta es bastante rompedor. Ha sido superado, por supuesto, pero en lo que se refiere a aquel momento, de entre las películas norteamericanas previas que yo conozco, quizás "Bonnie & Clyde" era la única que había seguido ese camino, a medio camino entre la sequedad más realista y cierto surrealismo poético, como el episodio de la cabeza de caballo (inolvidable), el intento de asesinato mientras se compran naranjas, el tiroteo en los peajes, o como no, la matanza final que a partir de ese momento se iba a convertir en marca de la saga. Me gustaría comentar la escena que precede al asesinato de Sonny (asesinato por cierto tan excesivo y sanguineo como el propio personaje...). Y es que en la secuencia previa vemos como Connie es provocada por su marido para que se enfade y este la agreda, para así despertar la ira del volatil Sonny y tenderle la emboscada. Esta secuencia también me parece que tiene mucha miga, ya que no solo utiliza de manera magistral el hecho de que Connie esté embarazada para aumentar la tensión y la violencia de la secuencia, sino que además la forma de la que está rodada, tiene algo de trampa, con todas esas puertas y espejos, que de alguna manera ya adelantan que lo que estamos viendo es una representación para lograr la ira de Sonny. Impresionante. Sin embargo, aquí tengo que poner una pega y es que en ningún momento vemos en acción a Luca Brasi. Mucho ponernos los dientes largos con: "es el mejor soldado de mi padre", "le hizó una oferta que no pudo rechazar", "nadie podrá pararle cuando se enteren de que han disparado a mi padre"... ¡¡¡Y luego le matan a las primeras de cambio!!! Fatal de mal...


Una gran película, y aunque a lo mejor está un poco sobrevalorada (no creo que sea la mejor película de Coppola ni de la saga siquiera...), no he conocido a nadie que la haya visto (que eso sería otro tema a estudiar, toda la gente que dice haberla vista y es mentira...) y no la haya disfrutado. Así que si hay algún perezoso por ahí, que busque un rato y la vea para que no le saquen los colores en la próxima conversación cinéfila...



En breve llegará por aquí la continuación, la aun superior "El padrino II".


lunes, 3 de marzo de 2014

Mi novia es un sistema operativo




Hace unos meses nos regalaron un aspirador Roomba y nuestra gata se enamoró de él. Se pensaba que

¿Estará la relación en un punto de no retorno?
era otro animal y en cuanto podía iba a la habitación en la que lo tenemos cargando para ponerlo en marcha (nuestra gata es así de lista...). Aullaba de contenta cuando lo poníamos en marcha y lo seguía a todas partes. Ya han pasado cuatro meses de aquello, y aunque sigue jugando con él (nuestra gata es muy juguetona y se aburre bastante), el furor inicial va a bajando un poco y ahora la gata ignora bastante al que antes era la causa de sus suspiros....

Theodore a pesar de que lleva 9 meses separado de su mujer, se resiste a firmar los papeles del divorcio. Lleva una vida bastante solitaria y se encuentra deprimido. Todo esto cambiará cuando instale en su ordenador y en su movil un nuevo sistema operativo dotado de inteligencia artificial y personalidad (el suyo se llamará Samantha) del que acabará enamorandose.







Por fin llegó a nuestras carteleras una de las películas que más esperaba hace tiempo, "Her", del interesante Spike Jonze. Y le tenía muchas ganas porque su trabajo como director de videos musicales y sus dos primeras películas me encanta.  También tengo que reconocer "Donde habitan los monstruos" me decepcionó bastante, pero el argumento prometía, y afortunadamente las expectativas se han visto cumplidas.

En primer lugar hay que aclarar que estamos ante un drama romántico antes que una película de ciencia ficción, creo que es todo un acierto que se esté vendiendo la película como tal. Es indudable que tiene elementos de CF, y se reflexiona sobre el aislamiento que genera esta sociedad con tanta tecnología social en la que vivimos, pero el meollo de la película son las relaciones de pareja y los problemas (eternos) que surgen en ellas. Además el director no carga las tintas en la parafernalia futurista, limitada a ligeros apuntes en el diseño de producción. Vamos, que esta película podría pasar hoy en día perfectamente si aparecieran esos sistemas operativos.

Si nos abstraemos de que el personaje de Samantha es un programa informático, lo que se narra es una evolución totalmente realista de una relación de pareja. Muy pesimista, cierto. Pero realista. Porque la idea final que deja la película es que el protagonista está destinado a repetir los mismos errores en sus relaciones, sean mujeres o sistemas operativos. Todo empieza de manera maravillosa, con el enamoramiento inicial (es estupenda la visita a la feria o la excursión a la playa). Pero poco a poco, cuando se va pasando el subidón inicial, van aflorando las inseguridades y defectos, que son los que terminan por estropear las relaciones de pareja. Este es el meollo de la cuestión.
Esto no quita para que haya también cierta reflexión sobre la deshumanización que genera la tecnología en nuestra sociedad, con situaciones como la la escena de sexo a través del chat, o la más alucinante de la película: la de la persona que esta dispuesta a desposeerse de su cuerpo durante unas horas para permitir un encuentro sexual entre el hombre y la máquina. Hay que estar muy muy solo para verse obligado a hacer esto con el objetivo de sentir cariño y calor humano.

Si la película funciona en estos dos registros es por dos motivos.
El primero de ellos es la actuación de Phoenix. No abandona la pantalla en ningún momento y logra transmitir el abanico de emociones por el que pasa su personaje, algo nada sencillo teniendo en cuenta que pasó la mayor parte de la película hablando solo.... No puedo hablar de la labor de Scarlett Johansson porque en mi ciudad no estrenan en VOS, pero seguro que está estupenda, como deja entrever una de las canciones de la película, cantada por ella su inconfundible voz de cazalla.




Y el otro es la realización de Jonze. Este hombre se ha ido calmando con los años, siendo capaz de dar un paso atrás y ofrecer una realización menos llamativa pero perfectamente ajustada a lo que se nos cuenta. Con esto no quiero decir que sea plana, sino que deja respirar a la trama. Aun así hay unos cuantos momentos que merece la pena recordar, como la citada visita a la feria. Pero el que se lleva la palma es el minuto en el que deja la pantalla en negro durante un encuentro sexual. Mostrarlo hubiera mostrado el aspecto sórdido y ridiculo de la relación, pero con este hace una muestra de respeto hacía los sentimientos de los personajes en ese momento. Bien por él.

Aquí está la pareja cuando se querían. Y sí, si dejais de mirar la mano con la que ella se tapa
la bisectriz, vereís a Tim Burton al fondo con la boca llena
Y luego está otro tema que es un poco extracinematográfico, pero que mi hermana cuando salimos del cine remarcó  y me parece cuando menos curioso. Y es que vendría a ser una respuesta a lo que hizo Sofía Coppola con "Lost in traslation". Si en aquella película la hija de Coppola y por entonces mujer de Jonze, reflejó la frustración de su matrimonio con el director en la relación que mantenían el personaje de Johansson con su marido en la ficción en un ambiente de extrañeza como era Tokio, en esta es Jonze el que se sirve de nuevo de Johansson también en un ambiente bizarro para airear sus demonios internos. Eso que se ahorran en terapia.






Una buena película que hace que tengamos que seguir atentos a los futuros trabajos de Jonze. Aquí os dejo el trailer, con música de Arcade Fire, que también han compuesto la banda sonora.